Puerto Rico ha entrado nuevamente en el debate sobre una reforma contributiva, esta vez con una ambiciosa propuesta anunciada por la gobernadora Jenniffer González. El tema, por sí solo, invita al aplauso: ¿quién se opone a un código contributivo más simple, más justo y competitivo? Sin embargo, el entusiasmo debe moderarse con una verdad ineludible: una reforma contributiva es uno de los proyectos más técnicos y difíciles que cualquier gobierno puede emprender. No es una carrera de 100 metros; es un maratón largo cuyo impacto real tarda años en medirse.

Te invitamos a descargar cualquiera de estos navegadores para ver nuestras noticias: