Se complican los esfuerzos humanitarios luego de la ola causada por el volcán Anak Krakatoa, en Indonesia.

Las autoridades de Indonesia elevaron este miércoles a 430 los muertos en el tsunami que golpeó el sábado el litoral del estrecho de Sonda y dejó cerca de 22,000 personas desplazadas.

El portavoz de la Agencia Nacional de Gestión de Desastres (BNPB), Sutopo Purwo Nugroho, también elevó a 159 el número de desaparecidos a causa del desastre que causó además 1,495 heridos. 

La zona más afectada es Pandeglang, en la costa oeste de la isla de Java, donde según el portavoz se registraron 290 de los muertos, 1,143 de los heridos y 77 de los desaparecidos, además de 17,477 damnificados.

El tsunami golpeó la costa oeste de Java y del extremo sur de la isla de Sumatra, donde las malas condiciones meteorológicas dificultan las tareas de los equipos de rescate y de las organizaciones de ayuda humanitaria.

"Las fuertes lluvias han provocado el desbordamiento de ríos e inundaciones en varios puntos de Pandeglang. Esta situación provoca una alteración de la evacuación y de la atención de los refugiados", dijo Sutopo en su cuenta de Twitter.

La Agencia de Meteorología, Geofísica y Climatología pidió a las personas el martes por la noche que se mantuvieran a por lo menos 500 metros (1,640 pies) y hasta un kilómetro (menos de una milla) de distancia de la línea costera del Estrecho, que se extiende entre las dos islas principales.

Los trabajadores gubernamentales estaban monitoreando las erupciones del volcán Anak Krakatoa y es posible que se presenten de fuertes oleajes y lluvias el miércoles, dijo la directora de la agencia Dwikorita Karnawati.

Todas estas condiciones podrían causar deslaves en las paredes del cráter hacia el océano y tememos que eso pueda generar un tsunami”, señaló en una conferencia de prensa. Pidió a las comunidades permanecer alertas, pero no entrar en pánico.

Las autoridades achacan el maremoto que llegó a las playas sin activar las alarmas al desplome de parte de la isla que forma el volcán Anak Krakatau, situado en el estrecho de Sonda, a causa de una fuerte erupción. 

El tsunami atacó sin previo aviso, tomando a la gente por sorpresa en un país familiarizado con los desastres sísmicos. Ningún sismo se registró en el territorio previamente, y el tsunami se produjo durante la noche en un fin de semana festivo mientras la gente estaba en conciertos o hacía otras actividades en las playas.

BNPB señaló que Indonesia no cuenta con sistemas de alerta de tsunamis provocados por un volcán y que las boyas colocadas para detectar una repentina subida de las olas no funcionan desde 2012 por culpa del vandalismo, la falta de mantenimiento y de fondos.

Las tareas de rescate coinciden este miércoles con el decimocuarto aniversario del tsunami que arrasó la provincia indonesia de Aceh, en el norte de la isla de Sumatra, donde murieron 167,799 personas, y que afectó otra decena de países a lo largo del océano Índico, elevando el total de muertos a unos 230,273.

“Cuando sucede, siempre recuerdo por lo que hemos pasado”, dijo Qurnaty, de 54 años, y quien utiliza solo un nombre y perdió su casa y a varios familiares en el tsunami que azotó la ciudad de Banda Aceh, en la isla de Sumatra, en 2004. Rezó con sus familiares sobrevivientes en una fosa común en el aniversario del miércoles.

“Cada vez que los veo (en la televisión), me siento muy triste. Todo lo que podemos hacer desde aquí es rezar por ellos”, comentó.

Diferentes actos religiosos tendrán lugar esta noche en la provincia de Aceh, la más dañada por el aquel desastre natural, bajo el lema: "Construyamos juntos, estemos alerta", elegido para este decimocuarto aniversario.

Indonesia se asienta sobre el "Anillo de Fuego del Pacífico", una zona de gran actividad sísmica y volcánica que es sacudida cada año por unos 7,000 temblores, la mayoría moderados.


💬Ver 0 comentarios