Según el estudio, el éxodo de habitantes influyó en el aceleramiento del embargo de viviendas (horizontal-x3)
Según el estudio, el éxodo de habitantes influyó en el aceleramiento del embargo de viviendas. (GFR Media)

El huracán María aceleró los embargos en el mercado de la vivienda en Puerto Rico, un sector que ya venía experimentando una situación caótica y que antes del ciclón situaba a un 18% de todas las unidades de vivienda en la isla vacantes por esa razón, según un estudio de la Universidad de Puerto Rico que se presentó hoy.

El Centro de Estudios Puertorriqueños (Centro) de Hunter College de Nueva York y la Escuela de Planificación de la Universidad de Puerto Rico (UPR) fueron las instituciones a cargo del estudio titulado "Housing Crisis" (Crisis de las Viviendas), según se informó hoy en una presentación.

Y según detalló hoy en la presentación el director del Centro, el puertorriqueño Edwin Meléndez, para el año 2006, un año después de que arrancase la recesión económica, el porcentaje de viviendas embargadas en Puerto Rico era de 10%, pero la cantidad aumentó al 2016 a 18%.

De acuerdo con Meléndez, la causa principal para que este número se haya casi duplicado durante ese tiempo son la emigración y la falta de desarrollo económico en Puerto Rico.

"Una de cada cinco viviendas están vacantes. Puede que estén reposeidas (embargadas) por el banco, que la gente en la diáspora la siguen pagando o que estén pagadas y vacías", detalló Meléndez sobre el por qué del abandono de las residencias.

Según Meléndez, efectos de la recesión económica 2006-2016, unido al impacto del huracán María, depreciaron aún más el mercado inmobiliario, lo que llevó a muchas familias a abandonar a Puerto Rico, quedarse en sus hogares afectados o mudarse con otras familias dentro de la isla.

Debido al "claro desequilibrio" entre el aumento en la oferta de vivienda y una fuerte disminución en demanda de vivienda, el valor promedio de las viviendas en Puerto Rico ha disminuido desde 2005.

El indicador más claro de la crisis de la vivienda es que antes del paso de María, Puerto Rico perdió alrededor de 45,880 hogares y agregó 115,917 unidades de vivienda netas entre el 2005 y 2016.

"Debido a este claro desequilibrio entre el aumento en la oferta de vivienda y una fuerte disminución en demanda de vivienda, el valor promedio de las viviendas de Puerto Rico, ha disminuido en al menos 10% desde 2005", añadió.

Meléndez adelantó que de media desde enero de 2008, 20,000 personas presentaban atrasos en el pago de sus hipotecas.

Sin embargo, tras el paso del huracán María, la cantidad se elevó hasta las 60.000, debido, entre otras razones, a que el sistema eléctrico en Puerto Rico colapsó y las personas no podían realizar los respectivos pagos.

De acuerdo al estudio, Puerto Rico tiene la mayor cantidad de viviendas vacantes en Estados Unidos.

La cifra aumentó por el golpe del huracán María.

Meléndez cifró en 135,000 los puertorriqueños que han emigrado a Estados Unidos en los pasados seis meses, en su mayoría a Florida (EE.UU.), donde ya se concentra la mayor población de boricuas en el país norteamericano sobrepasando a Nueva York.

No obstante, de acuerdo con Meléndez, para septiembre próximo -cuando se cumpla un año del paso del huracán María- la población emigrante podría llegar hasta 200,000, afectando más el sector inmobiliario en la isla.

"Ese patrón es el mecanismo más fuerte de crear estas vacantes. Diremos que el retraso en el pago es una consecuencia de que no hay demanda", sostuvo Meléndez.

"Ese éxodo post-María es solamente un reflejo de unas tendencias que han ido por más de una década, cuando en el 2006, habían tantos puertorriqueños en la isla como en la diáspora. El huracán impactó las comunidades y aceleró ese éxodo", enfatizó.

Sobre las comunidades, Meléndez dijo que la mayor cantidad de residencias abandonadas se ubican en la capital de San Juan, seguido de los municipios cercanos a la costa.

Ante la cantidad de viviendas deshabitadas, Meléndez urgió al Gobierno a origine un proyecto de planificación comunitaria, con el fin de que estas residencias sean habilitadas por personas de escasos recursos económicos.

Igualmente, el valor de las propiedades ha bajado en al menos un 10% y que el ingreso de las familias sigue disminuyendo en más de un 5%, entre otros hallazgos.

Ante toda la problemática, Meléndez apostó por que el sector inmobiliario resurja con la ayuda de parte del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de Estados Unidos (HUD, por su sigla en inglés), que otorgó $18,500 millones para apoyar la recuperación a largo plazo de Puerto Rico después de María.


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