

31 de enero de 2026 - 9:21 AM

El periodista estadounidense Don Lemon fue liberado de custodia el viernes después de ser arrestado y acusado de delitos federales de derechos civiles por cubrir una protesta contra las redadas migratorias que interrumpió un servicio en una iglesia de Minnesota.
Lemon fue arrestado anoche en Los Ángeles, mientras que otra periodista independiente y dos participantes de la protesta fueron arrestados en Minnesota. Después de comparecer en la corte en California, adoptó un tono confiado y desafiante al hablar con reporteros. “No seré silenciado”, manifestó.
“He pasado toda mi carrera cubriendo las noticias. No voy a parar ahora”, dijo Lemon. “De hecho, no hay un momento más importante que ahora, este mismo momento, para un medio libre e independiente que arroje luz sobre la verdad y haga que rindan cuentas quienes están en el poder”.
Los arrestos provocaron fuertes críticas de defensores de la libertad de prensa y activistas de derechos civiles, incluido el reverendo Al Sharpton, quien señaló que el gobierno de Estados Unidos estaba golpeando con un mazo “las rodillas de la Primera Enmienda” constitucional.
Un jurado investigador en Minnesota acusó a Lemon y otros de asociación delictuosa e interferir con los derechos de la Primera Enmienda de los feligreses durante la protesta del 18 de enero en la iglesia Cities, en St. Paul, donde un funcionario del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) es pastor.
En la corte en Los Ángeles, el fiscal federal adjunto Alexander Robbins argumentó que Lemon debía pagar una fianza de $100,000 porque “se unió conscientemente a una multitud que irrumpió en una iglesia”. Sin embargo, fue liberado sin tener que depositar fianza y se le concedió permiso para viajar a Francia en junio mientras el caso está pendiente.
La abogada defensora Marilyn Bednarski dijo que Lemon planea declararse inocente y disputar los cargos en Minnesota.
Lemon, quien fue despedido de CNN en 2023, ha declarado que no tiene afiliación con la organización que ingresó a la iglesia y que estaba allí como periodista documentando a los manifestantes.
“Don ha sido periodista durante 30 años, y su trabajo constitucionalmente protegido en Minneapolis no fue diferente de lo que siempre ha hecho”, declaró su abogado, Abbe Lowell, en un comunicado anterior el viernes.
La secretaria de Justicia Pam Bondi promovió los arrestos en redes sociales.
“No se equivoquen. Bajo el liderazgo del presidente Trump y esta administración, tienen el derecho de practicar su religión de manera libre y segura”, declaró Bondi en un video publicado en línea. “Y si no he sido clara ya, si violan ese derecho sagrado, vamos tras ustedes”.
Desde que dejó CNN, Lemon se ha unido a los muchos periodistas que han emprendido su propio negocio y publican regularmente en YouTube. No ha ocultado su desdén por Trump.
Sin embargo, durante su programa en línea desde la iglesia, dijo repetidamente: “No estoy aquí como activista. Estoy aquí como periodista”. Describió la escena frente a él y entrevistó a feligreses y manifestantes.
El expediente judicial nombra a nueve acusados, incluido Lemon. Dice que dos de ellos publicaron sus planes en redes sociales el día anterior y dieron instrucciones a los demás en el estacionamiento de un centro comercial la mañana siguiente.
Lemon comenzó a transmitir en vivo y dijo a la audiencia que estaba con un grupo preparándose para una operación de “resistencia” contra las políticas federales de inmigración, según el documento. Lemon “tomó medidas para mantener el secreto operativo, recordando a los cómplices que no revelaran el objetivo de su operación”, dice la acusación, y se alejó para que su micrófono no divulgara accidentalmente la planificación.
Los fiscales alegan que, en la reunión previa a la protesta, Lemon agradeció a Nekima Levy Armstrong, una destacada activista local que está entre los nueve acusados, por lo que estaba haciendo y le aseguró que no revelaría lo que estaba sucediendo.
