

12 de octubre de 2026 - 11:27 AM


La Asociación de Restaurantes de Puerto Rico (ASORE) asegura que el sector busca alternativas para absorber el aumento en el costo de la electricidad sin trasladarlo a los precios que pagan los clientes. Sin embargo, advierte que su capacidad para asumir estos gastos alcanzó un límite.
“Y yo creo que llegamos al límite”, aseguró la presidenta de ASORE, Sonia Navarro en una entrevista en el programa Lo de Hoy de El Nuevo Día.
Según Navarro, los dueños de restaurantes han enfrentado múltiples aumentos en sus facturas de electricidad en lo que va de año, a los que se suman los gastos adicionales en los que incurrieron para atender los problemas de abasto de agua que afectaron a muchos establecimientos durante el verano, debido a la crisis en la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA).
“En el tercer trimestre nos dijeron que no iba a haber aumento lo cual no es real. Tenemos dos estudios que trabajamos, uno de ellos ya había reflejado a comienzo de años restauranteros que estaban pagando un 20 o un 30% y acabamos de terminar el tercer trimestre con un aumento de 20% sin considerar el aumento que vamos a ver para cerrar el año”, destacó la empresaria.
El pasado 30 de septiembre, el Negociado de Energía aprobó un aumento a 33.86 centavos por kilovatio hora (kWh) en la tarifa de la energía eléctrica solicitado por LUMA Energy debido al alto costo de combustible.
De acuerdo a Navarro, ASORE solicitó un espacio a las distintas organizaciones de la industria energética en Puerto Rico para analizar el impacto que tendrá esta alza no tan solo en los dueños de negocios de comida, sino también en sus comensales.
“Nosotros no podemos colocar placas en un techo, hemos hecho el intento pero no prenden un restaurante completo”, estableció Navarro.
Entre algunas de las medidas que toman algunos establecimientos para afrontar esta situación, resalta el ajustar sus ofertas de comida para un menú más limitado y enfocado en sus especialidades, pero también en cambiar bombillas y hasta comprar otras marcas de suministros, entre otras.
Cuestionada sobre si el alza que también afecta a los consumidores de sus restaurantes se reflejó en menos actividad comercial, Navarro contestó en la negativa.
“La gente está llegando al restaurante porque tenemos adultos mayores que muchos de ellos tienen que salir a comprar comida porque se les olvida cocinar”, detalló la empresaria.
No obstante, Navarro destacó que los clientes también están siendo más juiciosos a la hora de comer afuera y se ve que comparten platos más a menudo.
“Aquí lo que nos va a definir hasta donde podemos llegar va a ser ese servicio, hacerlo diferente tener esa estrategia... (Pero) Es importante que como país nos miremos y digamos ‘¿realmente quiero seguir siendo resiliente?’”, detalló.
La editora de Negocios Joanisabel González explica los temas económicos más importantes a nivel local e internacional.

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