Tania Rosado, madre soltera de tres, recibía el CTC hasta que su hija mayor cumplió 18 años. Dice que el incentivo le servía, entre otras cosas, para ahorrar. (semisquare-x3)
Tania Rosado, madre soltera de tres, recibía el CTC hasta que su hija mayor cumplió 18 años. Dice que el incentivo le servía, entre otras cosas, para ahorrar. (David Villafañe)

En medio del mar picado cotidiano por el que navega a diario quien encabeza sola una familia de cuatro, Tania Rosado sabía que a mitad de travesía, lloviera, tronara o relampagueara, le llegaba el salvavidas.

Por lo regular, el salvavidas caía en su buzón a mediados de julio, esa época en que el verano empieza a apagarse y abre el ambiente de regreso a la escuela, con su secuela de gastos.

El salvavidas era un cheque de aproximadamente $2,000, enviado a ella por el gobierno de Estados Unidos, puntualmente, cada verano.

“Sabía que tenía ese dinero de ‘back up’ (respaldo), por si necesitaba cosas relacionadas a mis hijos, para pagar matrícula, las cosas de la escuela. Tenía la tranquilidad de que podía comprar uniformes, libros, zapatos, pagar la matrícula, tenerlos ‘ready’ (listos)”, contó Rosado, madre soltera de tres que cuando recibía el cheque ganaba unos $25,000 trabajando en una organización sin fines de lucro.

En el 2011, la hija mayor de Rosado cumplió 18 años, y el cheque dejó de llegar. “Fue un golpe. Requería más apoyo de mi familia, de mis padres, que nunca había tenido que decirles, ‘mira, me puedes ayudar a completar esto’. Siempre había sido bastante independiente”, recordó Rosado.

El cheque era por el crédito contributivo para familias con niños, conocido por sus siglas en inglés de CTC (“child tax credit”), un programa federal de reembolsos contributivos del que, en el 2017, 35 millones de familias en Estados Unidos recibieron $57,000 millones, según el Centro de Presupuesto y Prioridades de Política, una organización no gubernamental estadounidense.

En Estados Unidos, el programa aplica a cualquier familia contribuyente que tenga más de un niño e ingresos entre $2,500 y $200,000 anuales. Pero, en Puerto Rico, donde el programa está vigente desde el 2003, se limita a familias contribuyentes al seguro social con tres niños o más, razón por la cual cuando la hija mayor de Rosado cumplió la mayoría de edad, la familia de la mujer dejó de cualificar para la ayuda.

“En mi caso, me apoyó también para la compra de mi apartamento y para tener un dinerito guardadito. Yo vivía de cheque en cheque”, contó Rosado.

Contra la pobreza infantil

Como parte de una campaña en varios frentes contra la pobreza infantil, el Instituto de Desarrollo de la Juventud (IDJ), una organización sin fines de lucro afiliada al Boys & Girls Club de Puerto Rico, está impulsando una propuesta presentada en el Congreso de Estados Unidos por los senadores republicanos Marco Rubio y Orrin Hatch para que se permita que las familias puertorriqueñas con menos de tres niños también puedan acogerse al CTC.

Como parte de su campaña, el IDJ está invitando a los puertorriqueños en la diáspora a que se comuniquen con los congresistas de sus estados para que se sumen a esta iniciativa, que cuenta también con el respaldo de la comisionada residente Jenniffer González, el senador demócrata Robert Menéndez y la representante boricua de Nueva York, Nydia Velázquez, también demócrata.

“Quisiéramos pensar que en algún momento antes o después de las elecciones (de medio término en Estados Unidos), ellos pudiesen actuar. Ahora mismo, están viendo un seguimiento a la reforma contributiva. Podría ser que se pasara por ahí”, dijo la directora ejecutiva del IDJ, Amanda Rivera, quien también cree que, para el primer aniversario del paso del huracán María este mes, habrá discusiones relacionadas con Puerto Rico en el Congreso que podrían aprovecharse para impulsar el CTC.

Según el IDJ, la extensión a Puerto Rico del CTC para familias con menos de tres niños ha sido propuesta en nueve piezas legislativas en el Congreso, de la autoría de cuatro demócratas, cuatro republicanos y un independiente. Las medidas han sido auspiciadas por 53 legisladores, 17 de ellos por más de una vez.

Pero nunca ha sido aprobada.

Actualmente, no hay certeza de cuántas familias puertorriqueñas reciben el CTC, que se solicita al mismo tiempo en que se llena la planilla de contribución sobre ingresos. En este momento, en solo el 12% de las familias con niños en Puerto Rico hay más de tres menores. Pero el IDJ estima que, si se extiende el beneficio a las familias de uno o dos niños, 355,000 familias adicionales recibirían un crédito en promedio de $1,500 anuales, lo cual inyectaría unos $270 millones cada año a la economía.

56% de niños pobres

El IDJ cree que el CTC, junto a otras medidas que en otro momento también serán impulsadas por la organización, es un poderoso instrumento en la lucha contra la pobreza infantil, de la que padecían, en estadísticas que datan de la época pre-María, el 56% de los niños boricuas.

“Los créditos contributivos hacen dos cosas: aumentan la participación laboral, que eso tiene sus beneficios, y reducen la pobreza. La gente que recibe estos créditos los usa para saldar deudas, abrir cuentas de ahorro. Son cosas que propician la movilidad económica”, afirmó Brayan Rosa Rodríguez, director de política pública del IDJ.

“Cuando la gente comienza a trabajar, el mercado laboral se expande. Cuando la gente adquiere más experiencia, adquieren la capacidad de tener más ingresos por ahora, mucha gente comienza a estudiar, a progresar. Hay un asunto completo de movilidad”, agregó Rosa Rodríguez.

Múltiples expertos en Puerto Rico y en Estados Unidos han señalado que, para la isla, es crítico aumentar la tasa de participación laboral, que actualmente es solo de 39%, una de las más bajas del mundo y, por mucho, la más baja entre jurisdicciones estadounidenses. Rosa Rodríguez cree que el CTC funciona como un incentivo para que las personas se mantengan en la fuerza trabajadora.

Es el mismo efecto que tendría el crédito contributivo por ingreso ganado, conocido como el EITC (“earned income tax credit”), que paga a las personas por mantenerse laborando y también es impulsado por el IDJ y el Centro para una Nueva Economía (CNE).

Progreso para millones

El ingreso extra, además, hace que ciertas familias asciendan del nivel de pobreza federal, según el Centro de Presupuesto y Prioridades de Política.

Los análisis de esta organización señalaron que, en el 2016, 2.7 millones de personas, incluyendo 1.5 millones de niños, salieron de la pobreza en Estados Unidos gracias al CTC. Al mismo tiempo, las condiciones de pobreza de otros 12.3 millones de personas, incluyendo 6.1 millones de niños, fueron mitigadas por el CTC, destaca la entidad no gubernamental estadounidense.

“El IDJ lleva varios años hablando de los problemas de pobreza infantil en Puerto Rico. Nuestro enfoque ahora es que vamos a empezar a hablar de soluciones. El CTC es la primera de una serie de políticas públicas a la que le vamos a estar dando visibilidad durante el próximo año”, anticipó Rivera, la directora ejecutiva.


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