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Émina se presentará el próximo 29 de septiembre en Ojalá Speakeasy Bar en Caguas. (Xavier J. Araújo Berríos)

Su música, al igual que ellas, no cree en etiquetas. Son alegres, versátiles, creativas, independientes, coquetas y, con solo mirarse, se comunican. Escuchar alguno de sus temas es imaginarse una tarima llena de músicos e instrumentos, pero solo son tres.

Se trata del grupo Émina, compuesto por la percusionista Amarilys Ríos, la saxofonista Janice Maisonet y la pianista Alexandra Rivera. 

Las tres instrumentistas graduadas del Conservatorio de Música buscan abrirse paso en la música independiente con su propio proyecto musical, mientras se desempeñan como músicos de distintos artistas reconocidos.

Pero que no las encajonen. Si algo tenían claro cuando se unieron, hace dos años para desarrollar su concepto, es que no querían ser simplemente una “agrupación de mujeres”. Nada de ser catalogadas o de amarrarlas en un espacio creativo limitado. Ellas solo quieren crear y compartir la música que les mueve.

“Fue lo primero que se tocó en la reunión. ‘Mira yo no quiero hacer un grupo de mujeres, pero yo quiero tocar contigo y contigo, porque a mí me gusta como tú tocas y me gusta la guapería que tienes en tarima. Con estas nenas es otra cosa, es una química que no nos tenemos ni que mirar”, cuenta Ríos, quien funge como directora musical de la banda de Tego Calderón.

Sus canciones son tan variadas como sus influencias. Las tres jóvenes son graduadas del programa de jazz y fusionan la academia con su experiencia tocando con una banda de música urbana, el trasfondo en bomba y plena de Ríos y la música electrónica.

“La realidad es que tenemos un montón de influencias porque todo parte de los ‘beats’ de Amarilys que es la percusionista. Musicalmente hay variedad, cada canción es una esquina diferente”, asegura Maisonet.

“Trabajar con Tego, que está catalogado como urbano pero realmente hace un montón de cosas, nos abrió mucho la mente de que, mano, no tenemos que encajarnos en esta cuestión de un género, podemos simplemente coger todas estas influencias que tenemos, y hacer música y va a funcionar”, añade.

Aunque ya tienen su repertorio, el cual interpretan durante sus presentaciones, el mes pasado lanzaron al mercado su primer sencillo “Una flor”, una metáfora de melodía pegajosa sobre las relaciones fugaces modernas. El segundo tema “La niña mala” esperan tenerlo listo para finales de octubre. Por el momento, no planifican lanzar una producción discográfica.

Convertirse en productoras y sonidistas es un reto que aceptan con mucho entusiasmo y arraigo. Las intérpretes se encuentran en un proceso de aprendizaje constante que las desafía y motiva.

“Desde producir nosotras mismas, desde nuestras casas, montar el sonido en vivo, estamos aprendiendo. Uno como músico no hace esas cosas, aunque es algo que nos gusta, al no ser expertas en esto, vamos aprendiendo con la experiencia que estamos adquiriendo”, expresa la percusionista y compositora.

“Pero a nosotras nos gusta porque eso nos obliga a buscar la creatividad de maneras diferentes. Nosotras estamos todo el tiempo absorbiendo y creciendo con esto y haciendo cosas nuevas”, añade Rivera. “Y somos la generación de eso, precisamente, estamos en época de crisis, de que hay que hacer más con menos”, por lo que lanzan un sencillo a la vez.

El mayor reto para el talentoso trío, como muchos de los músicos independientes, es sonar en la radio.

“Llegar a la gente. Producir no es que fue fácil, pero sabemos que lo podemos hacer y sabemos que lo vamos a lograr, eso está garantizado. El punto es ahora cómo llevamos ese tema a la gente, que la gente lo escuche, porque estamos tan saturados por todos lados”, explica Maisonet.

La pícara saxofonista destaca como meta del grupo que la gente disfrute su refrescante propuesta que es diferente a lo que normalmente suena en las emisoras del País.

“Nosotras buscamos expresarnos y que lo que se haga sea sincero. Lo más importante es pasarla superbién y que la gente baile y se sienta bien”, señala por su parte, Rivera, quien forma parte de la banda de ILe.

“Esa energía que uno recibe del público es bien importante para lo que estamos creando, siempre hay mucha improvisación cuando tocamos en vivo. Y cuando hay improvisación el público tiene mucho que ver, esa energía hace que pasen cosas bien chéveres”, añade Maisonet.

Asimismo, reconocen que tienen una mayor responsabilidad y muchos más nervios cuando suben a la tarima.

“Y lo que estamos ‘vendiendo’ es la experiencia”, concluye Ríos.

Émina se presentará el próximo 29 de septiembre en Ojalá Speakeasy Bar en Caguas. El tema “Una flor” se puede conseguir a través de iTunes, Spotify, CD Baby, Amazon


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