
Opinión
Explica ideas y extrae conclusiones basadas en la interpretación de hechos y datos.
¡El dueño de mi cara soy yo!
Con el uso de la inteligencia artificial crece una preocupación legítima por el uso de nuestra imagen, voz o identidad para fines que no autorizamos, señala José Hernández Falcón
Las opiniones expresadas en este artículo son únicamente del autor y no reflejan las opiniones y creencias de El Nuevo Día o sus afiliados.





