Mariana Iriarte
💬

El desastre es político

Nota del editor: te invitamos a mantenerte bien informado durante esta emergencia. Accede libre de costo a todas las noticias y actualizaciones relacionadas con el paso del huracán Fiona por Puerto Rico. Gracias por apoyar el periodismo responsable. Suscríbete hoy.

---

Desastre es una construcción política para explicar el impacto desigual de los fenómenos naturales. Las consecuencias en la población del paso de uno de estos fenómenos no son naturales, al contrario, son el resultado de la distribución de los recursos económicos y del poder, por tanto, un asunto político. Es lógico, entonces, que sea el Estado quien atienda con prontitud y justicia la recuperación luego del embate de un huracán, terremoto o de cualquier otro fenómeno de la naturaleza.

Randolph Figueroa González relata que su humilde residencia llegó a resistir los embates de los huracanes Georges y María.
Randolph Figueroa González relata que su humilde residencia llegó a resistir los embates de los huracanes Georges y María. (Nydia Bauzá)

Sin embargo, luego del paso de Fiona ha quedado de manifiesto la ineficacia del Estado. Ineficacia para responder de manera rápida y efectiva al paso del fenómeno, pero también, y lo que es aún más preocupante, para liderar una recuperación justa y equitativa que priorice los sectores más vulnerabilizados y les asegure una vida digna. A cinco años de María no solo no nos hemos recuperado, estamos en peor situación.

Una vez más, vemos cómo el fenómeno impacta de manera trágica a nuestros sectores más empobrecidos que, no casualmente, están compuestos por mujeres, personas negras, personas cuir, personas adultas mayores y nuestra niñez. Vemos sus rostros y sus hogares destruidos una y otra vez y siempre son las mismas. Sin duda, no puede ser natural. Esas caras golpeadas por la pobreza, la segregación y el discrimen; esas casas inundadas, sin techos, con toldos, son producto de la desigualdad. No hay duda que en nuestro Puerto Rico conviven muchos Puertos Rico, y a quienes hacen política parece importarles poco.

Así, mientras las casas se llenan de lodo, alcaldes intercambian contratos por sobornos, y mientras los contratistas se hacen millonarios, nuestra gente en los barrios no tiene una vivienda digna que les garantice su seguridad cuando nos impacta una tormenta o huracán. En ese escenario, las manos de la comunidad son las que rescatan a la familia varada porque nuestros cuerpos de seguridad dicen ser incapaces de hacerlo, y son las vecinas quienes auxilian a las adultas y a los adultos mayores porque la asistencia gubernamental no acaba de llegar.

Las comunidades, lo vemos en cada emergencia, se convierten en las verdaderas primeras respondedoras, abrazando la solidaridad y empatía. El gobierno, por su parte, es incapaz de exigirle a la operadora privada de nuestro sistema eléctrico transparencia en su gestión y rendición de cuentas. Al contrario, escuchamos una y otra vez amenazas de castigo ante la negligencia criminal de LUMA sin que nada pase. A cinco días del paso de Fiona la mayor parte del país sigue a oscuras. Las comunidades siguen rescatando, ofreciendo recarga y comida.

Sin embargo, en el otro Puerto Rico, el Puerto Rico del privilegio y de los recursos, no hay desastre natural, hay energía eléctrica y agua, no hay riesgo de que nadie muera porque se dañe un generador y se apague un ventilador como podría pasar en el regional de Bayamón, y los slogans de Puerto Rico se levanta están por doquier. Ese Puerto Rico se levanta porque ese Puerto Rico nunca se cayó. Ese Puerto Rico vive de pie. En ese Puerto Rico el desastre solo existe para aprovecharse de él y producir ganancias.

Por eso, el desastre no es natural. No hay nada natural en la pobreza, la falta de justicia ambiental, la segregación racial, la desigualdad de las mujeres, de las personas de géneros marginalizados, de las personas con diversidad funcional o de las personas adultas mayores.

La desigualdad es producto de políticas públicas, de distribución inequitativa de los recursos, del discrimen racial, de un sistema que antepone las ganancias por encima de la vida digna, que se basa en el trabajo no remunerado de las mujeres y personas que cuidan y que concibe como inferior a toda persona que no se ajuste a los márgenes estrechos impuestos arbitrariamente. Son esas personas las que viven en peores condiciones, con sueldos de miseria, con escasas oportunidades educativas, sin acceso a servicios de salud, en zonas vulnerables y cuyas existencias son criminalizadas y encarceladas. Nada de esto es natural.

A cinco años de María, no es difícil concluir que el desastre es político. Para que esto cambie hay que poner los recursos donde deben estar, en las comunidades. Son las comunidades quienes deben liderar los procesos de recuperación. Esa es la única manera de asegurar una recuperación justa, inclusiva, equitativa y que atienda las necesidades del Puerto Rico que siempre queda atrás, el Puerto Rico de la mayoría.

LEE MÁS:

San Juan tras Fiona: una historia de dos ciudades, por Paul Figueroa

Huracán Fiona: solidaridad y activismo desde la diáspora, por Arlene Dávila

Gobierno al desnudo, por Johnny F. Rullán Schmidt

Más allá de la resiliencia: un país en constante recuperación, por Lilliam Pabón

Los estragos de Fiona: otra consecuencia del cambio climático, por Edwin Hernández Delgado

Fiona y los dos Puerto Rico, por Leo Aldridge

Otras columnas de Mariana Iriarte

jueves, 25 de agosto de 2022

Energía eléctrica: un derecho fundamental

La protesta no es frente a LUMA ni frente a la Autoridad de Alianzas Público-Privadas. Es frente a La Fortaleza, porque es a La Fortaleza a quien le toca responder y asegurar el acceso al derecho a la energía eléctrica, plantea Mariana Iriarte Mastronardo

jueves, 11 de agosto de 2022

El PIP y la incapacidad de asumir responsabilidad

Una esperaría mucho más de una institución que tiene una robusta plataforma para adelantar los derechos de las mujeres. Sin embargo, la incapacidad de asumir la responsabilidad ante errores, la comparte con otros partidos, escribe Mariana Iriarte Mastronardo

💬Ver comentarios
Popular en la Comunidad

Ups...

Nuestro sitio no es visible desde este navegador.

Te invitamos a descargar cualquiera de estos navegadores para ver nuestras noticias: