En la Casa Museo Alberto Mercado se exponen decenas de fotografías, reportajes periodísticos y los galardones que recibió el exboxeador en su carrera deportiva.
En la Casa Museo Alberto Mercado se exponen decenas de fotografías, reportajes periodísticos y los galardones que recibió el exboxeador en su carrera deportiva. (XAVIER GARCIA)

Pablo Alberto Mercado Monserrate se ganó el título de “guardián de la plaza”, por el celo con que protege el tesoro cultural albergado en la plaza pública Ramón Frade León de Cayey.

Pero, quienes se topan con él, no imaginan la historia detrás del carismático vigilante.

El espigado custodio de 61 años es un exboxeador que marcó una página trascendental en la historia deportiva puertorriqueña al desfilar como abanderado de la delegación nacional en los Juegos Olímpicos Moscú 1980, además de ganar medalla de oro en diversas competencias a nivel internacional en las que se vistió con los colores de la Isla del Encanto.

Sin embargo, su participación en el olimpismo cobró mayor relevancia cuando Mercado Monserrate, junto con otros dos atletas puertorriqueños, desafiaron el llamado a boicot hecho por el entonces presidente estadounidense, Jimmy Carter, como parte de la Guerra Fría, que ocasionó que 58 países, incluyendo Puerto Rico, no asistieran al certamen mundial.

Al cumplirse 42 años del suceso, Mercado Monserrate repasa su hazaña desde la Casa Museo Alberto Mercado en Cayey, en donde expone decenas de fotografías, reportajes periodísticos y los galardones que recibió en su carrera deportiva.

“Yo siempre estaba buscando pelea con mis compañeros de la escuela, los maestros me regañaban y cuando regresaba de la escuela, botaba las libretas y las tiraba a donde fuera porque no me interesaba estudiar. Así que, mi vecino del residencial, Josué ‘Joe’ Marrero, que fue boxeador, me ponía los guantes con él a jugar en el patio y poquito a poquito empecé a aprender”, contó el hijo de Benicia Monserrate y Francisco “Paco” Mercado.

A sus 13 años, Mercado Monserrate participó en las Olimpiadas Jíbaras de la Vivienda y ganó medalla de oro en la categoría de 100 libras, y a los 15 años ya vestía el uniforme del equipo nacional de Puerto Rico.

“Mi primera competencia internacional fueron los Centroamericanos y del Caribe de Boxeo Aficionado en Panamá; gané medalla de oro. Luego, gané el Festival Mundial de la Juventud en la Habana, Cuba. Gané oro, igual que en los Centroamericanos de Medellín en Colombia, en el 78″, enumeró el excampeón minimosca sobre algunos de sus triunfos.

El Nuevo Día
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La meta olímpica

En medio de su ascendente carrera y con tan solo 19 años, Mercado Monserrate se fijó la meta de participar en los Juegos Olímpicos de 1980.

“Yo quería ser el primer puertorriqueño en ganar oro en los Juegos Olímpicos, lo que hizo (la tenista) Mónica Puig, lo quería hacer yo en 1980. Pero, el presidente (estadounidense) Jimmy Carter hizo un boicot a los Juegos Olímpicos donde privó a todas las democracias del mundo a no participar. Puerto Rico no iba porque somos colonia”, puntualizó.

“Gracias a don Germán Rieckehoff Sampayo, fuimos tres atletas: José Molina, Luis Pizarro y este servidor, que representamos a todos los puertorriqueños. Pero perdí mi primera pelea contra Gilberto Román de México, por un cabezazo que me dieron en la ceja”, resaltó.

Aún lamenta no haber desfilado con la bandera de Puerto Rico.

“Estuve en el estadio Lenin en Rusia, me dan la bandera de Puerto Rico y cuando me voy preparando para desfilar, don Germán me dice: ‘Alberto, para. La bandera no. Acuérdate del acuerdo que tuvimos de no desfilar con la bandera de Puerto Rico. Tienes que desfilar con la bandera olímpica”, rememoró el cayeyano quien aún demuestra su frustración.

“Tanto nadar para morir en la orilla. Pues desfilé con la bandera olímpica que es válida también, pero 10 minutos después, don Germán se arrepintió y lloramos. Pudo haberme dejado con la bandera de Puerto Rico, pero ya era tarde”, lamentó al mostrar una fotografía que capturó el histórico momento.

A más de cuatro décadas del suceso, Alberto asegura que “perdí mi primera pelea por un cabezazo, pero Puerto Rico dijo presente”.

“Eso hizo que Puerto Rico haya participado de unos Juegos Olímpicos ininterrumpidamente desde 1938 hasta el día de hoy. Yo le abrí camino a Mónica Puig, a Jasmine Camacho-Quinn, y a todos los atletas puertorriqueños”, asintió.

Su historia está documentada en la Casa Museo Alberto Mercado en su natal Cayey, para que las nuevas generaciones conozcan la gallardía de este boricua que no se amilanó ante nada y representó a su país contra viento y marea.

Al llegar, es el propio Alberto quien recibe a los visitantes con una amplia sonrisa, al igual que custodia la plaza de recreo Ramón Frade León.

Por eso le llaman “El guardián de la plaza”.

“Eso representa mucho, ya que cuando tenía 12 años, venía del caserío a la plaza en tres minutos a correr patines, bicicleta con mis compañeros. Ahora soy como un embajador y eso me hace feliz”, relató el exboxeador, exaltado al Pabellón de la Fama del Deporte Puertorriqueño en 2008.

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