Imagen del impacto de huracán Geroges a la costa de Maunabo. (horizontal-x3)
Imagen del impacto de huracán Geroges a la costa de Maunabo. (Archivo / GFR Media)

Puerto Rico está bajo la amenaza de sufrir en las próximas horas un impacto directo del huracán María.

El ciclón tropical es descrito por el Centro Nacional de Huracanes (NHC, en inglés) como uno “potencialmente catastrófico”.  

El último pronóstico de trayectoria de la agencia federal prevé que el ojo del sistema entre mañana por Yabucoa entre las 6:00 a.m. a 8:00 a.m. y salga por Barceloneta a eso de las 8:00 p.m. Se proyecta que será un huracán categoría 5, con vientos de sobre 157 millas por hora.

Pero, ¿qué ocurriría cuando ese centro del huracán María impacte a la isla?

La meteoróloga Odalys Martínez, del Servicio Nacional de Meteorología (SNM), explicó que “en ese centro como tal hay una calma aparente”. El peligro está en la “pared” de ese ojo del huracán, acotó.  

Según el glosario del NHC, el ojo de un huracán es “el área aproximadamente circular de vientos ligeros que abarca el centro de un ciclón tropical severo. El ojo está completamente o parcialmente rodeado por la nube de la pared del ojo”.

Martínez detalló que, cuando un sector se encuentra en esa zona de ojo, “en muchas ocasiones puedes ver cielos despejados, pero eso es momentáneo”.  

Por otro lado, el NHC indica que la “pared del ojo es una banda organizada o anillo de nubes cumulonimbos que rodean el ojo o centro de un ciclón tropical”.

Es aquí, en esa pared del ojo del huracán, donde el sistema carga los vientos más fuertes y la lluvia más intensa, precisó la meteoróloga.

El SNM proyecta que, ante el potencial impacto de huracán María, desde esta tarde comiencen a deteriorarse las condiciones del tiempo con aguaceros cada vez más frecuentes y vientos de tormenta tropical. Ya en la madrugada se harán sentir ráfagas y vientos huracanados cada vez más potentes.

“Estamos hablando que un sistema muy amplio y las bandas pueden llegar antes”, afirmó Martínez.

A medida que el ojo del huracán se acerque a la costa borincana es que se registrarían los vientos sostenidos más intensos.

“Vas a experimentar la lluvia y el vientoasociado, una relativa calma (con la entrada del ojo) y luego empieza otra vez el viento y la lluvia asociada al sistema. Ese detalle de las condiciones de lluvia, calma, lluvia, va a depender de la velocidad de traslación del sistema”, explicó.

Actualmente, María se mueve a nueve millas por hora, un paso que se ha descrito como lento. No obstante, la experta no se aventuró a proyectar el periodo en que ese ojo daría la sensación de “calma”.

Lo que sí destacó es que las personas no deben salir de sus refugios en el momento de esta “aparente calma”, ya que resultaría peligroso.

“La realidad del caso es que tú no sabes nuevamente cuándo las condiciones van a empezar a empeorar”, afirmó.

Por otro lado, la meteoróloga explicó que la cantidad de lluvia y las condiciones marítimas que se generarían no “necesariamente están asociadas al ojo”, sino a todo el sistema.

Se espera que María deje entre 12 a 18 pulgadas de lluvia y en zonas aisladas hasta 25 pulgadas.

Martínez precisó que mucha de esta acumulación de lluvia pudiera registrarse tras la salida del sistema de la isla, cuando comiencen a sentirse los efectos de la “cola del sistema”.  

“Mucha veces hemos visto que cuando el sistema se aleja y viene la cola es que nos deja la lluvia”, indicó.

En cuanto a las condiciones marítimas, el NHC proyecta que generaría marejadas ciclónicas de hasta nueve pies, "que pueden estar acompañadas de olas grandes y destructivas", indica el NHC.

La funcionaria hizo hincapié en que “tú tienes este sistema amplio que está generando ese oleaje, no es en el ojo nada más”.

Una vez este ojo se aleje de Puerto Rico, el NHC emitiría un boletín en el que establecería que deja por vencido el aviso de huracán sobre la isla. Esto no significa que las lluvias cesarían, sino el efecto de los vientos.  


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