Edwin "Sugar" Díaz, a la izquierda, junto a su agente Edwin Rodríguez Rodríguez.
Edwin "Sugar" Díaz, a la izquierda, junto a su agente Edwin Rodríguez Rodríguez. (Suministrada)

Tras ser intervenido quirúrgicamente de la rodilla derecha en el Hospital HSS Florida, el relevista boricua Edwin “Sugar” Díaz ya está en una residencia -alquilada- en Port St. Lucie, cerca de los campos primaverales de los Mets de Nueva York.

“Sugar salió de buen ánimo del hospital y va a estar en su casa en Port St. Lucie. Ahora es cuestión de esperar una semana para ser evaluado por el doctor y luego saber cómo se trabajará la rehabilitación. Por una semana no puede mover la pierna”, dijo su agente Edwin Rodríguez Rodríguez a El Nuevo Día.

Díaz sufrió una rotura en el tendón patelar derecho mientras celebraba en el terreno de juego -con sus compañeros de equipo- la victoria de Puerto Rico ante República Domininicana en la jornada del miércoles para avanzar a los cuartos de final del Clásico Mundial de Béisbol.

El naguabeño fue operado por David W. Altchek, médico de la organización de los Mets y quien figura entre los mejores 10 ortopedas de Estados Unidos, según informes de prensa. El galeno también labora con la NBA y, anteriormente, fue parte del médico del equipo de Estados Unidos en la Copa David de tenis.

Rodríguez contó que desde el miércoles en la noche ya sospechaban que la lesión era una de cuidado.

En la primera evaluación que le hicieron en el estadio, el médico -que lo atendió- ya hablaba de una posible lesión en el tendón patelar. Y cuando esta mañana fue al hospital, el MRI (estudio de resonancia magnética) confirmó la lesión. Se veía claramente la rotura del tendón”.

Rodríguez estuvo acompañando a Sugar en todo el proceso. Igualmente estuvo presente el director de trainers de los Mets, junto a un miembro del equipo de relaciones públicas de la organización. Una vez se confirmó la lesión, Altchek se ofreció a operarlo, ya que es un ortopeda especialista en rodilla.

“Nosotros consultamos con otro especialista y nos dijo que estábamos en buenas manos con Altchek”.

Fue entonces que Díaz entró a la sala de operaciones. La cirugía duró aproximadamente dos horas, precisó Rodríguez.

Tengo que decir el trato del hospital fue excelente. Un trato bien profesional. Los médicos se sentaron con nosotros y nos explicaron todo lo relacionado a la lesión y a la operación. El jefe de los trainers de los Mets estuvo allí con nosotros y fue parte de todo el proceso”, agregó el también agente de los grandesligas Kike Hernández, Jorge López y el hermano de Sugar, Alexis Díaz.

El lanzador derecho va encaminado a perder la temporada 2023 con los Mets, luego de pactar el contrato más lucrativo para un relevista en la historia de las Mayores por $102 millones y cinco años. Se estima que la recuperación será de ocho meses.

“Por el momento, Sugar va a estar en Port St. Lucie, porque aquí está toda la organización. En Nueva York no hay nadie. El doctor será el primero que tocará la rodilla en una semana y de ahí dirá cómo se trabajará lo próximo. Una vez el equipo se vaya a Nueva York (para el inicio de la temporada) entonces decidiremos si nos vamos para allá o nos quedamos en Port St. Lucie”, dijo Rodríguez al destacar que la cercanía del loanDepot park, sede del Grupo D del Clásico, ayudó en toda la logística entre ayer y hoy.

“No tuvo que montarse en un avión con la rodilla lesionada. Todo ha sido más simple”.

Durante el día, Rodríguez dijo que Sugar contó con el apoyo de los principales directivos y de los jugadores de los Mets, así como sus compañeros del ‘Team Rubio’ y el dominicano Robinson Canó, entre otros.

“El dueño de los Mets (Steven Cohen), el gerente general (Billy Eppler) y el dirigente (Buck Showalter) lo llamaron y también los jugadores del equipo de Puerto Rico y de los Mets. Mucha gente se contactó con él. Estaba bien contento con cada llamada y mensaje”.

Rodríguez, de otra parte, aprovechó la ocasión para expresar su malestar con el trato del personal de seguridad en el estadio de los Marlins la noche del miércoles con la familia del estelar lanzador.

“Así como digo que el trato del hospital fue excelente, tengo que decir que el trato de los oficiales de seguridad en el estadio fue pésimo. Esa gente no dejaba bajar a los padres de Sugar ni a su esposa para que ellos pudieran ver cómo él estaba. Todos estábamos preocupados por su condición y ellos (los oficiales) no colaboraron en nada. Fue muy frustrante”.

Así que Sugar estará pendiente del juego de este viernes ante México desde su residencia, cuando la novena boricua intentará avanzar a la ronda semifinal por tercer torneo consecutivo.

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