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“Me botaron por malo, no por el comentario”: Ozzie Guillén habla sobre su polémico despido de los Marlins en 2012

El dirigente venezolano, quien llegó a la final de la Serie del Caribe en Miami, descartó que su salida de la organización se debiera a las expresiones que hiciera sobre el presidente cubano Fidel Castro

10 de febrero de 2024 - 12:08 AM

El dirigente Ozzie Guillén se encontraba el sábado una victoria de ganar la Serie del Caribe. (Lynne Sladky)

Miami, FloridaOzzie Guillén está a una victoria de ganar el campeonato de la Serie del Caribe en el parque donde dirigió por última vez en las Grandes Ligas.

El mentor venezolano retornó al loanDepot Park al mando de los Tiburones de La Guaira de Venezuela en Miami, sede de la edición 2024 de la fiesta caribeña.

El viernes en la noche podría acabar una sequía de 15 años de su país sin cetros del torneo regional con un triunfo sobre los monarcas defensores Tigres del Licey de República Dominicana.

Guillén salió de las Mayores hace 12 años tras ser despedido por los Marlins de Miami al cumplir una temporada de un contrato multianual.

Aparte de la marca negativa de la novena de 69-94, Guillén dirigió ese año bajo la sombra de los comentarios que hizo previo a la campaña en la revista Time a favor del entonces presidente de Cuba, Fidel Castro, enfureciendo a la comunidad cubana en la Ciudad de Sol.

Guillén ofreció una disculpa pública por sus declaraciones y cumplió una suspensión de cinco juegos.

Su perdón no fue suficiente. En octubre de 2012, la gerencia de los Marlins se desprendió de los servicios del primer latinoamericano en ganar una Serie Mundial como dirigente, con los White Sox de Chicago, en el 2005.

El presidente de operaciones de la organización en aquel momento, Larry Beinfest, comunicó que las expresiones de Guillén tuvieron peso a la hora de tomar una decisión. Guillén no ha vuelto a dirigir en las Mayores.

El viernes, luego que los Tiburones derrotaron, 6-2, a Curazao en la ronda semifinal, Guillén pasó unos 40 minutos con la prensa y abordó el tema. Indicó que no guarda rencor hacia la organización de los Marlins y negó que su despido hace más de una década estuviese relacionado a sus palabras sobre Castro.

Ozzie Guillén dirigió a los Marlins de Miami en 2012, última vez con un puesto de mentor en las Mayores.
Ozzie Guillén dirigió a los Marlins de Miami en 2012, última vez con un puesto de mentor en las Mayores. (Archivo / AP)

“No soy un hombre que lleva las cosas del pasado. El mundo da muchas vueltas. No tengo nada en contra de los Marlins ni con su gente. Me dijeron que me habían botado por un comentario que supuestamente dije. A mí me botaron por malo. Por mala dirección. Es la verdad”, apuntó Guillén.

“El equipo de los Marlins era uno malo. Cambiaron a todo el mundo en junio, julio... ya yo sabía lo que venía. A mí me botaron por malo, no por el comentario que supuestamente hice y que lo mantengo vivo. Aquí en Miami yo juego golf con un bonche (de personas) siempre que vengo. Mi hijo fue a la escuela aquí. No tengo nada en contra (de) ninguno. Malos recuerdos que tengo fue que me botaron y salí por la puerta de atrás”, continuó.

El mánager agregó que no considerará como una “venganza” si gana la corona caribeña en el terreno de los Marlins.

“Pudo ser esto en México e iba a representar a Venezuela de la misma manera. Me la paso en Miami a cada rato. Cuando está haciendo frío en Chicago, bajo siempre. Disfruto esto. Ojalá ganemos para ver a mi país feliz”, indicó.

En paz sin dirigir en las Mayores

Ante el escenario de surgir una oportunidad de dirigir a los Marlins, Guillén señaló que el contrato tiene que ser “jugoso”.

“Tienen que poner un poco de millones de dólares al frente mío. Tú no puede decir que no. A lo mejor si me invitan a dirigir a los Marlins sería capaz de meter a mucha gente porque aquí hay más venezolano que en otros países. Serían las cosas diferentes”, aseguró.

“Pero nada, yo no estoy pendiente a dirigir en las Grandes Ligas. No me quita el sueño eso. Tengo un buen trabajo. Trabajo en la televisión hablando bien y mal de los peloteros. Que me pagan hablando mal de la gente. ¿Quién no quiere ese trabajo? Cualquiera. Estoy haciendo esto porque me llegó la oportunidad. El tiempo de Dios es perfecto. Pero, son cosas que no puedes cerrarles las puertas”, añadió.

Guillén, de 60 años, trabaja como comentarista para NBC Sports Chicago antes y después de los partidos de los White Sox. Dirigió en MLB por nueve temporadas y acumuló marca de 747-710.

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