

27 de febrero de 2026 - 10:21 AM


En el sistema judicial de Puerto Rico, un juicio es el momento culminante de un proceso penal: una audiencia formal en la que se decide si una persona acusada es responsable de un delito.
Aunque muchas veces se asocia el juicio con un jurado compuesto por 12 ciudadanos, existe otra modalidad: el juicio por tribunal de derecho, también conocido como bench trial en el derecho anglosajón.
A continuación, explicamos el término “tribunal de derecho”, utilizando como referente la “Guía Educativa: Procedimiento Judicial Criminal”, elaborada por el Poder Judicial de Puerto Rico.
En un juicio por tribunal de derecho, no hay jurado. En lugar de un panel de ciudadanos que evalúa los hechos, un juez o una jueza asume ambas funciones.
De esta forma, el togado tiene la responsabilidad de determinar qué hechos se consideran probados y decide, con base en la ley, si la persona acusada es culpable o debe ser absuelto. Es decir, actúa tanto como el intérprete del derecho como el evaluador de la evidencia presentada por las partes en el caso.
“Por lo general, el juicio se lleva a cabo en el Tribunal de Primera Instancia que corresponda al lugar donde ocurrieron los hechos delictivos”, dice la guía.
“Sin embargo, el Ministerio Público o la defensa pueden solicitar trasladar el juicio a otro lugar por razones establecidas por ley. Por ejemplo, se puede solicitar el traslado de un juicio cuando la vida de un persona corra riesgo”, agrega el documento.
En Puerto Rico, la regla general para casos de delitos graves es que la persona acusada tiene derecho constitucional a ser juzgada por un jurado compuesto por 12 miembros imparciales. Sin embargo, el acusado puede renunciar a ese derecho de forma expresa, voluntaria e informada, lo que da lugar a que el caso sea visto exclusivamente por un juez.
“Se le llama tribunal de derecho cuando el juez o la jueza, además de asegurarse que el proceso judicial se lleve a cabo correctamente, es quien evaluá la evidencia presentada y la ley para tomar la determinación de si la persona cometió o no el delito”, dice la guía judicial.
El documento añade que “este tipo de juicio se utiliza para los casos de delitos menos grave o cuando la persona acusada de cometer un delito grave, o que conlleve la reclusión por más de seis meses, renuncia a su derecho de tener un juicio por jurado”.
Aunque los detalles pueden variar según los acuerdos alcanzados entre las partes, la estructura general de un juicio por tribunal de derecho suele incluir:
1. Lectura de acusación: Se da lectura formal a los cargos y se fijan las fechas para la fase de presentación de prueba tanto de la Fiscalía como la defensa.
2. Presentación de prueba: El Ministerio Público llama a testigos, presenta evidencia documental y testimonial para respaldar sus cargos. La defensa puede contrainterrogar a testigos del Estado y presentar su prueba, incluyendo testigos y argumentos que apoyen su versión de los hechos.
3. Decisiones sobre prueba: Durante el juicio, el juez decide qué evidencia es admisible y resuelve objeciones, garantizando que el proceso cumpla con todas las reglas de procedimiento criminal y de evidencia.
4. Argumentos finales: Al concluir la presentación de prueba, ambas partes hacen sus argumentos finales, destacando los puntos clave de su caso ante el tribunal.
5. Decisión: Una vez culminan los argumentos finales, pueden pasar dos escenarios: que el tribunal informe de inmediato su determinación o que recese brevemente para entonces emitir su decisión sobre el acusado.
En un juicio por tribunal de derecho, el juez determina la culpabilidad o absolución y, luego, dicta sentencia en una fecha posterior, la cual se selecciona en coordinación con la defensa y la Fiscalía.
A diferencia de los veredictos por jurado, aquí el juez ofrece una decisión que explica tanto los hechos que acepta como las normas jurídicas aplicadas.
Cabe destacar que las razones por las cuales una persona acusada puede optar por un juicio ante un juez varían y usualmente dependen de la estrategia que quiera llevar la defensa en esta etapa crucial.
En algunos casos, la defensa considera que un juez será más receptivo a argumentos técnicos o complejos, o que ciertos tipos de evidencia emocional podrían influir menos en un juez que en un jurado con 12 integrantes.
No obstante, otros casos pueden resolverse de esta forma para agilizar el proceso o por razones estratégicas. Por tanto, un juicio por tribunal de derecho ofrece un mecanismo alternativo para resolver un proceso penal.
Aunque se practica con menor frecuencia que los juicios por jurado, la figura del juez como evaluador principal de la prueba forma parte del sistema de justicia en la isla y responde tanto a las normas procesales como a las elecciones estratégicas de las partes involucradas.
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