Daniel Mora

Punto de vista

Por Daniel Mora
💬

La epidemia del cólera en Puerto Rico y el COVID-19

El cólera, enfermedad causada por la bacteria Vibrio cholerae, produce una grave infección intestinal, que causa grave deshidratación que le puede costar la vida a una persona. El daño puede fluctuar entre varios días o hasta en pocas horas.

Antes de la llegada del cólera a Puerto Rico, ya habían ocurrido dos grandes pandemias de esa enfermedad. Hubo una en 1817 que comenzó en India. La segunda se produjo entre los años 1829 y 1851 propagándose en diferentes partes de América y el Caribe. 

Los contagios de cólera en Puerto Rico comenzaron por el este y el norte desde noviembre de 1855. Para marzo de 1856 disminuyeron. Sin embargo, resurgieron en el este, a mediados del verano ese año. Entonces continuaron por el sureste y el oeste hasta su eventual cese en diciembre de 1856.

¿Cómo se combatía esta enfermedad esos años? Al menos podemos citar dos métodos. En primer lugar, con tratamientos terapéuticos. Algunos incluyeron mezclas con ingredientes como alcanfor, flores, jarabes y hasta dosis de amoniaco. Otros, métodos se basaban en cataplasmas, masajes, aplicación de ladrillos calientes o sangrías con sanguijuelas.  También se aplicaba la metaloterapia, como en tantas otras enfermedades infecciosas de la época.

Para combatir la enfermedad en la isla también se recurrió a la implantación de cordones sanitarios en ciertas áreas designadas por los ayuntamientos. Los cordones sanitarios tenían la función de restringir el paso entre las poblaciones, limitando el tránsito en las carreteras con patrullas de vigilancia compuestas por milicias urbanas a caballo.

En la reciente pandemia del COVID-19 hemos visto como los principales países afectados por la pandemia como Italia y España optaron por la restricción del libre movimiento de los ciudadanos y el cierre de fronteras. Esto guarda ciertas similitudes con las medidas sanitarias aplicadas en el siglo XIX en Puerto Rico para frenar la propagación de enfermedades infecciosas como el cólera, mediante cordones sanitarios o cuarentenas en los puertos marítimos.

En aquellos tiempos, una vez los pueblos eran invadidos por el cólera, el ayuntamiento confeccionaba partes de sanidad. Se trataba de reportes divulgados cada doce horas, a las seis de la mañana y a las seis de la tarde. Estos informes contenían el recuento de los enfermos, los curados y los fallecidos. La población era informada de cómo avanzaba la enfermedad a través de la prensa oficial, La Gaceta del Gobierno de Puerto Rico.

De forma similar, hemos visto como hoy los gobiernos de los países afectados por la pandemia del COVID-19 informan a la población sobre nuevos casos diagnosticados, personas sometidas a las pruebas, en tratamiento, curados y también los decesos. En nuestros tiempos la información se transmite en prensa escrita, digital, por televisión, radio y medios sociales a nivel global. 

Hoy conocemos casi de forma inmediatael conteo de enfermos, curados y fallecidos por el COVID-19 a nivel planetario mediante plataformas de entidades sanitarias como la Organización Mundial de la Salud y otras.

Cuando el cólera impactó a Puerto Rico a partir de 1855, algunas de las poblaciones más afectadas fueron las de Arecibo, Mayagüez y San Germán. En la Villa del Capitán Correa falleció el 11.4% de la población. Fallecieron 1,595 de una población de 13,940 habitantes. En Mayagüez impactó al 8.5% de los habitantes. En San Germán se estimó en 7.2% o 2,462 fallecidos en una poblaciónde 34,234.  

A nivel isla, el promedio en Puerto Rico fue de un 5.4% o sea 25,820 decesos de 481,613 habitantes antes del inicio de la epidemia.

La solidaridad en pandemias como la del COVID-19 que ahora vivimos también estuvo presente durante la epidemia del cólera en Puerto Rico. Entonces hubo donación de dinero, reses, gallinas, verduras, café, arroz y plátanos para los pobres. Además, el gobierno se solidarizó con las viudas y los huérfanos mediante la creación de una Junta de Beneficencia. Esto promovió la donación de dinero en todos los pueblos para recoger en un local los huérfanos del cólera.





Otras columnas de Daniel Mora

💬Ver comentarios
Popular en la Comunidad

Ups...

Nuestro sitio no es visible desde este navegador.

Te invitamos a descargar cualquiera de estos navegadores para ver nuestras noticias: