En todos los grupos por género, edad, escolaridad e ingresos el sentir que domina hacia la Junta es de rechazo, en excepción. (GFR Media) (semisquare-x3)
En todos los grupos por género, edad, escolaridad e ingresos el sentir que domina hacia la Junta es de rechazo, en excepción. (GFR Media)

Más de dos años después de la creación de la Junta de Supervisión Fiscal (JSF), el 58% de la población reconoce que “sabe poco” del ente federal que controla las finanzas del gobierno de la isla y el 22% admite que “no sabe nada” sobre ese tema.

Según los resultados de La Encuesta de El Nuevo Día, solo el 5% de las personas consultadas dijo que “sabe mucho” sobre la JSF, y otro 15% afirma que “sabe bastante”, lo que deja el mayor nivel de conocimiento en apenas 20%.

Ese conocimiento superior, de 20%, es similar a La Encuesta de junio del año pasado. Sin embargo, en ese momento, el 68% dijo que sabía “poco”, frente al 58% que opina así hoy, y la cantidad de personas que aceptan que “no saben nada” se ha duplicado durante ese periodo, de 11%, en junio de 2017, a 22% ahora.

José D. Alfonso, presidente de The Research Office, que estuvo a cargo de La Encuesta, sostuvo que ese aumento en la población que expresa total desconocimiento sobre la JSF podría reflejar un grado de “desconexión” ante asuntos que le resultan ajenos o complejos de entender.

“A medida que es un tema que no entiendo, yo me desconecto del tema. Los bonos de Cofina (Corporación del Fondo de Interés Apremiante), los bonistas, eso lo entiende una fracción bien limitada de la población, y cuando metes a la Ley Promesa, a la jueza (Laura Taylor) Swain, a Natalie Jaresko… Al ciudadano promedio, eso es un tema que no le toca”, indicó Alfonso.

Crece el rechazo

Otro renglón que aumentó en comparación con el sondeo de junio de 2017 es el rechazo hacia la JSF. Según los datos de la más reciente entrega, el 52% está en contra de la entidad creada en el 2016 por la Ley federal Promesa. El 21% la favorece, otro 24% se muestra más indeciso y dice que no está “ni a favor ni en contra” y 3% no contestó.

Ese rechazo de 52% representa un incremento de 12 puntos con relación a La Encuesta de junio de 2017, cuando el 40% se mostró en contra. El creciente repudio a la JSF es más patente si se considera que, en octubre de 2016, solo meses después de su creación, la oposición era de 31%, lo que significa que, durante los pasados dos años, el rechazo ha escalado 21 puntos.

Al mismo tiempo, el apoyo a la Junta Fiscal ha continuado disminuyendo durante ese periodo. En octubre de 2016, el 69% de la muestra la favoreció y el año pasado el 43% la respaldaba. Hoy, ese renglón se coloca en 21%, lo que supone una caída de 48 puntos en dos años.

En todos los grupos por género, edad, escolaridad e ingresos el sentir que domina actualmente hacia la JSF es de rechazo, sin excepción.

Si se analizan estos datos por afiliación política, en las filas del Partido Nuevo Progresista (PNP), un 23% apoya la JSF, frente a un 54% que está en contra y un 21% dice no estar a favor ni en contra. En el Partido Popular Democrático (PPD), el 15% la respalda, en contraste con el 61%, que no la avala. Entre no afiliados, el 23% se muestra a favor y el 41%, en contra.

Pierde relevancia

A medida que transcurre el tiempo, según refleja La Encuesta, la JSF ha perdido relevancia en Puerto Rico. En la actualidad, y sin importar el sentir hacia el ente fiscal y sus ejecutorias, el 46% de los encuestados dice que es “muy” o “bastante” importante para la isla, mientras que para el 49% su rol resulta “poco” o “nada” importante. El 5% restante no opinó.

Aunque las opiniones sobre la relevancia se perfilan bastante parejas, el nivel de importancia de la JSF muestra una caída de 13 puntos con relación a La Encuesta de junio de 2017, cuando el 59% pensaba que era “muy” o “bastante” importante. De igual forma, quienes opinan que la JSF es “poco” o “nada” importante aumentaron en nueve puntos porcentuales.

