

25 de agosto de 2022 - 12:13 PM


La vida y salud de los 30,000 pacientes encamados en Puerto Rico, las personas que viven en los 1,300 centros de envejecientes, los pacientes que reciben tratamiento en las 25 unidades de diálisis que hay en el país y los que están recluidos en los 69 hospitales de la isla peligra cada vez que surge un apagón.
Así lo denunció en la mañana de hoy, jueves, el presidente del Colegio de Médicos Cirujanos, doctor Carlos Díaz Vélez, quien lamentó las fallas que han surgido sobre el sistema de energía eléctrico bajo la administración de la compañía LUMA Energy.
“Es claro que la compañía LUMA, que administra -vaya forma de hacerlo- el sistema de transmisión, distribución y ‘apagonería’, ha fallado aparatosamente. Al igual que los llamados a evitar que esto sucediera en primera instancia, quienes no debieron apepeizar (de APP) el servicio; quienes debieron supervisar el contrato, su cumplimiento, y entender que representan al interés público, al bien común, y no al lucro y bienestar de una compañía”, denunció Díaz Vélez.
El cardiólogo advirtió que la falta del servicio eléctrico es uno de los determinantes sociales que más afecta la salud del pueblo.
“Los apagones presentan desafíos mayores, más intensos y patentes que nunca en la historia, pues no tener electricidad por periodos prolongados o incluso breves conlleva cargas enormes al enfermo y a quienes los cuidan”, sostuvo.
El galeno enumeró algunos escenarios en que se afecta la salud de la población. Entre estos, mencionó cuando un adulto mayor no puede usar el ascensor cuando se va la luz ni tampoco las escaleras por problemas de salud. También cuando el servicio de agua no llega a lugares elevados, cuando no prenden los equipos que mantienen a un paciente conectado a un ventilador o máquina de diálisis, cuando un encamado permanece horas en la misma posición porque la cama de posiciones no prende y cuando se dañan medicamentos que necesitan estar refrigerados.
“Miles de puertorriqueños enfrentan riesgos adicionales y hasta exposición mayor a accidentes y/o traumas por la falta de servicio en los semáforos y la falta de iluminación en las vías públicas a causa del arresto del servicio en sus municipios y comunidades”, denunció Díaz Vélez.
Agregó que los apagones también afectan el servicio en las oficinas médicas, ya que muchas no tienen generadores eléctricos y se ven obligadas a suspender sus servicios y reprogramar citas, retrasando la evaluación y tratamiento de pacientes. Además, dijo, muchos equipos médicos se dañan con los apagones y cambios de voltajes.
“Es como si cada apagón grande o parcial fuese una especie de microhuracán María que reviven todos los afectados. Sube la presión sanguínea de muchos, la fatiga, la agudización de enfermedades o condiciones mentales y el coraje de la gente, que en algunos casos explota en actos de violencia verbal o física”, lamentó.
El galeno lamentó que a pesar de estas y muchas más situaciones que surgen por los problemas en el servicio eléctrico la compañía LUMA queda impune, protegida por un contrato con el gobierno que los libera de responsabilizarse por los daños y pérdidas sufridas.
“Mientras tanto, la salud en todos los órdenes se perjudica, la calidad de la vida colapsa y se oferta una excusa más para que el pesimismo siga incentivando la fuga de los puertorriqueños del desmadre que contratistas privados voraces y gobernantes que los justifican multiplican. En esto LUMA semeja la voracidad de las aseguradoras de salud”, concluyó.
Las noticias explicadas de forma sencilla y directa para entender lo más importante del día.

Te invitamos a descargar cualquiera de estos navegadores para ver nuestras noticias: