Según el contrato en el registro del Contralor obtenido por El Nuevo Día, Puma y la AEE llegaron a un pacto en el 2017 para que la empresa le supliera combustible diésel para la flota de la corporación pública. (Jorge A. Ramírez Portela / Especial El Nuevo Día)

Justo en la víspera de un paro nacional para que el gobernador Ricardo Rosselló Nevares deje su cargo por los escándalos de corrupción y el chat de Telegram, la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) ha aprobado, a pedidos de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), la extensión de un contrato con Puma Energy para la compra de combustible, pagando prácticamente el doble de lo que pagaba hasta ahora.

En una carta enviada ayer al director ejecutivo de la AEE, José Ortiz, por el asesor legal de la JSF, Jaime El Khoury, el organismo federal le imputó “negligencia” a la corporación pública por haber esperado hasta última hora para extender el contrato de Puma. Esto, en lugar de haber efectuado un proceso competitivo que permitiera obtener el mejor precio en la principal materia prima que requiere la AEE para generar electricidad.

En esa misma carta, El Khoury indicó a Ortiz que remita a la JSF toda la información y documentos que intercambió con Puma Energy para negociar la extensión al contrato, así como el supuesto proceso que siguió para conseguir otros suplidores y le anticipó que celebrarán una vista pública para discutir en detalle la forma en que la AEE hace negocios con suplidores y contratistas privados.

“La (JSF) debe expresar su decepción con el liderato de la AEE en los términos más fuertes posibles por la falta de un proceso rutinario, transparente y competitivo para la contratación de combustible que nos ha puesto en la difícil situación en la que nos encontramos hoy”, reza la carta de El Khoury en la que señala que el organismo se vio “forzado” a aprobar la extensión del contrato de Puma ante la falta de acción de la AEE.

“La negligencia mostrada por la falta de preparación, un proceso insuficiente, pobre transparencia y el costo resultante para los residentes de Puerto Rico es simplemente inaceptable”, indicó el abogado.

Según el contrato en el registro del Contralor obtenido por El Nuevo Día, Pumay la AEE llegaron a un pacto en el 2017 para que la empresa le supliera combustible diésel para la flota de la corporación pública. Dicho contrato se pactó por unos $299 millones y expiraba hoy, 21 de julio.

De acuerdo con la carta de la JSF, a principios de mayo de este año, la AEE acudió a la JSF para aprobar una extensión a ese contrato a lo que el organismo fiscal contestó en la negativa. En la misiva, se establece que, al momento de esa solicitud, la AEE negociaba con Puma una extensión al contrato.

Por disposición de la JSF y luego precisamente del escándalo asociado a la contratación de Whitefish Holdings para reparar la red eléctrica luego del huracán María, todo contrato mayor de $10 millones debe estar sujeto a la revisión del organismo federal.

El 14 de junio pasado, la JSF rechazó la enmienda al contrato, señalando que ello iba en contra del plan fiscal. En dicho plan, se estableció como estrategia esencial establecer un proceso transparente y competitivo para comprar la principal materia que necesita la AEE, de forma tal, que la corporación pública procurara el mejor precio.

Sin embargo, según la carta de la JSF, a pesar de que la AEE estaba “plenamente conciente” de que el contrato de Puma expiraba este mes, la corporación no hizo ningún “esfuerzo significativo” para un proceso de compra de combustible transparente y competitivo.

“A la junta no le quedó otra alternativa”, dijo Natalie Jaresko, en entrevista con El Nuevo Día, al explicar que la JSF tuvo que celebrar una reunión prácticamente de emergencia anoche. Esto, ante la expiración del contrato y luego de que se les indicara que la AEE apenas tiene abastos de combustible para tres o cuatro días. 

Según Jaresko, la AEE les notificó de la situación el pasado viernes y ante la posibilidad de que en la presente coyuntura que vive Puerto Rico, la isla pudiera estar sujeta a una suspensión del servicio eléctrico por falta de combustible, la JSF se vio precisada a extender el contrato.

Jaresko no pudo precisar de inmediato cómo la extensión al contrato con Puma incidirá en la factura de la luz de alrededor de un millón de abonados en Puerto Rico, pero detalló que la enmienda contractual será por unos cuatro meses. La AEE cobra a los abonados un cargo por compra de combustible, por lo cual, el nuevo pacto podría suponer algún tipo de aumento en la factura de la luz.

Lo que sí Jaresko pudo precisar, es que en el contrato que expiraba hoy entre Puma y la AEE, se pagaban alrededor de $7 por barril de diésel. En la extensión al contrato por cuatro meses, la AEE pagará el barril de diésel a razón de $14.90. Dicho precio es lo que se pagaría en agregado al precio del diésel en el mercado.

La extensión del contrato a Puma sin un proceso de licitación o competencia surge en medio de una investigación de las autoridades federales sobre los contratos otorgados por la AEE, incluyendo el contrato de BDO Puerto Rico y de una primera ronda de acusaciones en la que figuró el exsocio de la firma, Fernando Scherrer, por conspirar con el contratista Alberto Velázquez Piñol, para lograr contratos en la administración de Rosselló Nevares.

De igual forma, el pacto con Puma se produce al tiempo en que la AEE habría selección a New Fortress Energy para convertir las unidades 5 y 6 de San Juan a gas natural, lo que según ese proceso de propuestas debió estar listo para este mismo verano, y mientras, Puerto Rico entra en su segunda semana de protestas para que el mandatario deje su cargo por el escándalo del chat de Telegram, donde incluso se compartió información privilegiada sobre la privatización de la red eléctrica con contrastias y personas no vinculadas al gobierno.


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