Por ley, a partir de enero de 2028, en el país no se podrá producir energía quemando carbón.
Por ley, a partir de enero de 2028, en el país no se podrá producir energía quemando carbón. (Archivo)

El agua potable que llega hasta los hogares de comunidades aledañas a pozos del acuífero del sur en Guayama y Salinas está contaminada con tóxicos que son producto de las cientos de miles de toneladas de cenizas almacenadas en la zona, s partir de la quema de carbón por parte de la compañía AES Puerto Rico para la generación de energía eléctrica, sostiene un nuevo estudio realizado por el Colegio de Químicos (CQPR) cuyos hallazgos fueron publicados este miércoles.

Específicamente, en los muestreos de agua realizados en marzo y agosto de este año en varios hogares de la región directamente afectada, el estudio confirmó la presencia “consistente” de metales pesados como bario, cobalto, cromo, cobre, manganeso, molibdeno, níquel, plomo, estroncio, uranio y vanadio.

“Son metales característicos cuya combinación en conjunto, la única fuente conocida, es el carbón. Hay fuentes individuales de estas sustancias, son metales de la naturaleza, pero en esta combinación en conjunto representan una huella digital. Son las cenizas de carbón, por eso estamos seguros que esta es la causa”, subrayó el doctor Osvaldo Rosario, asesor científico del Colegio y parte del Comité Ad-Hoc Cenizas AES.

Rosario explicó que los niveles encontrados de presencia de estos contaminantes son bajos y no exceden límites regulatorios, pero advirtió que “eso no asegura que es seguro tomar esa agua”.

“Hay diferentes estudios por la Organización Mundial de la Salud, el Instituto Nacional de Salud Ambiental y la misma EPA (Agencia de Protección Ambiental), tiene evidencia de que exposición a mezclas de sustancias tóxicas, aún en concentraciones por debajo de la exposición aguda, se han visto efectos en la salud de las personas en aire, agua, comestibles”, sostuvo.

La compañía AES Puerto Rico planteó, por su parte, que cumple con todas las legislaciones vigentes “y los más altos estándares de la industria”.

“Nuestras operaciones son altamente reguladas y auditadas continuamente por numerosas agencias locales y federales, lo que nos convierte en un modelo en generación de energía confiable y segura. Siempre la seguridad de nuestros más de 600 trabajadores directos e indirectos y de las comunidades en las que operamos es nuestra prioridad″, apuntó la empresa en declaraciones escritas a El Nuevo Día.

Toma de muestras de agua por parte del Colegio de Químicos en hogares de Salinas y Guayama. (Suministrada)
Toma de muestras de agua por parte del Colegio de Químicos en hogares de Salinas y Guayama. (Suministrada) (Suministrada Suministrada)

La hallazgos de esta investigación -que se desarrolló con el propósito de verificar si las cenizas que se han depositado en terrenos sobre el acuífero del sur están afectando la calidad del agua potable- son aún más relevantes durante la temporada de huracanes, sostuvo el Colegio, porque cuando cae lluvia sobre las cenizas expuestas, estas disuelven contaminantes tóxicos y cancerígenos y los transportan al subsuelo hasta llegar a los acuíferos.

“Los resultados de este estudio exploratorio demuestran que le están llegando contaminantes tóxicos y cancerígenos al agua que consumen los residentes de esta área”, aseguró Rosario.

El último día del 2019, la exgobernadora Wanda Vázquez Garced convirtió en ley un proyecto senatorial que prohibió el depósito y la disposición de cenizas de carbón en Puerto Rico.Esa ley obligó a que AES Puerto Rico, la única que usa el carbón para producir electricidad en la isla, comenzara a sacar del país toda la ceniza que produce, a menos guarde estos residuos de la combustión en contenedores encapsulados tipo silo.

Pero antes de que el mandato entrara en vigor, ya había unas dos millones de toneladas depositados en los suelos del archipiélago, la mayoría en Guayama y Salinas, donde el estimado de cenizas depositadas es de 1.6 millones de toneladas. El acuífero del sur se extiende desde Arroyo hasta San Isabel, región en la que Colegio de Químicos extenderá el nuevo estudio.

