Ya el gobierno de Puerto Rico tiene el aval federal para desarrollar los programas de reconstrucción CDBG-DR. (horizontal-x3)
Ya el gobierno de Puerto Rico tiene el aval federal para desarrollar los programas de reconstrucción CDBG-DR. (Ramón “Tonito” Zayas)

La tajada mayor de los $1,507 millones en fondos federales que fueron liberados a principios de mes para la recuperación de Puerto Rico se utilizará para la renovación de viviendas, en especial para el proyecto de reconstrucción y reparación de hogares, y la relocalización de familias.

“El primer plan (la primera subvención de $1,507 millones) se enfoca más en vivienda y desarrollo económico y el segundo (con $8,221 millones) entra en la infraestructura pública”, explicó Fernando Gil Enseñat, secretario del Departamento de la Vivienda a nivel local, al referirse a los fondos de desarrollo comunitario para la recuperación de desastres (CDBG-DR, por sus siglas en inglés).

La asignación más grande dentro de la primera subvención serán unos $776 millones dirigidos a la construcción, reconstrucción o reubicación de hogares, según el Plan de Acción sobre fondos CDBG-DR, preparado por el Departamento de Vivienda local.

Unos $175 millones serán asignados para costear iniciativas como la planificación de comunidades y los sistemas de georeferencia, mientras que otros $100 millones se otorgarán en créditos contributivos para la construcción de vivienda de interés social.

Los fondos incluyen, además unos $100 millones para sufragar la porción que le toca cubrir al gobierno de Puerto Rico en las reparaciones que lidera FEMA.

Proyectos que quedaron fuera

Sin embargo, la aprobación y liberación de los fondos CDBG-DR fue limitada y dejó fuera una iniciativa de mercadeo de Puerto Rico como destino turístico y de inversiones y otra propuesta que busca que los dueños de hogares no pierdan sus casas por atrasos en sus hipotecas.

En total, son $60 millones que permanecerán, por el momento, inaccesibles a Puerto Rico en lo que el Departamento de la Vivienda estadounidense (HUD, por sus siglas en inglés) toma una determinación sobre estas iniciativas.

“Ellos tienen la prerrogativa de hasta eliminar el programa”, explicó Gil Enseñat. La expectativa, sin embargo, es que la agencia emita unas guías específicas para la implantación de estas iniciativas, sostuvo.

La iniciativa de vivienda en suspenso propone costear al menos parcialmente los retrasos en aquellas hipotecas que estaban en cumplimiento al momento en que los huracanes azotaron a la isla y que entraron en retrasos debido a que los dueños de estos hogares perdieron sus fuentes de ingresos.

La otra medida busca fomentar el desarrollo económico de Puerto Rico mediante campañas de mercadeo de la isla como destino turístico y como un lugar para invertir.

Estas iniciativas, según Gil Enseñat, estaban entre las que más rápido se desarrollarían ya que existe el andamiaje técnico y la planificación necesaria para ejecutarlas.

Controles puestos

La aprobación del plan de uso de los $1,507 millones se produjo en julio. El acuerdo de subvención fue firmado por el gobernador Ricardo Rosselló Nevares y el secretario de HUD, Ben Carson, el 20 de septiembre del año pasado, día en que se conmemoraba el primer aniversario del paso del huracán María por Puerto Rico.

Para ese entonces, los oficiales estatales calculaban que en unos días tendrían acceso a los fondos de reconstrucción. Esto, sin embargo, no se concretó como contemplado. HUD exigió una serie de controles financieros, contrataciones externas y entrenamientos de personal que no habían sido contemplados inicialmente.

Toda esta situación, más el cierre de HUD por casi un mes debido al tranque presupuestario en el Congreso, provocó que los fondos no fueran liberados hasta el pasado 2 de febrero. Esto es casi cinco meses después de firmado el acuerdo de subvención.

“Nosotros demostrábamos los sistemas, los procesos, la transparencia, qué responde a qué, los controles internos, y ellos decían que todo estaba de maravilla. Decían que estaban complacidos. Nos decían que estamos más adelante que Islas Vírgenes, Florida, y que estábamos paralelos en el progreso con Texas. Pero luego cambiaban y decían que faltaban cosas”, relató Gil Enseñat sobre el proceso de la liberación de fondos.

Como parte del proceso emplearon 157 trabajadores transitorios, se certificó el programa que usa el Departamento de la Vivienda local para manejar fondos federales y se contrataron peritos en las áreas que HUD exigió altos niveles de pericia.

Lentitud sistémica

Según reportó el diario The Washington Post en enero, HUD ha recibido presiones desde Casa Blanca para bloquear los fondos de reconstrucción asignados por el Congreso a Puerto Rico. El diario señaló esta presión como una de las razones por las que renunció la subsecretaria de HUD, Pat Patenaude, una de las funcionarias de alto rango en el gobiernofederal que con más frecuencia visitó la islapara ver de primera mano el progreso de las iniciativas.

Gil Enseñat no hizo referencia directa a presiones de Casa Blanca o líderes en el gobierno federal. Sí mencionó, sin embargo, que los retrasos en los proyectos que lidera la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), entidad que está encargada de la mayoría de los trabajos de reconstrucción, son dramáticos y, a la larga, podrían causar alteraciones en la agenda de proyectos con fondos CDBG-DR.

Explicó, por ejemplo, que Vivienda local ha entregado a FEMA estimados de daños específicos para 265 proyectos de vivienda, de un total de 332 que administran. FEMA, en cambio, solo ha hecho su parte en siete de estos casos y faltan apenas 249 días para que termine el proceso de verificación de daños.

“Si no se termina todo para la fecha, pues el proceso se queda ahí y entonces se tendrían que usar fondos CDBG-DR para cubrir necesidades no cubiertas (por FEMA)”, dijo Gil Enseñat.

El Plan de Acción de los fondos CDBG-DR establece que las asignaciones de fondos federales, estatales, y privados cubren el 56% del dinero que se necesita para reconstruir a Puerto Rico.

Una segunda asignación de fondos CDBG-DR con $8,221 millones está actualmente bajo evaluación de HUD. Con ese dinero, el gobierno busca expandir los programas iniciados con la primera subvención y añadir nueve iniciativas adicionales, principalmente en el área de infraestructura.

El resto del dinero asignado a Puerto Rico bajo el programa CDBG-DR ($10,153 millones) es reservado para otras necesidades descubiertas al momento.


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