El dueño de Cine Patio construye las pantallas de su negocio y las lleva a casa y establecimientos para actividades privadas. (Suministrada)

En algún momento de su niñez, Carlos Lemuel Morales de Jesús quedó fascinado con la experiencia de ver una película al aire libre durante una acampada familiar cuando vivía en New York. Años más tarde, logró crear un pequeño cine en su cuarto con un proyector que le compró su madre y ya siendo un adulto copró su primera pantalla de 25 pies que usaba para divertirse con sus amistades.

Hoy, Morales de Jesús es el responsable de que esta oportunidad llegue a miles de personas a través del establecimiento de autocines en diferentes pueblos de Puerto Rico. El primero que comenzará a operar, tan pronto así lo permitan las directrices para evitar el contagio del COVID-19, será en la Hacienda La Finca en Naguabo. Este será el "drive-in" que tendrá el país con una pantalla de 80 x 45 (o 80 x 55, si se cuentan los 10 pies que mide su base).

Cine Patio también llegó a un acuerdo con la firma Buena Vibra para realizar una gira que llevará el "drive-in" a diferentes zonas geográficas del país. La entrada a estos eventos será gratuita pero habrá pases VIP para aquellos que deseen una experiencia aún más completa.

Los horarios, fechas y lugares de la gira se anunciarán próximamente en las redes sociales de Cine Patio y tan pronto se flexibilicen o eliminen las restricciones de horario para salir que se establecieron durante la cuarentena.

Morales de Jesús, puertorriqueño criado en Estados Unidos, explicó que está en conversaciones para construir cines en unos 20 espacios en diferentes partes de la isla, pero el único acuerdo firmado hasta la fecha es el que ubica en Naguabo. Uno de estos negocios, si se materializa el acuerdo, ubicará en Santurce y tendrá cabida para 500 autos. Otros autocines acomodarán alrededor de 200 vehículos. Además, según una publicación colocada en la página de Facebook del establecimiento Don Frappe en Añasco, se iniciaron conversaciones para establecer uno en esos terrenos en el oeste.

"Hace muchos años, nosotros ya queríamos establecer un autocine y hemos hecho cosas similares a pequeña escala, como cines en los que la gente está en carritos de golf en urbanizaciones. En este momento, cuando mejor nos iba con los alquileres en las casas y actividades, llega el COVID. No tuvimos que pensar mucho para saber lo que teníamos que hacer para poner a funcionar los autocines, partiendo de la base que ya tenemos como expertos del cine al exterior, sabíamos era una idea muy viable", explicó el joven de 27 años.

Aunque el concepto del autocine es muy antiguo y tuvo su auge a finales de la década de los años 40 en Estados Unidos, los que creará Cine Patio contarán con todos los servicios que son posibles ofrecer gracias a los avances en tecnología. Los boletos, al igual que los espacios, podrán separarse a través de una aplicación. Además, los autos no tendrán que permanecer encendidos durante la película porque estará disponible la opción de utilizar WiFi. Si los visitantes lo desean, podrán ampliar el audio utilizando una bocina portátil. Otra novedad será la alternativa de escoger el idioma de la cinta y ordenar 'pop-corn' y otros comestibles para que sean llevados al auto. El costo de entrada todavía no se ha establecido.

"Nuestra visión es ofrecer algo más allá de una película, brindar el mejor servicio posible. A través de aplicaciones, las personas van a poder hacer todo tipo de gestión a través celulares", detalló Morales de Jesús.

Además de presentar la película, los cines ofrecerán otro tipo de entretenimiento complementario tipo 'pre-show', adelantó el creador de Cine Patio.

Aunque por el momento no habrá películas de estreno, eventualmente sí serán parte de la programación más adelante.

Las pantallas de Cine Patio son fabricadas por su dueño con un material que trae de Estados Unidos y la ayuda de un soldador profesional para que las terminaciones del canvas queden exactas.

"Aprendí a coser con mi suegra", dijo el empresario, con cinco años de experiencia en la renta de equipo para proyectar películas.

Contó que durante mucho tiempo las pantallas de cine fueron su pasatiempo. La visión de que podrían convertirse en un negocio le llegó tras prestar una para que la iglesia a la que asiste realizara una actividad de recaudación de fondos. Al ver la acogida que tuvo el evento, decidió empezar a ofrecerlas a las clases graduandas para el mismo propósito de reunir dinero para sus fiestas. El resto es historia.

Hasta la fecha, Puerto Rico cuenta con un solo autocine, el Auto Cine de Santana, ubicado en el barrio del mismo nombre en Arecibo. Este lugar fue fundado en 1957.

Alcaldes y marcas interesadas en llevar la gira del auto cine a su pueblo pueden comunicarse con Max Pérez al 787-385-5286, de Buena Vibra Group o escribir a [email protected]


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