Tomás Torres
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El costo de luz, COVID-19 y Costa Sur

Recientemente, el director ejecutivo de la Autoridad de Energía Eléctrica indicó que, a partir de julio, pudiera haber una reducción en la factura de hasta llegar a 17 centavos por kilovatio-hora, del costo actual de 22 centavos por kilovatio-hora.  

Esta baja es temporal, ocasionada mayormente por el efecto del COVID-19 en la economía. Hay menos movimiento económico, lo que resulta en menos uso de combustible, no solo en Puerto Rico sino a nivel global. Por lo tanto, la demanda por el petróleo baja, causando un exceso en la oferta y una baja en precios. 

Una baja similar en el costo de combustible sucedió en 2016 a consecuencia del auge de la producción de petróleo en Estados Unidos por medio del proceso de fractura hidráulica o “fracking”.  En enero de 2016, el precio promedio del petróleo estaba en $29.98 por barril. No obstante, ya en junio 2016 el precio del petróleo estaba en $47.69 por barril y en enero de 2017 en $53.59 por barril. Como resultado, en Puerto Rico, en marzo de 2016, el costo promedio de electricidad llegó a 16.55 Centavos por kilovatio-hora.  

En marzo de 2020, el precio promedio del crudo bajó a $32.20 por barril y se espera que el costo de electricidad se reduzca a niveles de 2016, hasta que se estabilice cerca de $50 por barril.  No obstante, no debemos perder de perspectiva que esta baja es por corto tiempo, por lo que hay que estar vigilantes de que no se tomen decisiones a largo plazo considerando esta reducción temporal en precios. 

La AEE actualmente tiene un déficit operacional de $220 millones, según los últimos estados financieros interinos de enero de 2020. Además, tiene un déficit, entre deuda y activos de $8,328 millones.  La AEE no solamente está severamente insolvente, sino en déficit.  El acuerdo actual de la AEE con sus bonistas presentado en la Corte Federal bajo la Ley Promesa aumenta el costo de electricidad significativamente y ni remotamente resuelve este problema. Por lo tanto, las decisiones que se necesitan tomar en la AEE para devolverle su estabilidad financiera deben proveer una solución a tono con su profundo nivel de insolvencia y retos presentes.

Desde el sismo de enero pasado, la planta Costa Sur se encuentra fuera de servicio, lo cual ha creado un déficit de generación.  Al presente, no existe un plan que ponga a Costa Sur en operaciones para finales de mayo. Es decir, antes de comenzar los meses de calor, cuando la demanda de electricidad aumenta, para evitar posibles recortes en servicio por falta de generación. La solución presentada por la AEE prioriza la renta de equipos de generación, con un costo estimado de $40 millones mensuales por 18 meses, para un total de $720 millones. 

Aunque baje temporalmente el costo de electricidad por los efectos del COVID-19, las soluciones siguen siendo las mismas: una restructuración profunda de la deuda de la AEE, un mejor y prudente uso de fondos, y poner en operaciones a Costa Sur lo antes posible.

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