“Este hallazgo de que estos tóxicos ya se comienzan a ver en el agua potable, en las llaves de las casas, es un eslabón adicional en la larga cadena de otros estudios y datos científicos, de lo que la planta de carbón a través de las cenizas y la contaminación que lanza al aire, a hecho a nuestras comunidades en Salinas, Guayama y otros municipios”, manifestó Víctor Alvarado, portavoz del comité de diálogo ambiental de Salinas.

En la foto, de izquierda a derecha, el presidente del Colegio de Químicos, Luis Cordero, y el asesor científico Osvaldo Rosario, durante la conferencia de prensa el miércoles, 29 de septiembre de 2021.
En la foto, de izquierda a derecha, el presidente del Colegio de Químicos, Luis Cordero, y el asesor científico Osvaldo Rosario, durante la conferencia de prensa el miércoles, 29 de septiembre de 2021. (Suministrada Suministrada)

El muestreo para este análisis se realizó en los hogares con el apoyo de las comunidades, pero el Colegio no ha podido ampliar su análisis al agua directamente en los pozos del acuífero, debido a la ausencia de respuesta de parte de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) y el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), que hasta le fecha no ha respondido al Colegio una petición de acceso a los cuerpos de agua que son custodiados por ambas agencias, denunció el presidente de ese cuerpo, el licenciado Luis Cordero.

“No hemos tenido respuesta de ellos y para nosotros era bien importante poder hacer muestreo en esos pozos. Si no nos dan permisos, nosotros no podemos violar y entrar a esos pozos. Nos interesa muestrear esos pozos, que nos den acceso”, reiteró.

En una carta con fecha del 4 de febrero, dirigida a la presidenta ejecutiva de la AAA, la ingeniera Doriel Pagán, el Colegio advirtió que estudios previos en el 2017 y 2018, “detectaron niveles elevados de algunos metales y radioactividad en el agua subterránea del área que fue muestreada”. En la misma dirección, en la carta dirigida a Recursos Naturales, advirtió un presunto mal manejo de las cenizas. También se denunció que el secretario del DRNA, Rafael Machargo, falló a un compromiso de coordinar una reunión con la AAA para discutir el asunto.

“A nuestro entender, y es la preocupación de la comunidad, que AES continúa manejando sus cenizas de una forma inapropiada y que al continuar estando almacenadas a la intemperie la contaminación de las aguas subterráneas continúa”, lee la comunicación.

En declaraciones escritas a este medio, Machargo se desligó de potestad para otorgar los permisos de acceso, al indicar que los pozos de agua en Guayama y Salinas son franquicias otorgadas por el DRNA a sectores como la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados “y familias que tienen la necesidad, y a las cuales les corresponde otorgar el permiso de acceso”.

“Por otro lado, hay una serie de pozos, llamados ‘pozos centinela’, cuyo custodio es el US Geological Survey (USGS) para monitorear la instrusión salina, en algunos caos, y determinar los abastos de agua, en otros. Y es al USGS al que se le debe solicitar, igualmente, dicho permiso de entrada”, dijo.

El DRNA está en la mejor disposición de cooperar con el Colegio de Químicos en cualquier asunto en el que tenga competencias.

Este medio solicitó una reacción de ambas agencias, pero al momento de esta edición no había una respuesta.

El Colegio de Químicos y los residentes de estas áreas están exigiendo que la AAA haga monitoreo de cerca este acuífero para identificar posibles contaminantes característicos de las cenizas, y que mantenga informado al pueblo. “También se exige que el gobierno y las agencias pertinentes le soliciten a la AES que remueva todo depósito de cenizas sobre los terrenos del acuífero. Mientras estas cenizas depositadas permanezcan sobre el terreno, continuarán llevando estos contaminantes al acuífero”, expuso el doctor Edgard Resto, presidente del Comité Asesor del Colegio.

💬Ver comentarios