La organización familiar se vuelve indispensable en estos días para compaginar trabajo, deberes y tiempo libre. ( ARCHIVO)

La crisis sanitaria debido a la pandemia del coronavirus que se está padeciendo actualmente en muchos países del mundo y que obliga a las familias a permanecer en sus casas, está poniendo a prueba la convivencia familiar.

La combinación de teletrabajo y niños sin clase, puede resultar difícil para muchos y aún más para aquellos padres de familia que no cuentan con ayuda para el cuido de los más pequeños de la casa, quienes requieren muchas horas de cuido especial, sin embargo, también puede que sea una oportunidad única para adquirir nuevos aprendizajes y mejorar las relaciones entre padres e hijos.

El ritmo frenético del día a día ha dado un frenazo de golpe y es posible que durante estos días de crisis se tenga la oportunidad como padres de volver a conectarse con los hijos, practicar la escucha activa y, la comunicación. Según el sitio elpais.com, este es el momento de establecer pactos, trabajar la empatía y los miedos.

Además, hay que tomar en cuenta que la organización familiar se vuelve indispensable en estos días para compaginar trabajo, deberes y tiempo libre.

Aquí proponemos algunas de las numerosas recomendaciones, que según elpais.com se deben tomar en cuenta para una buena convivencia familiar:

1. Mantener horarios y la rutina habitual. Acostarse y levantarse a la misma hora, establecer rutinas para las tareas y horarios de juego.

2. Puede ser un buen momento para trabajar la autonomía de los hijos a la hora de vestirse, doblar su ropa o ducharse. De igual manera, muchas de las tareas del hogar pueden ser realizadas por ellos mismos, fomentando así la seguridad en sí mismos y estimulando la capacidad de colaboración.

3. Es un buen momento para conocer mejor sus fortalezas y debilidades y, sobre todo, para trabajar sobre estas.

4. El miedo puede ser una de las emociones más intensas en estos días. Según elpaís.com la psicóloga y coach Julia Gómez Sanz dice que “el miedo es la emoción que nos sirve para protegernos del peligro, en situaciones nuevas y especialmente en situaciones que no conocemos, es normal que se nos active”. Estos días nuestros pequeños nos ven preocupados y perciben una situación de alerta… escuchan la palabra muerte con mayor frecuencia de la habitual. Además, les hemos sacado de sus rutinas, no les permitimos ver a sus amigos ni salir a los sitios habituales de ocio.

Todo esto puede provocarles mucha incertidumbre y frustración. Con esta situación, es muy posible que, en muchas ocasiones nos veamos sobrepasados y, quizá, la mejor herramienta que podemos usar con ellos sea la honestidad emocional, haciéndoles saber cómo nos sentimos y lo que necesitamos o esperamos de ellos. De esta manera, estaremos auto modelando y permitiendo que ellos también puedan expresarse, que identifiquen lo que sienten y le pongan nombre para después acompañarles en sus emociones trabajándolas con un dibujo, un juego o una conversación juntos. Esto les permitirá entender qué les sucede a ellos y al mundo que les rodea (si es seguro o amenazante, amigable o poco amigables).

5. Reflexionar sobre la necesidad de mantener a los niños ocupados todo el tiempo. Los niños necesitan calma y sosiego para interiorizar los estímulos que les llegan. La mayoría están empezando ahora a conocer el aburrimiento y no debemos olvidarnos que el juego libre es indispensable para el autocontrol, la planificación y la creatividad.

6. Es el momento de devolver nuestros cuidados a los abuelos, quienes han cuidado de los niños todo este tiempo. Contribuir al compromiso que tenemos con ellos ahora, cuidando de ellos y tomando conciencia colectiva para proteger su salud.


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