


Este aniversario de una década de la ley Promesa ha dado de sí tanto como si hubiese pasado medio siglo. Tengo la impresión de que allá fuera, en la calle, no hay muchísima gente al tanto de los debates que se han suscitado. Es verano, buena parte de la población anda planeando o disfrutando de sus vacaciones. Se cumplen este mes siete años de aquel otro verano que dio al traste con la administración de Ricky Rosselló. Los intentos por reproducir otro verano similar han fallado, pese a que el escándalo del Departamento de Desarrollo Económico ha sido, por mucho, mayor y de más serias consecuencias que aquel del chat.

Te invitamos a descargar cualquiera de estos navegadores para ver nuestras noticias: