Jasmine Camacho-Quinn apenas oculta la emoción al saber que estará corriendo ante la fanaticada puertorriqueña en un evento de alto calibre en Ponce este jueves.
Jasmine Camacho-Quinn apenas oculta la emoción al saber que estará corriendo ante la fanaticada puertorriqueña en un evento de alto calibre en Ponce este jueves. (Ramon "Tonito" Zayas)

Ponce. La campeona olímpica Jasmine Camacho-Quinn sabe que su figura y sus ejecutorias son más seguidas y admiradas por el pueblo puertorriqueño, tras la conquista de la histórica medalla de oro en los pasados Juegos Olímpicos de Tokio.

De la misma forma, entiende que ella ocupa ahora el lugar que una vez tuvo el medallista olímpico, el exvallista ponceño Javier Culson, a quien se le dedica esta primera edición del Clásico Internacional de Atletismo de Puerto Rico

La estelar atleta agradece ese respaldo y el amor que las personas le profesan. Pero a la vez reconoce que es una presión que deberá manejar este jueves cuando compita en los 100 metros con vallas en el Estadio Francisco “Paquito” Montaner.

Esta es la primera vez que la plusmarquista olímpica correrá en su especialidad ante los boricuas.

“Hay algo de presión, creo. Pero está bien porque he estado en grandes escenarios. Hay que hacer lo que hay que hacer”, expresó la vallista de velocidad en un encuentro con El Nuevo Día antes de la conferencia de prensa en la que se presentaron a varios de los competidores que competirán en Ponce.

Además de la boricua, otros atletas de alto calibre que se presentarán en el evento son la velocista jamaiquina Elaine Thompson-Herah, su compatriota, el vallista Hansle Parchment; el lanzador de peso estadounidense Ryan Crouser, la pertiguista Sandi Morris y el velocista Steven Gardiner.

“Siento la presión, la siento porque estamos en Puerto Rico. Sé las expectativas que hay, pero voy a hacer lo que tengo que hacer”, reiteró Camacho-Quinn con una gran sonrisa.

Sobre lo que representa para ella el hecho de que este evento gire alrededor de su figura, tal y como sucedía con el Ponce Grand Prix y Culson, reconoció que era “emocionante”.

“No se cómo explicarlo. Es emocionante. Es como ‘wow’. No sé como explicarlo”, manifestó la competidora que aprovechó para charlar con un grupo de jóvenes que acudió a la instalación deportiva ponceña.

La atleta tiene como primer objetivo dominar la prueba de este jueves. No saldrá a buscar un récord mundial, aunque si lo consigue, lo celebrará. La boricua tiene la marca olímpica con 12.26 segundos. El récord mundial le pertenece a la estadounidense Kendra Harrison con 12.20 segundos. Este año, el mejor tiempo de Camacho-Quinn es de 12.39 segundos.

“Si pasa, pasa (conseguir el récord mundial). No corro pensando que voy a hacer el récord mundial. Si haces eso, las cosas se desmoronan”, apuntó Camacho-Quinn, quien en marzo pasado corrió en Carolina, pero lo hizo en los 200 metros y en el relevo 4x400.

De hecho, la atleta apuntó que la nueva pista Mondo del Estadio Montaner es rápida, y la comparó con la de las Olimpiadas de Tokio 2020.

Jasmine Camacho-Quinn conversó con El Nuevo Día antes de la conferencia de prensa del evento.
Jasmine Camacho-Quinn conversó con El Nuevo Día antes de la conferencia de prensa del evento. (Ramon "Tonito" Zayas)

Cosas de vallistas

Camacho-Quinn, a su vez, manifestó que el tropezón que sufrió el 30 de abril en los Drake Relays, en Des Moines, Iowa, es parte de la disciplina deportiva que ella practica.

Con mucha serenidad, aceptó que pensó en lo que le ocurrió en las Olimpiadas de Río 2016, donde se enredó con las vallas y no pudo terminar, pero esta vez pudo manejarlo porque no era un evento de gran envergadura.

“Agradezco no haberme caído”, dijo riendo. “Hice unos ajustes con los bloques, así que me siento confiada para esta carrera (la de Ponce). Emocionada”, apuntó.

La atleta explicó que durante esta temporada había estado corriendo fuerte y saltaba muy cerca de la primera valla, por lo que tuvo ese tropezón en Iowa, donde salió con mucho ímpetu.

“Agradezco que pasara ahí, que (no pasara) en el Campeonato (de Oregon)”, apuntó la deportista, quien sintió dolor en una de sus rodillas.

Luego de la competencia de Ponce, Camacho-Quinn se dirige al Prefontaine Classic, en Eugene, Oregon, que se correrá el 28 de mayo. Este encuentro es parte de la Liga Diamante, aunque su evento no lo es. Luego sigue a Europa.

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