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Este fenómeno beneficia y perjudica el mar, la tierra y el aire

Los efectos de la fuerte onda tropical que ayer pasó por la isla han sido desplazados desde esta madrugada por aire seco y una alta concentración de particulado de polvo del Sahara que limitará la formación de aguaceros durante el día, informó el meteorólogo Gabriel Lojero, del Servicio Nacional de Meteorología (SNM) en San Juan.

Tendremos un día bien brumoso”, alertó el experto.

Esta bruma provoca que los cielos se vean nublados. Pero, sobre todo, afecta a las personas sensibles a los alérgenos y los que padecen de problemas pulmonares.

Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés), los episodios de polvo del desierto del Sahara se registran a finales de la primavera, durante el verano y temprano en el otoño. Se trata de una masa de aire muy seca, cargada de polvo del desierto, que se mueve usualmente hacia el océano Atlántico Norte cada tres a cinco días.

Lojero precisó que, de formarse hoy algunos aguaceros, serían durante la tarde y de corta duración en el cuadrante noroeste de la isla. Se producirían debido a la combinación del calor diurno y los efectos locales.

Ayer, entretanto, la onda tropical que afectó a la isla dejó acumulaciones de lluvia de hasta siete pulgadas.

Lojero especificó que este nivel más alto de lluvia se midió en Juncos. Le siguió San Lorenzo con cinco pulgadas de lluvia, Fajardo y Caguas con cuatro pulgadas, Cayey entre tres a cuatro pulgadas, así como Patillas y Río Grande con tres pulgadas.

La zona sur, donde se necesitaba la mayor cantidad de lluvia debido a las condiciones “anómalamente secas” que se registran en alrededor del 33% del territorio borincano, recibió dos pulgadas de lluvia, detalló el meteorólogo.

“Esta lluvia benefició bastante de esta zona”, manifestó.

No obstante, la zona sur tenía una deficiencia de lluvia de entre cuatro a seis pulgadas de lluvia y cantidades mayores en zonas aisladas.

Esta fuerte onda también desplegó ráfagas de viento con fuerzas de tormenta tropical sobre la isla. Se registraron de hasta 50 millas por hora en el este de la isla y de 47 millas por hora en la estación del SNM en el aeropuerto internacional Luis Muñoz Marín.

Esta onda tropical llegó a convertirse en un ciclón tropical y se le llamó Beryl. Fue el primer huracán en la zona del Atlántico de la temporada de huracanes que comenzó el pasado 1 de junio.

Esta madrugada el Centro Nacional de Huracanes todavía monitoreaba el sistema, pues tiene un potencial mediano de resurgir como un ciclón tropical en los próximos cinco días.

En anaranjado se observa la ubicación de la onda tropical que ayer afectó a la isla. (Captura / NOAA)

A las 2:00 a.m., el sistema se encontraba sobre la República Dominicana.

Por otro lado, el meteorólogo informó que para hoy no se esperan temperaturas tan calurosas, debido a que los vientos están del este. Se ha pronosticado que el termómetro ronde en los altos 80 grados Fahrenheit.

Peligro en el mar

Las condiciones marítimas continúan peligrosas.

Una advertencia para operadores de pequeñas embarcaciones está en efecto para aguas mar afuera del océano Atlántico y del mar Caribe, debido a oleaje de entre seis a ocho pies.

Lojero comentó que para aguas cercanas a la costa se les recomienda precaución a los marineros. El oleaje está en esta zona entre cuatro a seis pies.

Los bañistas también deberán ejercer precaución en las playas. El meteorólogo precisó que se registra un riesgo alto de corrientes submarinas para el noroeste de Puerto Rico, mientras que para las playas del norte, este y sur de la isla el riesgo está moderado. Estas corrientes arrastran a los nadadores hacia mar afuera, lo que aumenta el peligro de ahogamiento.

Lojero detalló que se espera que mañana mejoren las condiciones marítimas. Mientras, dijo que el próximo posible episodio de lluvia sería el sábado, cuando se espera el paso de una débil onda tropical. 


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