Vayamos culminando esta tentativa de brevísimo vocabulario básico y azaroso de teoría política, tomando de sopetón y de manera ligera las últimas tres letras del abecedario. Se acercan las elecciones, por lo que es buen momento para insistir sobre entendidos que nutran la perspectiva del ciudadano ante lo que tiene y tendrá de frente en materia de asuntos políticos y económicos apremiantes (una gran X, variable a la que se le pueden aducir un sinnúmero de cosas distintas), y frente a los argumentos que hacen y harán los distintos bandos. Importa evaluar y pasar juicio sobre argumentos. Ya insistía Aristóteles (y mucho antes que él, Protágoras) en que tener “logos”, lenguaje, discurso racional, era precondición para formar parte de una comunidad política. Sólo a partir de ello sería posible hilvanar nociones de “nosotros”, a pesar de la diversidad.
Se adhiere a los criterios de The Trust Project
X, Y, Z
El teórico político Manuel S. Almeida señala que el zigzagueo es endémico al político profesional y a la capa dominante parasitaria, pues así logran acomodarse y reacomodarse ante las circunstancias s...
The opinions expressed in this article are solely those of the author and do not reflect the views or beliefs of El Nuevo Día or its affiliates.




