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El neumólogo Frans Oudenaar, a la izquierda, y el enfermero Bryan Hofilena cubren el cuerpo de un paciente con COVID-19 con una sábana en el Providence Holy Cross Medical Center de Los Ángeles.
El neumólogo Frans Oudenaar, a la izquierda, y el enfermero Bryan Hofilena cubren el cuerpo de un paciente con COVID-19 con una sábana en el Providence Holy Cross Medical Center de Los Ángeles. (The Associated Press)

Si bien la variante ómicron puede provocar una enfermedad menos grave, el número de muertes en Estados Unidos va en aumento y los expertos pronostican que entre 50,000 y 300,000 estadounidenses más podrían fallecer de COVID-19 una vez que amaine la oleada en la primavera.

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