Dentro de la iglesia, los acusados gritaron consignas e hicieron sonar silbatos cuando el pastor estaba a punto de comenzar el sermón, y gesticularon de manera hostil y agresiva, según los fiscales, y el pastor y los feligreses percibieron “amenazas de violencia”.
Lemon dijo en la transmisión en vivo que vio a un joven que estaba asustado, triste y llorando, y era comprensible porque la experiencia fue traumática e incómoda, dice la acusación. Luego, los acusados rodearon al pastor y Lemon “lo bombardeó con preguntas para promover el mensaje de la operación”.
Un juez rechazó la semana pasada el intento inicial de los fiscales de acusar al veterano periodista. Poco después, Lemon predijo en su programa que el gobierno lo intentaría de nuevo.
“Y adivinen qué”, dijo, “aquí estoy. Sigan intentándolo. Eso no me va a detener como periodista. Eso no va a apagar mi voz. Adelante, háganme el nuevo Jimmy Kimmel, si quieren. Sólo háganlo. Porque no me voy a ir a ninguna parte”.
Georgia Fort, una periodista independiente, transmitió en vivo los momentos previos a su arresto, y comentó a los espectadores que los agentes estaban en su puerta y que su derecho de la Primera Enmienda como periodista estaba siendo socavado.
Un juez liberó a Fort, Trahern Crews y Jamael Lundy bajo fianza, rechazando el intento del Departamento de Justicia de mantenerlos bajo custodia. Nadie se declaró culpable. Los partidarios de Fort en la sala del tribunal aplaudieron y vitorearon.
“Es un giro siniestro de los acontecimientos en este país”, dijo el abogado de Fort, Kevin Riach, en la corte.
Jane Kirtley, experta en leyes y ética de los medios en la Universidad de Minnesota, dijo que las leyes federales citadas por el gobierno no fueron diseñadas para aplicarse a los reporteros que recogen noticias.
Las acusaciones contra Lemon y Fort son “pura intimidación y extralimitación del gobierno”, señaló.
Algunos expertos y activistas dijeron que los cargos no sólo son un ataque a la libertad de prensa, sino también un golpe contra los estadounidenses negros que cuentan con periodistas negros para dar testimonio de la injusticia y la opresión.
En una publicación de Instagram, la Asociación Nacional de Periodistas Negros expresó estar “indignada y profundamente alarmada” por el arresto de Lemon. El grupo lo calificó como un intento de “criminalizar y amenazar la libertad de prensa bajo el pretexto de aplicar la ley”.
Crews es un líder de Black Lives Matter Minnesota que ha liderado muchas protestas y acciones por la justicia racial, particularmente después del asesinato de George Floyd en Minneapolis en 2020.
“Todos los grandes han estado en la cárcel, MLK, Malcolm X, las personas que se levantaron por la justicia son atacadas”, dijo Crews a The Associated Press. “Sólo estábamos ejerciendo nuestros derechos de la Primera Enmienda”.
Un destacado abogado de derechos civiles y otras dos personas involucradas en la protesta fueron arrestadas la semana pasada. Los fiscales los han acusado de violaciones de derechos civiles por interrumpir un servicio en la iglesia Cities en St. Paul.
El Departamento de Justicia lanzó una investigación de derechos civiles después de que el grupo interrumpiera los servicios coreando “ICE fuera” y “Justicia para Renee Good”, en referencia a la madre de tres hijos de 37 años que fue asesinada a tiros por un agente del ICE en Minneapolis.
La iglesia Cities pertenece a la Convención Bautista del Sur, y uno de sus pastores es David Easterwood, quien dirige una oficina de campo del ICE.
“Estamos agradecidos de que el Departamento de Justicia haya actuado rápidamente para proteger la iglesia Cities para que podamos continuar viviendo fielmente la misión de la Iglesia de adorar a Jesús y darlo a conocer”, sostuvo el pastor principal Jonathan Parnell.
Las noticias explicadas de forma sencilla y directa para entender lo más importante del día.

Te invitamos a descargar cualquiera de estos navegadores para ver nuestras noticias: