El peleador Ángel "Tito" Acosta posa para unas fotos promocionales de cara a su pelea titular ante el japonés Junto Nakatani.
El peleador Ángel "Tito" Acosta posa para unas fotos promocionales de cara a su pelea titular ante el japonés Junto Nakatani. (Suministrada/Miguel Cotto Promotions)

El púgil Ángel “Tito” Acosta tiene varias razones que lo impulsan a buscar la victoria en su pelea titular de hoy, viernes, ante el japonés Junto Nakatani.

En primera instancia, el peleador puertorriqueño desea volver a coronarse como campeón mundial, luego de reinar en la división júnior mosca (108 libras).

Acosta (22-2, 21 KO’s) retará a Nakatani (21-0, 16 KO’s) por el cinturón peso mosca (112 libras) de la Organización Mundial de Boxeo (OMB). El combate será a 12 asaltos y forma parte de la cartelera protagonizada por el mexicano Oscar Valdez (29-0, 23 KO’s), que defenderá su título superpluma (130 libras) del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) ante el brasileño Robson Conceição (16-0, 8 KO’s) en un evento que se llevará a cabo en el Casino del Sol, en la ciudad de Tucson, Arizona.

En ese programa también estará activo el prospecto boricua Xander Zayas (9-0, 7 KO’s), que debutará en las 154 libras ante el mexicano José Luis Sánchez (11-1-1, 4 KO’s).

El evento será transmitido a través de ESPN+ y comenzará a partir de las 6:15p.m. (hora de Puerto Rico) con las peleas preliminares. Las peleas estelares están pautadas para comenzar a partir de las 10:00 p.m.

Otra razón que ofreció, y que está muy ligada a la primera, es que desea ocupar un lugar junto a Wilfredo “Bimbito” Méndez y Amanda “The Real Deal” Serrano, quienes son los únicos monarcas que tiene la isla en estos momentos.

Pero lo más importante, es que quiere honrar a su anterior entrenador, Juan Muciño, quien falleció de manera inesperada en julio a consecuencia del COVID-19. Muciño, quien además de ser su entrenador, era su suegro, fue la persona encargada de comenzar la preparación de Acosta para la pelea ante Nakatani.

En esta imagen de archivo se muestra a Ángel "Tito" Acosta (izquierda) junto a Juan Muciño.
En esta imagen de archivo se muestra a Ángel "Tito" Acosta (izquierda) junto a Juan Muciño. (LUIS ALCALA DEL OLMO)

“Mi suegro me estuvo preparando para esta pelea. Él estaba muy ansioso de acompañarme en la esquina para esta pelea. Él siempre estuvo ahí conmigo. Desde el 2020 estuvo ahí para esta pelea. Su muerte fue inesperada y no estará para la pelea, pero yo le voy a dedicar mi victoria cuando gane el viernes”, declaró el llamado “Orgullo de Barrio Obrero”, quien ayer cumplió con el peso.

Acosta compartió que la muerte de su suegro los tomó por sorpresa a todos en la familia y reconoció que ha sido un golpe difícil de asimilar. “Él era joven, tenía 49 años. Le dio COVID. Luchó por unos 20 días, pero se puso malo y falleció”, contó.

“Ha sido fuerte porque él convivía con nosotros (él y su esposa Arely Muciño) en ese momento. Fue fuerte para mí y para la familia. Él estaba en la casa y yo le subía los tanques de oxígeno al segundo piso de la casa. Fue una experiencia fuerte. Yo todavía lo resiento. Cada vez que corro, me acuerdo de él y de lo que me decía”, reiteró el atleta, que agradeció el apoyo que ha recibido de su esposa para mantenerlo enfocado para la pelea.

En cuanto a sus entrenamientos junto al mexicano Joel Díaz, quien lo ha acompañado durante esta última y crucial etapa, dijo que se ha acoplado muy bien al estilo de su nuevo entrenador. “Me gusta entrenar con Joel. Es un entrenador muy serio y enfocado. Ha estado pendiente a las cosas que necesito y ha estado conmigo ahí”, manifestó.

Ángel "Tito" Acosta guantea con su nuevo entrenador, el mexicano Joel Díaz.
Ángel "Tito" Acosta guantea con su nuevo entrenador, el mexicano Joel Díaz. (Suministrada/Miguel Cotto Promotions)

Seis semanas en Indio, California

Tras el fallecimiento de Muciño, Díaz apareció en el panorama de Acosta. El mexicano, que ha trabajado con campeones mundiales como Timothy Bradley, Abner Mares, Antonio Díaz, Lucas Matthysse, Joseph Díaz y Omar Figueroa, se llevó al boricua para su gimnasio en la ciudad de Indio, en California, por seis semanas. La experiencia ha sido grata para el entrenador, quien destacó la ética de trabajo del puertorriqueño.

“Tito llegó a nuestro campamento con buena actitud, muy buen carisma. Tito es un ejemplo para el deporte. Muy disciplinado, trabaja fuerte y más que todo, tiene muchas ganas”, dijo Díaz. “Lo importante es que coopere con el trabajo, los entrenamientos y mantenerlo siempre firme psicológicamente. Tito siempre ha estado enfocado y firme”, añadió el técnico que igualmente destacó la aportación de Arely Muciño, quien ganó por separado las fajas mosca (112 libras) de la OMB, el Consejo Mundial de Boxeo (CMB), la Federación Internacional de Boxeo (FIB) y la Asociación Mundial de Boxeo (CMB).

Díaz explicó que aunque sabe que su pupilo lleva la muerte de su suegro en su corazón, no ha utilizado eso como excusa para no entrenar. Asimismo, indicó que en su gimnasio han hecho todo lo posible para que él se sienta a gusto y “en familia”.

Al hablar sobre el campamento, Díaz contó que enfatizó en la defensa de Tito, pues ha notado que a veces descuida ese aspecto al sobreconfiarse. Sostuvo que eso fue lo que vio en la derrota del excampeón júnior mosca ante el mexicano Elwin Soto.

De hecho, Soto despojó a Acosta de su cinturón júnior mosca de la OMB, tras imponerse por nocaut técnico en el último asalto.

“Le mejoramos un poco más su defensa. Le inculcamos más confianza en el aspecto defensivo. Lo ofensivo, lo trae por naturaleza. Ahora, tenemos que inculcarle un poquito más de defensa, un poquito más paciencia, contragolpe y ejecución de combinaciones. En esto fue en lo más que nos enfocamos”, dijo Díaz, quien destacó la pegada de Acosta.

Tito tiene dinamita en sus puños. Es un peleador que pega bastante fuerte, y esa pegada es muy respetada por muchos peleadores”, puntualizó el entrenador, que apuesta a la experiencia de Acosta para llevarse la victoria.

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