La gestión del Partido Nuevo Progresista para buscar electores que voten de forma adelantada, principalmente por correo es vista con recelo por los comisionados electorales opositores. (Ramón "Tonito" Zayas)

El Partido Nuevo Progresista (PNP) armó un andamiaje para movilizar a sus electores a solicitar el voto adelantado, y ahora se enfoca en proveerles todas las herramientas para que voten y que se cuenten esos sufragios.

Para lograrlo, la colectividad se ha valido del nuevo Código Electoral, de simpatizantes del PNP que han destinado a buscar electores asignándoles cuotas para solicitudes de voto adelantado, de la compra de equipo y materiales como marcadores negros y fotocopiadoras para facilitar que el elector no tenga ningún tipo de tropiezo, vote y siga todos los pasos conducentes a la contabilización de ese voto.

Esta dinámica, aunque el PNP la adjudica a su trabajo político, es cuestionada por los partidos de la oposición que entienden que la faena de esa colectividad raya en agenciarse una victoria sin escrúpulos e incluso con visos de fraude electoral.

Podría rayar en algún momento en ilegalidad. Por eso es tan importante fiscalizar todo el proceso”, dijo el comisionado electoral del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), Roberto Iván Aponte.

“Hay un componente de responsabilidad política de movilizar a sus lectores, pero también hay que ver hasta qué punto eso lo hacen de una forma íntegra, legal que no haya ningún tipo de coacción o intimidación a sus electores”, dijo el comisionado electoral del Movimiento Victoria Ciudadana (MVC), Olvin Valentín.

Ciertamente, les están dando un equipo, unos recursos a esos electores, pero hay que ver qué garantía tienen de que no están intimidando a esos electores, chantajeando, coaccionándolos de alguna forma porque el que está en contacto con esos electores es un líder político de las comunidades. Qué garantías hay de que esas personas pueden votar libremente”, agregó.

Pero el alcalde de Naguabo y secretario general del PNP, Noé Marcano, ripostó que se trata de quejas de partidos que “no hicieron su trabajo ni para las primarias ni para la elección (general)”.

“Se trabajó por pueblo, con cada presidente de precinto, con cada legislador y candidato a legislador para que se montaran estructuras para trabajar con ese voto tan importante”, dijo Marcano, quien además es vicepresidente de la Federación de Alcaldes.

El Nuevo Día supo que en los pueblos se identificaron las comunidades y a cada líder de estas se les asignó buscar entre 20 a 25 solicitudes de voto adelantado.

Las solicitudes de voto adelantado están en 216,290. En pasados ciclos electorales, el PNP domina el voto adelantado que antes era solo para confinados y personas en cama. Pero este último, ha sido objeto de investigaciones por fraude electoral, particularmente en 2012, cuando los tribunales intervinieron.

Ahora, la cantidad de votos adelantados es muy superior a la de ciclos electorales anteriores por la ampliación para acceder a ese voto que viabilizó el Código Electoral, aprobado meses antes de las elecciones.

Valentín precisó que mientras recibían las solicitudes hallaron algunas firmadas solo con una “X”, sin testigo ni los datos completos. Dijo que, cuando llamaban, algunos electores indicaban que no solicitaron el voto adelantado, que cientos de solicitudes fueron enviadas con la misma letra o desde un mismo correo electrónico. “Son escenarios, irregularidades que levantan bandera y grandes preocupaciones”, dijo.

Hay un componente de responsabilidad política de movilizar a sus lectores, pero también hay que ver hasta qué punto eso lo hacen de una forma íntegra

Olvin Valentín, comisionado electoral del Movimiento Victoria Ciudadana

De cara a las elecciones del 3 de noviembre, mientras se envían las papeletas de voto por correo y cuando solo resta una semana para que comience el voto adelantado a domicilio, el panorama no luce distinto.

El MVC presentó un recurso de revisión en el Tribunal de Primera Instancia de San Juan en el que pide se deje sin efecto una resolución del presidente de la Comisión Estatal de Elecciones (CEE), Francisco Rosado Colomer, que no permitió que se usen funcionarios de colegio de un precinto en otro precinto para fiscalizar el voto adelantado a domicilio.

Todos los comisionados electorales favorecieron el que se usaran los funcionarios electorales de esa forma, con excepción del comisionado electoral del PNP, Héctor Joaquín Sánchez.

De hecho, Sánchez presentó una moción -que fue rechazada por sus homólogos y que ahora espera por una determinación de Rosado Colomer- para que permita que todo elector que vote por adelantado por correo y no acompañe sus papeletas de una fotocopia de su identificación válida sea contactado y pueda entregarla hasta el 25 de noviembre.

Sánchez dijo que busca “subsanar un error involuntario” del elector, pese a que el Código Electoral exige esa fotocopia para contar el voto.

“Lo que pasa es que cayeron en su trampa. Son tan brutos que se metieron en un callejón sin salida”, ripostó el comisionado electoral del Partido Popular Democrático (PPD), Nicolás Gautier.

Anticipó que acudirán a los tribunales si Rosado Colomer da paso a la propuesta del PNP. El PPD, a diferencia del PNP, se enfocó en buscar electores para votar adelantado a domicilio, afirmó Gautier.

Pero el PNP exhibe supremacía en otros renglones. Los números oficiales provistos por la CEE revelan que el PNP tiene 66 destaques frente a 31 que tiene el PPD y cero el MVC o Proyecto Dignidad. El PIP, dijo su comisionado, tiene ocho.

Al contar el PNP con un Código Electoral impuesto por ellos le da una enorme ventaja al partido incumbente a contar con recursos gubernamentales en destaque para adelantar su causa y va a requerir de la oposición política fiscalizar todos los procesos electorales hasta que culmine el escrutinio”, apuntó Aponte.