Roberto González Nieves, Arzobispo de San Juan. (GFR Media) (semisquare-x3)
Roberto González Nieves, Arzobispo de San Juan. (GFR Media)

La oficina del Síndico de Estados Unidos retiró ayer su objeción a la radicación de quiebra de la Iglesia Católica en Puerto Rico.

El director de esa oficina para la región de Puerto Rico, Daniel M. McDermott, había solicitado en diciembre al juez del tribunal federal de quiebra Edward Godoy que dejara sin efecto el proceso porque la Iglesia Católica no había cumplido con someter todos los documentos requeridos.

Después de consideraciones posteriores, el Síndico de Estados Unidos respetuosamente retira su moción sin perjuicio”, indicó la moción de McDermott, sin ofrecer más detalles sobre la razón para el cambio de posición.

Por su parte, la representación legal de los maestros de colegios católicos que demandaron a la Iglesia Católica por el pago de sus pensiones y se habían unido a la moción de desestimación del Síndico, objetó ayer el cambio de posición y solicitó al tribunal que lo obligue a explicar su movida.

El incumplimiento reclamado ante el juez está relacionado con que faltan por entregar los estados financieros de las diócesis de Mayagüez, Ponce y Arecibo debido a que se consideran entes independientes de la Arquidiócesis de San Juan, que fue la que solicitó la quiebra.

Pero el Tribunal Supremo de Puerto Rico resolvió que todos son componentes de la Iglesia Católica, que es la única con personalidad jurídica, por lo que todos debían responder por el reclamo de dinero.

Mientras, la abogada de la Arquidiócesis de San Juan, Carmen Conde, destacó que el Síndico puede tomar dicha decisión sin rendir cuentas y atribuyó el cambio a los planteamientos que presentó ante el tribunal en el sentido de que han hecho todo para cumplir dentro de las circunstancias, pues el derecho canónico reconoce la independencia de las diócesis.


💬Ver 0 comentarios