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Las leyes estatales y federales obligan a los patronos a orientar a su personal y a desincentivar las conductas de hostigamiento en el empleo, así como a reaccionar tan pronto saben de posibles casos. (Archivo/ GFR Media)

El hostigamiento sexual en el trabajo se ha tornado en tema de muchas conversaciones en estos días luego de que trascendiera que el alcalde de Guaynabo, Héctor O'Neill, transó un caso en el que una agente de la Policía municipal lo acusó de supuestos actos de hostigamiento sexual y represalias.

Pero más allá de las particularidades de un caso en desarrollo, ¿qué establecen las leyes aplicables en Puerto Rico? ¿Qué supone este tipo de caso para los involucrados? ¿Por qué a veces pasan años antes de que una víctima haga sus denuncias? De acuerdo con la psicóloga Úrsula Colón, quien ha sido perita judicial, los casos de hostigamiento sexual en Puerto Rico son mucho más frecuentes de lo que se cree precisamente porque muchas víctimas callan, pero callan por razones poderosas.

“Hay una incidencia alta, el problema es que muchas veces se desconoce debido a que las víctimas de acoso sexual u hostigamiento no se atreven a denunciarlo. Eso responde primeramente a la vergüenza que les da expresar ese tipo de situación, aparte de que en muchas ocasiones piensan que no le van a creer o que las van a responsabilizar”, afirma Colón.

Recalca que, dependiendo de la naturaleza del acoso, el mismo puede causar traumas e incluso el síndrome de estrés postraumático.

“Es un miedo muy fundado, el temor a perder ese trabajo, el temor a las represalias. Sabemos que los trabajos no abundan y que en muchas ocasiones haber adquirido ese trabajo le costó mucho sacrificio, más la inversión que se ha hecho en ese trabajo de tiempo, de energía. Tenemos que verlo desde la perspectiva de que esto es una manifestación de violencia, sexual incluso, y de género. Así que sí es (un miedo) fundado… por la vergüenza, por temor a que no le vayan a creer y la vayan a responsabilizar, en muchas ocasiones se sienten incapaces de tomar control de la situación, muchas veces no conocen cuales son los recursos disponibles o no tienen acceso a esos recursos”, describe la especialista de la conducta.

Colón explica que, según el nivel de exposición al hostigamiento, las personas pueden presentar síntomas incluso físicos.

“Es delicado exponerte ante una población que no entiende la situación y que con mucha frecuencia responsabiliza a la víctima. Muchas veces desarrollan sintomatología consistente a la que ocurre cuando experimentan una situación que les causa trauma. Es una situación traumática porque es inesperada, una situación donde no tienes el control de la conducta de la otra persona, porque la otra persona muchas veces tiene el poder en esa relación. Afecta su sentido de autovalía, de autoestima, sienten que no hay alternativas para solucionar esa situación, que la única implica la pérdida de empleo, posiblemente la pérdida de la familia debido a que la gente usualmente hace las alianzas con la persona que está en el poder, no con la víctima”, enumera.

Además, tal y como apunta la psicóloga, en casos donde la persona acosada y hostigada enfrentó casos de abuso en el pasado el sentido de impotencia e indefensión se dispara.

También puede complicar el panorama el que en algún momento haya existido una relación sentimental o sexual consentida entre dos personas adultas. Sin embargo, tan pronto una de ellas decide terminar la relación su deseo debe ser respetado. Si la otra parte insiste en llevar la contraria o ejerce presión para mantener la relación, surge el hostigamiento.

Colón advierte que cuando los efectos de la situación hacen mella disminuye la productividad de la víctima, se produce ausentismo y aparecen síntomas físicos. “La persona empieza a somatizar mucho, su estado de emocional le provoca una respuesta del cuerpo a través de dolores de cabeza, problemas gastrointestinales, depresión, insomnio, problemas del sueño, ansiedad, se mantiene aislada, se torna retraída, se encierra en sí misma y no se atreve a hablar de la situación o lo hace con personas de mucha confianza y les va a pedir que no lo divulguen”, anticipa.

