Áurea Vázquez Rijos en 2015 en el Tribunal Federal en Hato Rey. (GFR Media) (semisquare-x3)
Áurea Vázquez Rijos en 2015 en el Tribunal Federal en Hato Rey. (GFR Media)

La Fiscalía federal presentó esta mañana las acusaciones contra Áurea Vázquez Rijos por el asesinato “por encargo” de Adam Anhang en septiembre de 2005.

Vázquez Rijos está acusada junto con su hermana, Marcia Vázquez Rijos, y su excuñado, José Ferrer Sosa.

La presentación estuvo a cargo del fiscal federal José Ruiz, quien acompañó sus expresiones con gráficas en computadoras que veían los jurados.

“Este esto es un caso de asesinato por encargo para obtener $8 millones”, dijo Ruiz.

“El asesinato a manos de Alex Pabón Colón, después de acordarlo con Áurea Vázquez Rijos, Marcia Vázquez Rijos y José Ferrer Sosa… era un esfuerzo de Áurea Vázquez Rijos para colectar del acuerdo prematrimonial”, agregó.

Esa fue la conclusión del fiscal después de una exposición de una hora, en la que indicó a los jurados que durante el juicio presentarán evidencia de la conspiración y de los esfuerzos de la principal acusada para tratar de evitar que enfrentara a las autoridades en Puerto Rico, incluyendo la radicación de documentación falsa.

Según Ruiz, el empresario canadiense y Áurea se conocieron en el 2003. Desde ese entonces, le alquiló una casa, le compró un carro y le financió un negocio en el Viejo San Juan llamado el Pink Skirt, en el que trabajaron Marcia y Ferrer Sosa.

Ruiz dijo que, cuando decidieron casarse, Áurea consiguió al abogado Edwin Prado para que preparara las capitulaciones.

Señaló que en ese acuerdo se establecía que si se divorciaban, Áurea recibiría $300,000 mensualmente por 32 meses.

Mientras, según Ruiz, el acuerdo prematrimonial disponía que si una de los dos fallecía, el sobreviviente recibiría un tercio de la fortuna que tenían antes de casarse. Como el documento establecía que el canadiense tenía una fortuna valorada en $24 millones, en esa eventualidad Áurea recibiría $8 millones.

Añadió que otra de las cláusulas apuntaba a que Áurea tenía que convertirse al judaísmo en los dos años siguientes.

La boda fue el 19 de marzo de 2005. Ya para septiembre, según Ruiz, la pareja estaba asistiendo a terapias matrimoniales a petición de Anhang.

El fiscal dijo que, sin embargo, el récord de la doctora que los atendió, Alexandra Ramos, que Áurea no tomaba las sesiones en serio, que no aportaba a propuestas para encontrar soluciones y que en la última sesión -el 22 de septiembre- se fue molesta porque Anhang dijo que quería divorciarse.

Ruiz indicó que, de acuerdo con las notas de la doctora, Áurea le expresó a Anhang: “Solo trata. No te dejaré ir tan fácil”.

“La sesión terminó a las 12:00 p.m. Doce horas después, Adam fue asesinado”, dijo Ruiz.

Acto seguido, describió que los tres acusados conocieron a Alex Pabón Colón porque era alguien que iba a negocios en el Viejo San Juan a vender drogas.

Luego explicó las reuniones que sostuvieron para coordinar la forma en que se realizaría el asesinato, que ocurrió en la noche del 22 de septiembre.

Señaló que los registros muestran decenas de llamadas de Áurea a su esposo, con quien se reunió esa noche en un restaurante del Viejo San Juan.

Cuando salieron, sostuvo Ruiz, Pabón Colón los interceptó anunciando un asalto, le pegó y apuñaló a Anhang. También le pegó a Áurea.

Luego, Pabón Colón se fue pero “se le olvidó coger la billetera”, señaló Ruiz, quien dijo que el asesino le contó todo, poco después, a un amigo.

El fiscal federal, entonces, aludió a la investigación de la Policía, encabezada por el agente José Miranda.

Ruiz dijo que en la única declaración que Áurea concedió a la Policía, al día siguiente de los hechos en el Centro Médico, describió a una persona con tatuajes en los brazos.

“Pabón Colón tenía un abrigo con mangas largas”, destacó Ruiz.

Acto seguido, Ruiz señaló que Aixa Correa, quien había trabajado para Áurea, había trabajado en un restaurante donde también laboraba Jonathan Román Rivera.

Señaló que, días después, Correa llevó a Román Rivera al Pink Skirt, donde estaba Áurea. Agregó que en ese momento Miranda -vestido de civil- manejó por el lugar y entró al negocio.

Expuso que Miranda miró a Román Rivera y que en ese momento “Marcia Vázquez le dijo: ‘No tiene nada que ver con el caso’”, a lo que Miranda le contestó: ‘¿Cómo tu sabes eso?’… Jonathan Román Rivera fue arrestado”.

Ruiz también llamó la atención de que en ese momento Áurea le pasó el teléfono para que hablara con Jorge Gordon, quien era su abogado representándola ante la investigación policiaca.

“Jorge Gordon representó al alegado asesino de Adam y a la viuda a la vez”, dijo Ruiz, quien relató que luego el tribunal estatal lo descalificó de representar a Román Rivera.

También dijo que luego Áurea fue citada en varias ocasiones para declarar otra vez, pero no compareció.

Según Ruiz, no volvió a hablar de Román Rivera, pese a haber manifestado que no era la persona que había asesinado a Anhagn. Román Rivera llegó a ser sentenciado a cárcel por un tribunal estatal, pero luego fue liberado tras la confesión de Pabón Colón.

El fiscal federal dijo que mientras recibía cartas de cobro de Pabón Colón, en las que hace referencia al acuerdo, Áurea sometió la demanda contra la familia de su esposo para reclamar el dinero que le correspondía por el acuerdo pre-matrimonial.

Pero la demanda, luego que fue pasada al tribunal federal, fue desestimada por no comparecer, ya que Áurea se había ido a Italia.

Ruiz también hizo una extensa relación de documentos que fueron sometidos por Áurea, su madre Carmen Rijos y hermano Charbel Vázquez Rijos para tratar de obtener la certificación de que era judía, con la intención de irse a Israel.

También dijo que en un correo electrónico le preguntó a un abogado israelí si en Israel no enfrentaría extradición a Estados Unidos como en Italia.

Los argumentos iniciales del juicio se retrasaron casi una hora debido a una objeción de la defensa.

Ahora en la tarde le toca a los abogados de los tres acusados dirigirse al jurado.

Sigue las incidencias del primer día aquí:


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