Voluntarios de equipo médico. (Teresa Canino Rivera)

El director de la Unidad de Investigaciones del Departamento de Salud, Jesús Hernández, informó esta tarde que ordenó el cierre de la Fundación Modesto Gotay, en Trujillo Alto, tras evidenciar serias fallas en su funcionamiento y operaciones que ponían en riesgo la salud de los residentes del lugar.

La movilización de la agencia se produjo tras denuncias del propio personal que labora en la División de Discapacidad Intelectual que alertó acerca del incumplimiento con los requisitos mínimos para operar tomando en cuenta las disposiciones contra el COVID-19, por lo que se removieron y reubicaron a los residentes para cerrar el centro.

“Durante nuestra visita al centro, pudimos evidenciar fallas severas en el manejo de alimentos, así como un inventario de alimentos expirados. Del mismo modo, no se cumplía con la cantidad adecuada de personal para atender a los pacientes. También observamos falta de higiene e infraestructura no adecuada para atender las necesidades de los residentes”, explicó Hernández en un comunicado de prensa.

El funcionario detalló que en el lugar residían 47 personas, de las cuales 41 eran pacientes adscritos al Departamento de Salud.

Hernández indicó que, entre otras irregularidades, encontraron medicamentos expirados y sin su debida rotulación, excremento en los mattress y personas durmiendo en el piso. 

Tras la orden de cierre, la administración de la Fundación Modesto Gotay se comprometió a realizar las gestiones necesarias para cumplir con los señalamientos de la dependencia, que obliga a que la entidad permanezca cerrada hasta que sea inspeccionada nuevamente y obtenga el permiso de la agencia para reanudar operaciones.

“Tenemos el deber y la responsabilidad de garantizar la salud y seguridad de todos nuestros participantes, asegurándonos de que los servicios que se les ofrecen sean de calidad, en un ambiente limpio y respetando siempre su dignidad como seres humanos. Reafirmamos nuestro compromiso de continuar monitoreando todos los centros en los que residen personas con discapacidad intelectual, especialmente los que están bajo nuestra división”, aseguró la doctora Joan Rivera, directora de la División de Discapacidad Intelectual.

La intervención en el mencionado centro estuvo a cargo del personal de la Unidad de Investigaciones, la División de Discapacidad Intelectual, Salud Ambiental y SARAF, todos adscritos al Departamento de salud.