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León XIV viaja a Canarias y cumple un deseo pendiente del papa Francisco

El viaje llevó al pontífice a uno de los epicentros de la migración hacia Europa

11 de junio de 2026 - 9:32 AM

El papa León XIV saluda con la mano al llegar para celebrar la misa en la basílica de la Sagrada Familia. (Joan Mateu Parra)

El papa León XIV viajó a las islas Canarias el jueves para llamar la atención sobre la difícil situación de los migrantes que arriesgan la vida cada año al intentar llegar a Europa, cumpliendo un deseo del papa Francisco de visitar uno de los epicentros del debate europeo sobre migración.

León pasará los dos últimos días de su viaje de una semana a España en las Canarias, un archipiélago español más cercano a África que a la península ibérica y que es un punto clave de entrada para migrantes que llegan de forma irregular desde África Occidental.

Tiene previsto con migrantes recién llegados y con representantes de la Iglesia y de organizaciones humanitarias que los atienden y trabajan para integrarlos en la sociedad española.

De manera especialmente conmovedora, conmemorará a las miles de personas que perdieron la vida en el mar desde un puerto que en 2020 pasó a conocerse como el “muelle de la vergüenza” por las condiciones insalubres en las que vivían los migrantes cuando desembarcaron durante un repunte de llegadas.

El gobierno español liderado por los socialistas, que quedó en evidencia por la crisis de 2020, ha ido a contracorriente de una tendencia en Europa y en Estados Unidos al defender la inmigración por motivos económicos y humanitarios. A comienzos de este año puso en marcha un impulso de regularización para cientos de miles de inmigrantes sin autorización.

El presidente del gobierno, Pedro Sánchez, ha destacado los beneficios para la economía en un contexto de envejecimiento de la fuerza laboral y baja natalidad.

Un discurso histórico defiende la dignidad de los migrantes

León ya ha pedido reforzar los esfuerzos internacionales para impedir el contrabando de migrantes, crear vías seguras para que puedan desplazarse legalmente y promover el desarrollo en los países de origen para que más personas puedan optar por quedarse en casa.

En un discurso ante el parlamento español a comienzos de esta semana —el primero de un papa—, León exigió acogida e integración para quienes sí deciden marcharse, e insistió en su dignidad humana inherente.

“La grandeza moral de una nación se manifiesta, sobre todo, en su capacidad de acompañar, proteger y amar aquellas vidas que atraviesan mayor fragilidad”, afirmó León en un discurso que también defendió la dignidad inherente de los no nacidos, de los ancianos y de los enfermos. Al final recibió una ovación en pie de 7 minutos.

Una visita al “muelle de la vergüenza”

Las llegadas de migrantes a las Canarias alcanzaron su punto máximo en 2024 con casi 47,000, pero han caído de forma drástica: poco más de 3.000 personas desembarcaron allí en los primeros cinco meses de 2026.

Tras llegar a Las Palmas, León tenía previsto dirigirse a Arguineguín, donde en 2020 las llegadas alcanzaron tal magnitud que los migrantes se vieron obligados a dormir en campamentos improvisados al aire libre, en un muelle que pasó a conocerse como el “muelle de la vergüenza”.

Muchos migrantes estuvieron allí durmiendo durante semanas con apenas una manta y sin duchas. Los posibles solicitantes de asilo no tenían un acceso adecuado a asesoramiento legal y algunas personas estuvieron retenidas durante semanas, mucho más allá de los tres días que permitía la ley. El defensor del pueblo obligó posteriormente al gobierno a cerrar el campamento improvisado y reubicar a los migrantes.

Al enterarse de la crisis, Francisco había planeado visitar Islas Canarias para expresar su solidaridad, pero nunca logró realizar el viaje. Francisco había hecho de la situación de los refugiados un sello distintivo de su pontificado, siguiendo el mandato del Evangelio de “acoger al extranjero”.

León ha seguido esa línea, insistiendo especialmente en la dignidad de los migrantes en su Estados Unidos natal, en medio de la ofensiva del gobierno de Trump y su programa de deportaciones masivas.

El papa estadounidense pasará el Día de la Independencia de Estados Unidos el próximo mes, el 4 de julio, en la isla de Lampedusa, en Sicilia, otro importante punto de entrada para migrantes introducidos clandestinamente desde el norte de África que intentan llegar a Europa.

Francisco visitó Lampedusa en 2013, en su primer viaje fuera de Roma, y arrojó una corona de flores al Mediterráneo en honor a los miles de migrantes que murieron en la peligrosa travesía. Fue en ese viaje cuando acuñó una frase que se convirtió en un mantra durante su pontificado, al denunciar la “globalización de la indiferencia” que el mundo mostraba hacia los migrantes.

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