Otra cifra que refleja la deteriorada imagen de la Junta Fiscal es que el 27% de los encuestados opina que beneficia a Puerto Rico. En cambio, al preguntarles si el organismo aporta al país y mejora su crítica situación económica, el 73% piensa que no.

La percepción de que la Junta beneficia a la isla alcanzó su punto más alto en octubre de 2016, con un 69% de los participantes y, en junio del año pasado, ese sentir cayó a 51%. Ahora, tiene otra baja de 24 puntos, y se coloca en 27%.

La opinión de que la Junta no resulta beneficiosa domina en todos los grupos, por género, edad, área, educación e ingresos. También prevalece entre afiliados a todos los partidos políticos y no afiliados.

La mayoría de los participantes en La Encuesta no solo piensa que la JSF no beneficia a Puerto Rico, sino que considera que existían mejores opciones para atender los graves problemas que enfrenta la isla. Sobre ese aspecto, el 54% opina que existían mejores alternativas para aliviar la situación económica y fiscal, mientras que el 31% cree que no existía mejor opción que la JSF. El restante 15% no opinó.

Comparado con La Encuesta de junio de 2017, la proporción de quienes creen que había mejores alternativas incrementó ocho puntos, de 46% a 54%, mientras que los que defienden a la Junta como única opción se redujeron en nueve puntos, de 40% a 31%.

Una mayoría de afiliados al PNP y al PPD, con 61% y 65%, respectivamente, cree que había mejores opciones que la JSF. Fueron líderes de ambos partidos, como Pedro Pierluisi y Alejandro García Padilla, quienes promovieron en el Congreso el cuatrienio pasado la aprobación de Promesa, que dio paso al ente federal.

Entre los no afiliados, el sentir no presenta una disparidad tan amplia, ya que el 45% piensa que había otras opciones y 33% no.

A todos los participantes de La Encuesta de El Nuevo Día, que se realizó entre el 31 de octubre y el 4 de noviembre de 2018, mediante 1,000 entrevistas personales en todo Puerto Rico, excepto las islas municipio, se les mostró un párrafo extraído de la página electrónica de la JSF que exponía la misión del organismo. 

El escrito establece que la misión es “trabajar con el pueblo y el gobierno de Puerto Rico para crear las bases de un crecimiento económico sostenible y restablecer la oportunidad para el pueblo de Puerto Rico”.

El 44% de los consultados dijo que estaba en desacuerdo con que la JSF trabaja para cumplir ese objetivo, el 21% opinó que estaba de acuerdo y el 27% dijo que no estaba ni de acuerdo ni en desacuerdo. El 8% no opinó.

Orientada a favor de los bonistas

Mientras, al preguntar cuál es la orientación principal de la Junta Fiscal, el 43% opina que está más dirigida a proteger los intereses de los bonistas y solo el 19% piensa que el énfasis está en mejorar la situación económica de la isla. El 28% de la muestra ofreció otra respuesta que no se relaciona con proteger a los bonistas ni con mejorar la situación fiscal. El 10% no supo qué opinar.

La percepción de que la JSF está primordialmente orientada a proteger a los bonistas no muestra cambios en comparación con La Encuesta de junio de 2017, pero quienes opinaban que el ente federal estaba orientado a mejorar la situación económica representaban el 27% entonces, lo que supone una baja de ocho puntos comparado con el 19% actual.

Los resultados en torno a las funciones de la JSF son más diversos en La Encuesta de El Nuevo Día. Para el 35%, el deber principal se limita a supervisar los gastos e ingresos del gobierno, el 30% cree que los poderes son amplios y que, en efecto, gobiernan el país, mientras que el 27% ofreció otra respuesta, no relacionada a que supervisa las finanzas del país ni que gobierna. El restante 8% no supo qué pensar sobre lo que mejor describe la función principal de la Junta.

En junio del año pasado, el 45% opinó que la función primaria de la JSF era supervisar el presupuesto del gobierno, percepción que bajó 10 puntos en la más reciente edición. La proporción que respondió que la función principal es gobernar no varió.


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