Manuel Martínez Maldonado

Punto de vista

Por Manuel Martínez Maldonado
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Ciencia médica: lo que trajo el 2019

El 2020 ha llegado con piedras en la mano para Puerto Rico: terremotos, temblores y meteoritos. Estamos tratando de ayudar a los muchos que necesitan recobrar un lugar donde vivir, comer y protegerse. El 2019, en cambio, nos dio de cal y de arena.

Gracias a mala información y a “creencias” infundadas, muchos han repudiado la excelente y preventiva vacuna del sarampión, poniendo a riesgo a sus hijas, hijos, nietos y vecinos a contraer, innecesariamente, una enfermedad que en 2018 mató a 142,000 personas. La resistencia a creer en la evidencia y en el éxito que por décadas ha tenido la vacuna contra este virus, se agudizó en 2019. En Estados Unidos, donde desde el 1992 solo se veía un puñado de casos, hasta el 5 de diciembre pasado se reportaron 1276 casos. La mayoría (75%) ocurrió en Nueva York entre sujetos no vacunados y en comunidades en que lo religioso ofusca lo práctico irrefutable. 

En el resto del mundo fue peor. La Organización Mundial de la Salud (WHO) confirmó 440,000 casos. Según ellos mismos, esto es una fracción de la realidad. Entienden que solo se reporta uno de cada diez casos. Obvio: la cifra alcanza los millones. 

Algunos lugares han sufrido más que otros. En Ucrania (entre Trump y el sarampión), una campaña de los antivacunas resultó en una epidemia que involucró a más de 56,000 personas. Allí y en otros países donde la enfermedad ha regresado, los muertos son principalmente niños. ¿No creen que nos basta con los temblores? La vacunación es tan importante como saber qué hacer cuando la tierra tiembla.

El año pasado, gracias a la misma ciencia que ha creado las vacunas, el virus del ébola, que emergió de los bosques lluviosos de la República del Congo en 1976, perdió su poder de ser considerado incurable. Durante un brote de la enfermedad se identificó un anticuerpo aislado de un enfermo y otro en ratones con sistema inmunológico humanizado. Según informado en la revista Science (20 de diciembre de 2019), 70% de los que recibieron los anticuerpos sobrevivieron, comparado con 50% de los que recibieron una mezcla de cuatro medicamentos. De ahora en adelante, esto alentará a los que contraigan la enfermedad a buscar ayuda médica temprano, y salvarse. 

Le debemos más a la ciencia médica. En octubre pasado se aprobó un medicamento que es efectivo en la mayoría de los casos de fibrosis cística. La medicina llamada Trikafta (una combinación de tres compuestos) beneficia a 90% de los que tienen la enfermedad, y su mutación más común en la proteína CFTR. Esa mutación causa que el moco se acumule en los pulmones. Aunque quedan aún muchas preguntas por hacer y muchos problemas que resolver con esa nueva mezcla, el más serio es que el tratamiento anual cuesta $300,000, y hay que usarlo de por vida. Ese problema, el costo de medicinas que permiten una vida normal, lo tiene que resolver el gobierno. El 2020 debería ser el año para comenzar a hacerlo con todas las medicinas.


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