

24 de febrero de 2026 - 8:56 AM

En dos noches históricas en Brasil, Bad Bunny reunió a casi 100 mil personas en el Allianz Parque, en São Paulo, la ciudad más grande del país, como parte de la gira "DeBÍ TiRAR MáS FOToS World Tour". La cifra fue confirmada por la oficina de prensa de Live Nation Brasil, responsable por la producción de los conciertos.
El número, por sí solo, impresiona. Fue la primera vez que el artista puertorriqueño pisó suelo brasileño, y la respuesta del público confirmó lo que muchos ya intuían: Brasil estaba listo para Benito.
Los brasileños llegaron preparados. Cantaron cada canción de principio a fin, sin titubeos. Algunos se aventuraron en el “portunhol”, la mezcla espontánea entre portugués y español, mientras que el inconfundible ritmo y el swing brasileño estuvieron presentes en todo momento.
Benito arrancó suspiros, provocó lágrimas y también reafirmó el orgullo boricua. Era común ver a fanáticos brasileños con la bandera de Puerto Rico en camisetas, ondeándola en el aire y gritando con fuerza: “¡YO SOY DE PR!”.
Uno de los momentos más curiosos y celebrados de la noche ocurrió cuando el artista recibió de una fanática un documento de identidad brasileño, conocido como RG, con su nombre artístico. Bad Bunny lo mostró al público entre risas, en un gesto simbólico que representaba su “nacionalización” como brasileño. El documento, no oficial y creado por la propia fan como homenaje, desató una reacción inmediata: el estadio estalló en gritos, celebrando el gesto como una muestra de la fuerte conexión entre el artista y el país.
Visiblemente emocionado desde su llegada al escenario, el artista confesó que estar en Brasil era un sueño cumplido. Antes de interpretar “BAILE INoLVIDABLE”, uno de los momentos más emotivos de la noche, se dirigió al público con palabras que provocaron una ovación inmediata.
“Muito obrigado Brasil, tengo que decir algo esta noche que he estado pensando: este show se trata de la unión entre Brasil y Puerto Rico, de disfrutar las cosas sensibles de la vida, bailar, sonreír y llorar. Quiero decir que ustedes son las únicas personas capaces de hacer que esta sea una noche que nunca olvidaremos”, expresó emocionado.
A lo largo del espectáculo, Benito también arriesgó algunas palabras en portugués, un gesto que fue recibido con entusiasmo inmediato y reforzó la cercanía con el público brasileño.
Uno de los momentos más especiales ocurrió en la “casita”, el escenario íntimo que forma parte del concepto de la gira. Allí, el artista recibió como invitada a la cantante puertorriqueña Rainao. Juntos interpretaron “Perfumito Nuevo”, en una presentación cargada de complicidad y emoción.
La conexión entre el artista y el público brasileño fue inmediata y profunda. Más que un concierto, el espectáculo se convirtió en un encuentro cultural, donde el Caribe y Sudamérica se encontraron a través de la música.
Antes de despedirse, Bad Bunny dejó una promesa que desató gritos y aplausos: dijo que volverá pronto y que, en Brasil, se sintió en casa.
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