

24 de julio de 2026 - 10:38 PM

Los amigos y familiares de la diputada demócrata de Minnesota Melissa Hortman afirmaron que el hombre condenado este jueves a dos cadenas perpetuas, además de 40 años de prisión, tras declararse culpable de su asesinato no logró borrar su legado, sino que provocó un miedo y una ira duraderos al cambiar sus vidas para siempre.
Otros legisladores y sobrevivientes del tiroteo intervinieron el jueves durante la vista de sentencia contra Vance Boelter, quien el mes pasado se declaró culpable de los cargos federales relacionados con el asesinato de la expresidenta de la Cámara de Representantes de Minnesota, Melissa Hortman, y de su esposo, Mark, así como por las graves heridas causadas al senador estatal John Hoffman y a su esposa, Yvette.
Boelter, de 59 años, aceptó declararse culpable en junio, casi un año después de los ataques perpetrados en el área de Minneapolis, para evitar que los fiscales federales solicitaran la pena de muerte. El padre y los hermanos de Mark Hortman expresaron su indignación porque no pudiera recibir esa condena.
El juez federal John R. Tunheim afirmó que se trató de “la pena más larga que he impuesto tras haber juzgado miles de casos a lo largo de los años, pero creo que es merecida”.
Durante la vista, el senador Hoffman dijo que él y su familia reviven constantemente la violencia de aquella noche, incluso en los aspectos más cotidianos de su vida. Explicó que ya no reciben correo en su residencia, instalaron puertas de acero macizo para protegerse y tuvieron que modificar su rutina debido a las lesiones que sufrieron.
“El acusado me miró a los ojos y apretó el gatillo. El acusado miró a mi mujer y decidió hacer lo mismo”, expresó Hoffman. “Mi mujer y yo vivimos ahora con las secuelas de las lesiones. Vivimos con nuestros cuerpos recordando los disparos”.
Yvette Hoffman relató que permanece demasiado traumatizada para regresar al trabajo y que asiste semanalmente a terapia.
“Nunca olvidaré aquel momento en el que bajé la mirada y vi cómo mi sangre resbalaba lentamente por aquella lavadora blanca mientras sentía que me hundía en el suelo”, dijo entre lágrimas. “Ahora siempre tenemos un plan de huida. La gente no debería vivir así”.
Boelter admitió el mes pasado que pasó meses identificando y vigilando a sus víctimas antes de acudir a sus residencias disfrazado de agente de policía con la intención de asesinarlas. Los crímenes dieron paso a la mayor operación policial en la historia de Minnesota.
La representante estatal demócrata Kristin Bahner, una de las otras legisladoras cuyas casas visitó Boelter esa noche, dijo que aún le cuesta entender por qué ella sobrevivió y Melissa Hortman no.
“No podía entender por qué a mí me habían salvado y a ella no”, expresó. “Has fracasado porque la llevo siempre conmigo. En mi mente y en mi corazón, ella me guía”.
Los padres y hermanos de Mark Hortman criticaron tanto al asesino como al sistema judicial.
“No me tranquiliza en absoluto que se le proporcione alojamiento y manutención durante el resto de su vida, pagados con el dinero de mis impuestos”, afirmó Lisa Hortman Bean, hermana de Mark.
Los padres de Melissa Hortman y los hijos de la pareja recordaron a ambos como padres y abuelos cariñosos y comprometidos con su comunidad.
Sophie Hortman relató cómo tuvo que despedirse de Gilbert, el perro de la familia, que también recibió disparos durante el ataque y murió posteriormente.
“Echo de menos a mi madre. Echo de menos a mi padre. Echo de menos a mis mejores amigos. Y echo de menos creer en la bondad de la humanidad”, expresó. “Espero que algún día este dolor sea menos intenso. Y sé que, al igual que el amor que siento por mis padres, el dolor nunca desaparecerá”.
Su hermano Colin recordó que sus padres no estuvieron presentes en su reciente boda y aseguró que las imágenes del crimen siguen marcando su vida.
“Mis días están teñidos de gris, y la sangre derramada es lo último que veo antes de dormirme y lo primero que veo al despertarme”, dijo.
El padre de Melissa, Harold Haluptzok, lamentó que el acusado nunca intentara dialogar con su hija sobre sus diferencias políticas antes de decidir asesinarla.
El abogado de oficio Manny Atwal sostuvo que Boelter mostró remordimiento al declararse culpable y aceptar la condena.
Durante casi toda la vista, el acusado permaneció en silencio y sin mostrar emociones.
“A todas las personas a las que he causado pérdidas, dolor, angustia, confusión, tristeza, vergüenza o soledad, les pido sinceras disculpas”, manifestó Boelter.
Según documentos judiciales, Boelter llegó a la residencia de los Hortman alrededor de las 3:30 de la madrugada del 14 de junio de 2025 vestido con uniforme táctico, una máscara y haciéndose pasar por agente de policía.
Después de que Mark Hortman abriera la puerta, el acusado le dio un nombre falso y un número de placa antes de pedir que llamara a Melissa. Luego le disparó varias veces, irrumpió en la vivienda y asesinó a la legisladora mientras intentaba huir hacia el segundo piso.
Esa misma noche también disparó e hirió gravemente al senador John Hoffman y a su esposa, además de acudir a las residencias de otros legisladores, según la investigación.
Boelter aún enfrenta cargos estatales, incluidos dos por asesinato, cuatro por intento de asesinato, suplantación de identidad de un agente de policía y maltrato animal. La familia Hoffman también presentó una demanda civil por daños y perjuicios.
La fiscal del condado de Hennepin, Mary Moriarty, informó que el proceso estatal continuará y que la primera vista quedó programada para el 3 de agosto.
“La violencia política selectiva que cometió fue espantosa”, expresó Moriarty. “Mis pensamientos están con la familia de Melissa y Mark, así como con John, Yvette y Hope, mientras avanza el proceso judicial estatal”.
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