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El 67.0% de los encuestados cree que la erosión es uno de los riesgos principales del desarrollo costero. Arriba, Parcelas Suárez, en Loíza. (GFR Media)

A Modesta Irizarry le preocupa que la costa de Loíza –donde reside– “siga desapareciendo” a causa de la erosión. También, le inquieta que huracanes “tan poderosos” como María se vuelvan la norma, y que las vulnerabilidades de su municipio queden cada vez más expuestas.

“El clima nos está afectando. Es visible, es palpable, y Loíza es un claro ejemplo. La erosión es evidente en Parcelas Suárez, el mangle ha cambiado de color en Piñones, y varias comunidades se afectan cuando hay lluvias fuertes”, narró la líder vecinal.

Encima de eso, Irizarry lamentó que “la gente no es del todo consciente de lo que está pasando”, lo que se traduce en acciones no sostenibles, como construcciones en el litoral, destrucción de dunas, deforestación y manejo inadecuado de la basura.

“Pero estamos a tiempo de actuar. Hay que educar más sobre cómo cuidar la naturaleza, y establecer programas de cosas que se pueden hacer para enfrentar el cambio climático, que es real. Hay que concienciar”, afirmó.

Las expresiones de Irizarry resumen –en gran medida– los hallazgos de un reciente estudio, que arrojó que el cambio climático figura entre los principales problemas que enfrenta el país, y que la mayoría de los puertorriqueños cree que sus efectos ya han comenzado a observarse y pudieran empeorar.

La lista de problemas la encabezan la criminalidad, el desarrollo económico y la corrupción, pero el cambio climático empató en la novena posición con la crisis fiscal. Superó, incluso, asuntos como el status político y la desigualdad social, entre otros.

Efectos negativos

El “Estudio de percepción pública sobre el riesgo y la resiliencia al cambio climático en Puerto Rico” reveló que el 76.8% de los puertorriqueños entiende que el cambio climático tendría efectos negativos en la isla, entre estos, más calor, huracanes más fuertes y problemas en la agricultura.

De hecho, el 97.2% considera que algunos efectos ya son evidentes aquí, como aumentos en las temperaturas y en la frecuencia de lluvias, además de temperaturas más frías en invierno.

El estudio fue comisionado por el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) a la firma Estudios Técnicos, Inc., que llevó a cabo una encuesta probabilística estratificada por región, nivel de ingreso y otras características demográficas. La muestra fue de 1,000 hogares, por lo que se considera representativa de la población, y se visitaron entre febrero y marzo de 2018.

“La gente suele relacionar los huracanes y tormentas, la erosión costera y los eventos extremos de inundaciones con el cambio climático, pero necesitábamos hacer un estudio a nivel isla para conocer la percepción. Este es un estudio con un nivel de confianza de 95%, y nos ayuda a identificar cuáles son las áreas que debemos trabajar”, indicó a El Nuevo Día el director del Programa de Manejo de la Zona Costanera del DRNA, Ernesto Díaz.

“El propósito del estudio es desarrollar herramientas de educación, concienciación y política pública”, dijo, por su parte, la directora de Planificación de Estudios Técnicos, Wanda Crespo.

Según el estudio, la mayoría de los puertorriqueños cree que la isla tiene mayor potencial de ser impactada por huracanes o tormentas tropicales más fuertes, aumento de plagas –como mosquitos– y más calor o calor intenso que dificulte o impida realizar actividades cotidianas.

Casi todos (97.7%) creen que estos efectos están ocurriendo actualmente como resultado del cambio climático, y que su frecuencia aumentará a corto plazo (uno a cinco años).

Para los puertorriqueños, todas las poblaciones serían adversamente afectadas, pero en particular las personas de edad avanzada, las que viven bajo el nivel de pobreza y aquellas con impedimentos físicos, mentales o sensoriales.

Importa mucho

El 80.4% piensa que el cambio climático es muy importante o bastante importante, y para el 71.1% sus efectos son de mucha o bastante preocupación. Sin embargo, aunque el 82.6% de la población conoce qué es el cambio climático, el 59.3% tiene un nivel de conocimiento entre regular y poco. El 5.8% ni sabe ni ha escuchado sobre el tema.

“Para mí, es muy significativo el nivel de interés que tiene la gente”, destacó Crespo.

Añadió que, como parte del estudio, se preguntó cuáles son los temas de interés relacionados con el cambio climático, y las respuestas fueron las causas, los riesgos asociados y sus consecuencias en el hogar y el país, y las medidas de preparación y adaptación disponibles. También, los boricuas quieren saber sobre las alternativas para la reducción de los efectos del cambio climático y qué oportunidades pueden surgir.

El estudio indagó, además, qué eventos han impactado la vida de los puertorriqueños por los pasados dos años, y la mayoría mencionó huracanes y tormentas, olas de calor o calor intenso y sequía o falta de agua por poca lluvia.

Los efectos principales asociados a estos eventos fueron daños a la vivienda y surgimiento o empeoramiento de condiciones de salud, particularmente en las condiciones de ingresos más bajos.

Crespo destacó que la proporción de personas afectadas por las olas de calor o calor intenso, que le dificulta realizar actividades cotidianas, aumenta con la edad. “Desde el punto de vista de planificación, tenemos que empezar a mirar eso. El cambio climático no es solo la erosión o el aumento en el niveldel mar, también hay efectos en la salud”, acotó.

Por otro lado, el estudio halló que el 68.5% de los puertorriqueños está en desacuerdo o muy en desacuerdo con la construcción de estructuras en la costa, ya que se exponen a riesgos como tsunamis, alza en el nivel del mar, marejadas fuertes y ciclónicas, erosión y vientos fuertes.

La mayoría de los boricuas entiende que deben tomarse medidas para reducir la exposición a dichos riesgos, entre estas, el desarrollo de códigos de construcción más estrictos, mayor rigurosidad en el uso de los terrenos y realojar personas o negocios a lugares más seguros.

¿Ahora qué?

En términos generales, la percepción del nivel de preparación ante el cambio climático, para todos los ámbitos, es de regular a baja, según la investigación.

Los boricuas entienden que ellos y los miembros de su hogar, así como la comunidad, están algo preparados, mientras que los municipios y el país no están preparados. El 63.9% entiende que “todos somos responsables” de la preparación, y que el asunto debe tratarse con alta prioridad.

Con eso en mente, los resultados del estudio ya se compartieron con el Consejo de Cambio Climático de Puerto Rico, la Legislatura y el Grupo de Trabajo Multisectorial para Mitigar el Cambio Climático creado por el Ejecutivo.

Díaz añadió que su oficina lidera la revisión de “La ruta hacia la resiliencia”, un documento con guías de adaptación al cambio climático a nivel estatal, municipal, comunitario y residencial. “La estamos adecuando a la nueva realidad”, dijo.

Crespo, entretanto, señaló que Estudios Técnicos está entrevistando a los alcaldes sobre su experiencia post-María para conocer sobre sus redes de colaboración con las comunidades. La intención es obtener recomendaciones, que ayuden a mejorar los planes los planes de adaptación y respuesta.

Una vez se actualicen dichos planes, se ofrecerían adiestramientos tanto a empleados municipales como a ciudadanos.

“Después del huracán, ha habido un despertar de que los municipios tienen que trabajar en conjunto con las comunidades, y este estudio lo demuestra. Todos tenemos una responsabilidad frente al cambio climático y no la podemos eludir”, puntualizó.


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