La menor falleció a principios de año, pero esta semana fue que se emitió la certificación final de su causa de muerte.
La menor falleció a principios de año, pero esta semana fue que se emitió la certificación final de su causa de muerte. (The Associated Press)

La menor de cinco años que falleció por COVID-19 el pasado 3 de enero era asmática, confirmó hoy la doctora María Conte Miller, directora del Instituto de Ciencias Forenses (ICF).

“Tenía historial de asma bronquial”, comentó la patóloga sobre la muerte que fue confirmada ayer por el Departamento de Salud, luego de un análisis forense que tomó ocho meses en completarse.

Pacientes con asma son más propensos al contagio del virus, además de a requerir hospitalizaciones por complicaciones asociadas a esta infección, advierten los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades.

Según Conte Miller, precisamente por la corta edad de la menor y por lo infrecuente que es esta causa de muerte en esta población fue que el patólogo que analizó el caso tomó tanto tiempo en completar la certificación del ICF.

“Es atípico que una niña de tan corta edad muera por COVID. No es lo usual (en esta población pediátrica)”, indicó.

Por eso, dijo, el patólogo que analizó el caso realizó numerosas pruebas y consultas, además de evaluaciones de literatura.

Conte Miller reiteró que la autopsia de este caso se realizó el mismo día que llegó al ICF y se le entregó ese mismo día el cadáver a su familia para la debida sepultura.

“La prueba de COVID se hizo aquí (en el ICF) y dio positivo dos veces”, dijo al comentar que el 13 de enero se le informó al Departamento de Salud que la prueba a la menor había arrojado positivo al virus.

Explicó que el certificado de defunción de la menor no mencionaba que había arrojado positivo a la prueba de COVID-19, sino que informaba que estaba pendiente de estudios adicionales.

Finalmente su causa de muerte fue neumonía asociada a COVID.

La otra muerte pediátrica por COVID que ha certificado el ICF fue en una menor de 13 años fallecida el año pasado. Esta, indicó Conte Miller, falleció por trombosis vasculares asociadas a este virus. La trombosis se produce cuando se forman coágulos sanguíneos.

“En ese (otro) caso se envió la certificación al momento de (haber realizado) la autopsia”, informó la patóloga forense.

Actualmente, indicó, el ICF no tiene ningún caso pediátrico pendiente por posible causa asociada al COVID.

Mientras, según informó, desde junio del año pasado en el ICF se han detectado 367 pruebas positivas a COVID-19. Sin embargo, advirtió que solo en 132 de ellos se certificó el COVID como la causa de la muerte.

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