


Hace no tanto tiempo, los productores de cigarrillos repetían con seguridad que no existía evidencia suficiente para vincular el cigarrillo con el cáncer de pulmón. No lo hicieron por ignorancia. Negaron, sembraron dudas, financiaron “expertos” para confundir al público y retrasaron regulaciones durante décadas. La táctica era simple: convertir la incertidumbre en un arma. La historia terminó como todos sabemos, con millones de muertes evitables y una industria que, cuando ya lo no pudo negar más, aceptó lo que la ciencia llevaba décadas gritando.

Te invitamos a descargar cualquiera de estos navegadores para ver nuestras noticias: