Ante la coyuntura histórica que vivimos en Puerto Rico, nos encontramos abrumados por la deuda pública, una economía en descenso y víctimas de decisiones impuestas que han quebrantado y limitado derechos básicos de democracia. Dentro de la adversidad de un presente y un futuro incierto para nuestro País, ha brillado ante el mundo una joven mujer puertorriqueña que a sus cortos 22 años hizo historia logrando la primera medalla de oro olímpica para Puerto Rico.
Se adhiere a los criterios de The Trust Project
La generación de oro
The opinions expressed in this article are solely those of the author and do not reflect the views or beliefs of El Nuevo Día or its affiliates.



