Carlos Rosa Rosa

Punto de vista

Por Carlos Rosa Rosa
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El BSN debe colgar los guantes y mirar al 2021

Voy directo al grano: el Baloncesto Superior Nacional (BSN) debe cancelar la temporada 2020 y dirigir toda su energía y esfuerzo para el torneo 2021.

Hasta el momento, los apoderados del organismo se han negado a colgar los guantes y buscan agotar todos los recursos antes de cancelar esta temporada. El pasado jueves, los representantes de las 10 franquicias volvieron a reunirse para discutir el futuro de esta campaña y decidieron esperar hasta agosto para ver si, finalmente, existen las condiciones para reiniciar el 25 de septiembre en medio de esta pandemia causada por el COVID-19.

Trascendió que ningún apoderado sugirió directamente la idea de cancelar la competencia de este año, la cual arrancó el pasado 28 de febrero y fue detenida a mediados de marzo por esta emergencia. 

Pero algunos directivos sí expresaron preocupación por el impacto emocional y económico de esta pandemia en el público.

Aun cuando el gobierno permita el 75% de espectadores en eventos deportivos y la liga establezca unos rigurosos protocolos salubristas que velen por la salud de todos los participantes, hay directivos que piensan que el fanático podría desistir de asistir a los juegos por diversos factores, incluyendo el económico y el temor a un posible contagio ante la falta de distanciamiento físico en las instalaciones, especialmente aquellos seguidores de edad avanzada, los cuales son muchos entre todos los equipos. 

El ‘juego’ podría cambiar con la aprobación de una vacuna para tratar esta enfermedad, pero no se vislumbra que ocurra para agosto o septiembre.

Sé que el presidente Ricardo Dalmau ha hecho un esfuerzo por reunir a profesionales de salud para establecer unas guías con miras a una posible reanudación, pero el panorama luce muy cuesta arriba, a mi juicio.

El BSN es la operación más cara de todas las ligas profesionales en el país. En una ocasión, Dalmau dijo que el promedio en los gastos operacionales de las franquicias oscila entre $750,000 y $800,000. Eso es mucho dinero.

Y para cubrir dichos gastos, los equipos necesitan de la boletería. Dalmau también dijo que el ingreso por concepto de taquillas fluctúa entre un 15% y 50% en las 10 franquicias de la liga.

Con el panorama actual sería un riesgo mayúsculo reanudar la temporada. 

Este año, el BSN dio indicios de una estabilidad en la cantidad de franquicias participantes por primera vez en más de dos décadas. Las nueve franquicias que participaron en el 2019 regresaron este año, algo que no sucedía en más de 20 años. Además, Guaynabo retornó al organismo. Fue una de las noticias más positivas en décadas.

Y sería muy lamentable que los apoderados asuman el riesgo de jugar este año y que el impacto económico sea devastador en las franquicias menos estables, y entonces en el 2021 veamos siete u ocho equipos en cancha, y se pierda más taller para los jugadores. A veces hay que perder en el presente para ganar en el futuro.

Si los apoderados quieren darle un espectáculo a la fanaticada, pues que busquen otras opciones como la celebración de una copa en dos instalaciones, por ejemplo. Pero retomar el torneo con el formato de 36 partidos en la fase regular y series de postemporada a un máximo de siete compromisos –sin una vacuna para el COVID-19 y con la crisis económica que sigue afectando al país- podría ser perjudicial para el organismo y sus franquicias.


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