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La presidenta de la Comisión cameral de lo Jurídico, María Milagros Charbonier, presenta el proyecto del nuevo Código Civil en la Rotonda del Capitolio. (horizontal-x3)
La presidenta de la Comisión cameral de lo Jurídico, María Milagros Charbonier, presenta el proyecto del nuevo Código Civil en la Rotonda del Capitolio. (Ramón “Tonito” Zayas)

La presidenta de la Comisión cameral de lo Jurídico, María Milagros Charbonier, anunció la radicación de un proyecto de ley que dará pasó a un nuevo Código Civil, documento que aseguró estará abierto a una discusión amplia y franca para lograr una legislación atemperada a la nueva realidad del país. 

Aunque dentro del grupo que ha tenido a su cargo la evaluación de la medida hay representación del sector religioso, Charbonier aseguró que el Código Civil no pretende ir en contra de las determinaciones del Tribunal Supremo en materia de Familia, en referencia específicamente al matrimonio igualitario

“El libro de Familia se ciñe a las determinaciones y a la jurisprudencia federal establecida, el cual reconoce el matrimonio entre parejas de mismo sexo”, puntualizó. 

También incorpora legislación estatal de reciente aprobación, como la Ley de Adopción (Ley 61-2018) y la Ley para Permitir las Modificación de las Capitulaciones Matrimoniales (Ley 62-2018).

Y, aunque la representante se mostró optimista con la probabilidad de que el documento sea aprobado durante este cuatrienio, otras voces -algunas involucradas en la redacción del nuevo modelo- sostuvieron que falta mucho trabajo por delante.  La idea, indicó, es que los grupos interesados en aportar sus recomendaciones para el documento tengan dos meses para evaluar la propuesta. Aseguró que esas recomendaciones se tomarán en consideración.  

La medida aún no está disponible, aunque lo debería estar tan pronto se le dé la primera lectura en la sesión de hoy, lunes, de la Cámara. 

“Queremos crear un ambiente donde pueda existir una revisión pausada, mesurada del proyecto y que toda persona interesada pueda de una forma o de otra, participar del proceso”, dijo al indicar que las vistas comenzarán el 14 de agosto. 

“La sociedad puertorriqueña ha evolucionado totalmente en los pasados 88 años, es por esto que se hace sumamente importante modernizar y adoptar un Código Civil que esté a la altura de nuestros tiempos modernos”, indicó Charbonier, durante la presentación de la medida en una actividad celebrada en el área de La Rotonda en El Capitolio. 

El trabajo de la Comisión Conjunta Permanente para la Revisión del Código Civil, uno que inició hace 20 años, está siendo encabezado en esta etapa por un grupo de abogados y académicos que trabajaron los seis capítulos que incluyen el documento. Este grupo está compuesto por Evelyn Benvenutti Toro, Miguel R. Garay Aubán, Ramón Antonio Guzmán, Rubén T. Niglagioni, Luis Muñez Arguelles, Rosario del Pilar Fernández y Juan D.Vilaró Colón.   

El grupo revisó los borradores anteriores, analizó y discutió las nuevas figuras incorporadas, hizo recomendaciones y discutió la pertinencia de estos en nuestra sociedad, todo ello tomando en consideración las tendencias estatutarias jurisprudenciales de reciente vigencia, tanto en Puerto Rico como en Estados Unidos. 

En el nuevo Código se eleva la edad mínima para casarse de 14 a 18 años. Además, limita los matrimonios hasta el tercer grado de consanguinidad, aunque el estado de derecho hoy lo extiende hasta el cuarto grado.

La legislación reconoce el matrimonio igualitario, en concordancia con la normativa federal, incluye lenguaje sobre la equidad dentro del matrimonio y reconoce el nuevo estado de derecho en cuanto a modificaciones de capitulaciones.

Además, dispone que personas con planes de casarse tengan que someterse a pruebas de enfermedades venéreas. Los aspirantes al casamiento también tendrán que someter una extensa declaración jurada confidencial que recogerá información de la pareja, como la profesión, identidad de los progenitores, nombres de excónyuges y hasta la causa de muerte, si aplica, de las exparejas.

El documento mantiene las causales de divorcio por trato cruel y adulterio, además de consentimiento mutuo y ruptura irreparable, pero elimina otras en desuso, como la embriaguez habitual y el uso de otros narcóticos, y la condena de reclusión de algunos de los cónyuges.

Charbonier indicó que mantiene el adulterio y el trato cruel como causales en la medida en que pueden incidir en trámites judiciales posteriores al divorcio, como litigación por la patria potestad de menores y la repartición de bienes gananciales.

El Código propuesto modifica la clasificación de animales domésticos de un bien mueble a un “ser vivo”. Charbonier explicó que la idea es evitar que, como resultado de cualquier trámite legal, las mascotas se conviertan en un objeto de apropiación o bien embargable.

“No pretendemos tirar por la borda ese trabajo que a lo largo de más de 20 años ha sido realizado…”, dijo sobre el trabajo que se ha realizado por las pasadas dos décadas.


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