Pero el hostigamiento sexual no solo se da entre dos personas del sexo opuesto, ni en situaciones donde una persona impone acercamientos de índole sexual a otra. 

“Típicamente lo vemos (del hombre) hacia la mujer, pero también se da en todos los demás aspectos, especialmente cuando existen personas que tienen alguna diferencia en su perspectiva de género. Por ejemplo, cuando se percibe que alguien es homosexual o lesbiana muchas veces se le hostiga.

Hostigamiento sexual muchas veces se consideran acercamientos directos, pero desde el punto de vista laboral puede ser que uno esté presenciando (situaciones) y se sienta incómodo o incómoda, esa persona es objeto de hostigamiento también”, explica la sexóloga clínica Carmen Valcárcel.

Con un ejemplo hipotético ilustra que incluso si una pareja sentimental trabaja en el mismo lugar y se expresa su amor frente a otros compañeros, puede generar un clima incómodo hacia estos. “Asuntos de pareja o afectivos no se deben manejar en el trabajo. Si mi esposo y yo, que llevamos tiempo juntos y tenemos a nuestra secretaria, nos ponemos a hacer demostraciones de afecto efusivas frente a ella, ¿cómo ella se va a sentir? Eso es hostigamiento sexual porque estoy cargando el ambiente de una energía sexual que no debería existir porque es un ambiente laboral. Hay que separar estas cosas”, advierte la gerente general del Centro de Mejoramiento Personal.

En efecto, el Artículo 135 del Código Penal de Puerto Rico define acoso sexual de la siguiente manera: “Toda persona que, en el ámbito de una relación laboral, docente o de prestación de servicios, solicite favores de naturaleza sexual para sí o para un tercero, y sujete las condiciones de trabajo, docencia o servicios a su cumplimiento, o mediante comportamiento sexual provoque una situación intimidatoria, hostil o humillante para la víctima, incurrirá en delito menos grave”.

Mientras, la Ley 17 de 1988 habla del hostigamiento sexual en el empleo y lo define como: “cualquier tipo de acercamiento sexual no deseado, requerimientos de favores sexuales y cualquier otra conducta verbal o física de naturaleza sexual cuando se da una o más de las siguientes circunstancias: (a) Cuando el someterse a dicha conducta se convierte de forma implícita o explícita en un término o condición del empleo de una persona. (b) Cuando el sometimiento o rechazo a dicha conducta por parte de la persona se convierte en fundamento para la toma de decisiones en el empleo o respecto del empleo que afectan a esa persona. (c) Cuando esa conducta tiene el efecto o propósito de interferir de manera irrazonable con el desempeño del trabajo de esa persona o cuando crea un ambiente de trabajo intimidante hostil u ofensivo”.

De otra parte, la Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo indica que los actos de hostigamiento se convierten en ilegales cuando “son tan frecuentes o severos que crean un ambiente hostil u ofensivo en el trabajo, o cuando resultan en una decisión adversa de empleo” como despido o degradación. La agencia del gobierno de Estados Unidos, con jurisdicción en Puerto Rico, aclara que “hostigamiento puede incluir 'hostigamiento sexual' o acercamientos sexuales no deseados, solicitud de favores sexuales y otro hostigamiento verbal o físico de naturaleza sexual”, pero no tiene que ser solo de índole sexual. A manera de ejemplo indica que “es ilegal hostigar a una mujer haciendo comentarios ofensivos sobre las mujeres en general”. La comisión también aclara que la persona víctima y la que le hostiga pueden ser de cualquier género, y hasta del mismo sexo, así como ocupar cualquier posición o nivel jerárquico, incuso cliente o consumidor.

Las leyes estatales y federales obligan a los patronos a orientar a su personal y a desincentivar las conductas de hostigamiento en el empleo, así como a reaccionar tan pronto saben de posibles casos.

Las entrevistadas exhortaron a víctimas de acoso sexual a educarse sobre sus derechos e iniciar los debidos procesos para poner un detente a la situación lo antes posible, e hicieron un llamado de sensibilidad a la comunidad para con las víctimas.


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