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El alcalde de Chicago, Rahm Emanuel, y el congresista Luis Gutiérrez, al centro, participaron ayer de la reinauguración de la farmacia Walgreens de Naranjito. (horizontal-x3)
El alcalde de Chicago, Rahm Emanuel, y el congresista Luis Gutiérrez, al centro, participaron ayer de la reinauguración de la farmacia Walgreens de Naranjito. (David Villafañe)

Naranjito - Aunque han pasado seis meses desde la devastación causada por el huracán María, los esfuerzos en ruta a la reconstrucción deben seguir con igual o mayor fuerza que el primer día, partiendo de la cantidad de familias que aún no han podido restaurar sus hogares.

Con ese norte, el congresista Luis Gutiérrez reconoció ayer que todavía falta mucho camino por recorrer. El demócrata boricua se encuentra en la isla junto al alcalde de Chicago, Rahm Emanuel, y una delegación de expertos en respuesta rápida, además de asesores en varias áreas.

El grupo participó de la reinauguración del Walgreens de este municipio, que es la primera de seis farmacias móviles que la compañía tiene pendientes de reabrir tras los daños causados por el huracán.

“Todavía hay mucha preocupación. Fuimos ayer (el viernes) a Loíza y lo que el gobierno federal le está dando (de ayuda económica) a la gente es una miseria. Loíza está limpia, pero no reconstruida”, lamentó Gutiérrez.

Insistió en la importancia de que la ayuda las comunidades continúe, pues todavía hay muchas viviendas sin techo a consecuencia del huracán.

“Las familias (perjudicadas) están recibiendo de $11,000 a $15,000 (de ayuda federal), pero eso no da para la reconstrucción de una casa”, deploró.

Ante esta situación, el boricua –nacido en Chicago de padres puertorriqueños– sugirió la posibilidad de crear alianzas para parear la ayuda que han recibido las familias afectadas.

De acuerdo con Gutiérrez, hasta el momento han recaudado unos $400,000 en asistencia económica para la isla y gran parte de ese dinero ha sido repartido. En esta visita, explicó, se entregaron donativos a los municipios de Loíza y Comerío para la construcción de un centro para personas sin hogar y una escuela.

Gutiérrez resaltó que, aunque la ciudad de Chicago acogió a puertorriqueños que se trasladaron allá en busca de mejores condiciones de vida tras el huracán, muchos de ellos quieren regresar, principalmente para escapar del clima frío.

El demócrata aplaudió, además, la respuesta de los alcaldes y sus equipos de trabajo tras la debacle provocada por María.

Cristina Pacione Zayas, copresidenta de “The Puerto Rican Agenda” y quien acompañó al grupo en su visita a la isla, explicó que esta organización sin fines de lucro, de líderes puertorriqueños y con base en Chicago, ha estado canalizando microbecas.

“Ya hemos tocado 30 pueblos”, indicó, al señalar que la entidad también fomenta un modelo de construcción sostenible. Además, destacó que han repartido suministros comprados en la isla en apoyo a la economía local.

Vigilantes

En un breve aparte con El Nuevo Día, el alcalde de Chicago manifestó que, seis meses después del huracán, es importante seguir vigilante a los trabajos de reconstrucción en la isla.

“(El presidente Donald) Trump les dio la espalda, nosotros no”, dijo Emanuel, quien se negó a contestar siestaba satisfecho con la ayuda federal al país en respuesta a los daños de la tormenta.

Mientras, Nydia Santiago, vicepresidenta regional de Walgreens en Puerto Rico, informó que, de 120 tiendas que tiene esta empresa en la isla, 108 seguirán abiertas. Indicó que, aunque cerraron 12 tiendas, sus empleados fueron reubicados en otras farmacias y algunos pidieron ser transferidos a locales en Estados Unidos.

Las otras farmacias móviles en ruta a reabrir ubican en los pueblos de Humacao, San Lorenzo, Arecibo y dos en Toa Baja.

“Mientras más vendan, más impuestos municipales entrarán y eso es bueno (para la economía)”, puntualizó, por su parte, el alcalde de Naranjito, Orlando Ortiz.


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