Raymond Pérez
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El caso de Armando Galarraga: un cofre que jamás debe abrirse

Siempre he admirado la gesta que pudo haber logrado el derecho venezolano Armando Galarraga aquel 2 de junio de 2010, pero…  

Una mala cantada en primera base -en una jugada de apreciación- por parte del árbitro Jim Joyce le costó a Galarraga un juego perfecto. De Joyce haberlo cantado out, Galarraga hubiera tenido un partido perfecto en vez de una blanqueada de Detroit ante Cleveland, con marcador de 3-0. 

Horas después de haber terminado el partido, el árbitro reconoció que falló y se disculpó con Galarraga. Eran los años en los que la jugada cantada no se podía revertir ni recurrir a ver el vídeo en repetición. 

Galarraga llevaba un perfecto tras ocho y dos tercios de entradas y se enfrentaba al novato Jason Donald, a ley de un out para lograr su gesta. Donald pegó roleta hacia el lado derecho del primera base Miguel Cabrera, quien la fildeó y esperó que Galarraga hiciera la asistencia. El tiro llegó a tiempo, todo el mundo lo vio en el estadio y en TV, pero Joyce cantó quieto a Donald, quien hasta un gesto de incredulidad hizo. Entonces Galarraga sacó de out al próximo bateador, y se apuntó una victoria vía blanqueada. La prensa en Detroit llamó el partido “el juego perfecto de 28 outs”. 

Ese día, el venezolano realizó 88 lanzamientos, 67 de ellos strikes. Hubiera completado el perfecto con 83 “pitcheos”, el partido de menos lanzamientos desde que Addie Joss logró un perfecto en 1908 con 74. Además, ese perfecto de Galarraga hubiera sido el segundo en cuatro días esa temporada, ya que el 29 de mayo de 2010 Roy Halladay lanzó uno con Filadelfia. De paso, hubiera ido el tercero en 24 días en dicha campaña, ya que el 9 de mayo Dallas Braden lanzó un perfecto para Oakland. 

Galarraga jugó seis temporadas en las Mayores (2007ª 2012) y se retiró a los 30 años, dejando marca de 26-34 con 4.78 de efectividad. 

Hoy día, a los 38 años, Galarraga acaba de someter una apelación ante MLB, solicitando, que se analice el vídeo, la confesión y responsabilidad de Joyce (ya retirado y de 64 años) de que falló la jugada, para que se le reconozca su juego perfecto, que hubiese sido el número 20 en la historia, y hoy día el 24 en la Mayores. 

Como dije, siempre he sentido empatía por esa actuación de Galarraga, pero ese “ay bendito” no basta para revertir lo cantado por Joyce.  

No creo que MLB vaya a ver con buenos ojos concederle el juego perfecto a Galarraga. Después de todo, han sido cientos y cientos las jugadas en donde los árbitros de MLB se han equivocado, y que han costado marcas y gestas a muchos jugadores, y aprobar esto sería ciertamente abrir un cofre, el cual nunca jamás debe ser abierto.


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