Celadores de la AEE.
Celadores de la AEE. (Xavier García)

Mientras menos del 50% de los abonados de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) y LUMA Energy cuentan con luz, Walberto Rolón Narváez, un excelador 4 de la corporación pública con más de 30 años de servicio, experimenta una sensación de impotencia y frustración que asegura comparten los más de 4,100 empleados desplazados el año pasado con la llegada de la empresa.

“Yo siento -aparte del coraje- una frustración e impotencia y se me salen hasta las lágrimas porque veo sitios, especialmente égidas, que si nosotros estuviéramos ahí, no pasaría esto, lo que estamos viviendo”, dijo el hombre.

“Conocemos, sabemos lo que hay que hacer, dónde hay que ir y qué es lo que hay que hacer”, agregó Rolón Narváez, quien ahora es conserje en la Autoridad de Edificios Públicos.

Rolón Narváez, junto a exempleados de la AEE, junto a cientos de exceladores que estaban unionados a la Unión de Trabajadores de la Industria Eléctrica y Riego (UTIER) y a la Unión Insular de Trabajadores Industriales y Construcciones Eléctricas (Uitice), realizarán este viernes una conferencia de prensa frente a las oficinas centrales de la AEE y LUMA Energy para denunciar que, en vano, han hecho acercamientos al gobierno para que use a los empleados desplazados de la corporación para restablecer el sistema energético.

Rolón Narváez sostuvo que los celadores que trajo LUMA Energy de una de las empresas matrices de LUMA Energy, Quanta, desconocen cómo funciona el sistema eléctrico de la isla. De hecho, dijo que el hospital regional de Bayamón, conocido como HURRA, no ha sido energizado aún porque requiere de una medición del amperaje que no se ha hecho y cada vez que se colocan los fusibles, explotan.

Los dos principales hospitales privados de salud mental del país -el Hospital San Juan Capestrano y el Hospital Panamericano- aún no tienen conexión al sistema energético. Además, el alcalde de Bayamón, Ramón Luis Rivera Cruz, denunció esta semana que los cuatro hospitales de su municipio permanecen sin luz y concedió hasta hoy para actuar o él contrataría brigadas privadas.

LUMA Energy no respondió a una petición de entrevista de este medio. Sin embargo, ha dicho públicamente por conducto de Daniel Hernández, director de Proyectos Renovables de LUMA Energy, que han traído a la isla 200 empleados de Quanta y tienen “acceso” a 5,000.

“No van a hacer gran cosa porque no conocen la topografía de la isla. Jayuya o Barranquitas las líneas corren por los montes. Eso va a ser peor porque se va a tardar más todavía restablecer el servicio”, apuntó Rolón Narváez, quien es vicepresidente de la UTIER.

Dieta de $150 diarios

El Nuevo Día supo que los empleados traídos por LUMA Energy corresponden a Service Electric Company, en Florida y Quanta en Texas. A estos empleados se les paga pasaje, alojamiento y dieta.

De hecho, en la página del sindicato IBEW 222, que agrupa a los empleados de LUMA Energy, da cuenta de que se buscan celadores para trabajar en la red eléctrica con una dieta de $150 por día y cobrando $46.04 por hora.

La conferencia de prensa de los exempleados de la AEE es a las 11:00 a.m., dijo Rolón Narváez.

“El mensaje principal de esa actividad es que los empleados desplazados estamos listos para trabajar y hacerle el llamado al gobernador de si está con LUMA o con el pueblo”, apuntó.

El gobernador Pedro Pierluisi ha dicho que “siempre y cuando LUMA tenga los recursos, esa directriz no es necesaria”.

La experiencia es lo que cuenta

Pero Rolón Narváez difiere del gobernador puesto que son exempleados de la AEE que no vienen a aprender.

“La diferencia sería enorme y la gente lo va a ver de manera inmediata. Tenemos el conocimiento y para estos fenómenos atmosféricos teníamos un plan de trabajo, con los distritos técnicos, la isla dividida para actuar”, afirmó.

Calificó el atraso en la restauración del servicio energético como una “desgracia”.

“Es una desgracia para el país porque primero que todo no tienen el personal y el que tienen, no tiene el conocimiento. No tienen un plan de trabajo. Lo primero que se hace es identificar las averías con el patrullaje aéreo y terrestre de las líneas. Luego el patrullaje de los alimentadores.

Lo primero es identificar la magnitud de los daños ocasionados siempre, siempre, siempre. Eso era ley. Prioridad los hospitales y las bombas de Acueductos”, precisó.

El servicio de agua potable no se ha podido restablecer en un 100% por la falta de electricidad, según ha dicho la presidenta de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados, Doriel Pagán.

Ayer trascendió que la Unidad de Operaciones Aéreas de la AEE quedó acéfala con la salida -por movilidad- del jefe de los pilotos. La unidad está certificada por la Administración Federal de Aviación (FAA, en inglés) para hacer trabajos de carga externa con el uso de helicóptero. Esa certificación está acompañada o requiere que haya un chief pilot (jefe de piloto) certificado.

“Ellos (LUMA Energy) tendrán el certificado de la FAA, pero necesitan de un piloto certificado”, dijo un informante.

Agregó que LUMA Energy trajo una persona que se certificó como chief pilot, pero que se fue.

La AEE cuenta con cuatro naves: el super Puma (AS-330), dos ASTAR 350 y un MD 530. Son propiedad de la AEE, pero los puede usar LUMA Energy.

El exgobernador Aníbal Acevedo Vilá reveló el contenido de una carta en la que consta que LUMA Energy contrató a la empresa Master Link, ubicada en Barceloneta, para inspeccionar las líneas eléctricas y verificar el daño que causó el huracán Fiona. LUMA Energy no ha proporcionado información precisa sobre los vuelos que supuestamente ha hecho para inspeccionar las líneas ni de la cantidad de horas voladas.

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