Nota de archivo: este contenido fue publicado hace más de 30 días.

El exbaloncelista creció creyendo que no había más vida que el crimen que veía a su alrededor. Con la ayuda de personas clave, pudo superarse y hoy ayuda a otros a lograrlo también

Cuando Antonio “Puruco” Látimer tenía 8 años, fue llevado a conocer a su padre. Se mudaba con su mamá a Estados Unidos, quizás indefinidamente. El padre con el que no había tenido contacto alguno que pudiera recordar quería despedirse.

💬Ver comentarios