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Para superar la fatiga ocasionada por el cáncer, los pacientes tambi;e deben contar con el apoyo de sus familias.
Para superar la fatiga ocasionada por el cáncer, los pacientes tambi;e deben contar con el apoyo de sus familias. (Shutterstock)

Un diagnóstico de cáncer puede transformar la vida de una persona en un instante. Frente a un panorama en el que se ven afectados físicamente y psicológicamente, los pacientes deben compartir lo que sienten. Así, se les pueden proveer herramientas para que entiendan qué sucede en sus cuerpos y cómo pueden afrontar estos cambios. Tal es el caso de la fatiga por el cáncer, un síntoma común, pero poco discutido.

“La fatiga relacionada con el cáncer es algo súper prevalente y se habla muy poco [...] Es algo que los pacientes, a veces, ni siquiera le verbalizan a su médico”, comentó María Ramos Fernández, subespecialista en cuidado paliativo, disciplina en la medicina que se encarga de manejar el dolor, los síntomas y los cuidados psicosociales que un paciente con una condición crónica o terminal necesita.

La enciclopedia médica de la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, Medline Plus, define la fatiga como una sensación de cansancio, debilidad y agotamiento. Según el servicio informativo de salud, la mayoría de las personas siente fatiga cuando recibe tratamiento para el cáncer.

De hecho, los Institutos Nacionales de Salud (NIH, en inglés) plantean que “la fatiga es el efecto secundario más frecuente del tratamiento de cáncer”.

De acuerdo con Ramos Fernández, incluso, una persona que ya está curada de su condición de cáncer puede padecer de fatiga, pues se sometió a una serie de hospitalizaciones y tratamientos que la descompensan.

“Cuando hablamos de fatiga, también hay que hablar de en qué momento del tratamiento del cáncer el paciente está”, señaó la también emergencióloga.

Una persona que se encuentra en un estadio más avanzado de una condición, como cualquier cáncer que tenga metástasis, es un paciente que se siente más cansado que un paciente que está en una etapa más temprana en la que se debe poder tratar y recuperar con más facilidad, distinguió.

La médica sostiene que la fatiga más persistente es la que ocurre luego de que los pacientes reciben quimioterapia o inmunoterapia.

En la quimioterapia, se utilizan medicamentos para destruir las células cancerosas, establece Medline Plus. Estos medicamentos les pueden dar sueño a los pacientes.

Por su parte, la inmunoterapia es una terapia biológica que utiliza sustancias hechas a partir de organismos o versiones de esas sustancias para combatir la enfermedad, plantea la enciclopedia médica.

Los NIH informan que los pacientes pueden experimentar fatiga tras recibir radioterapia, tratamiento en el que se usan altas dosis de radiación para destruir células cancerosas y reducir tumores.

Las cirugías relacionadas con el cáncer propician que el paciente se sienta cansado, abundó la subespecialista en medicina paliativa.

Según Ramos Fernández, algunos síntomas de esa fatiga son: problemas para caminar; dificultad realizar actividades como, por ejemplo, ir al supermercado; y pérdida del apetito. La persona, incluso, puede sufrir un desorden de ajuste por las noticias que recibe sobre su enfermedad, comunica la doctora. Si tiene ansiedad, estrés y depresión, puede sentirse más cansada. La fatiga afecta su salud emocional, por lo que debe recibir apoyo psicológico a través de meditación o terapias de grupo, enfatizó.

Para tratar la fatiga por cáncer, se debe entrevistar al paciente para identificar qué le está pasando, expresó la emergencióloga. Asimismo, se debe tratar la parte nutricional para que la persona mantenga su peso e investigar si el ciclo de sueño del paciente está afectado. “Hay familias que dicen: ‘él duerme y se acuesta’, pero no necesariamente descansa”, explicó. Del mismo modo, se deben realizar laboratorios para saber si hay que tomar medidas como, por ejemplo, transfundir al paciente para que se sienta mejor, añadió.

“Manejar el dolor es esencial. Tener dolor por un período prolongado es agotador”, reiteró la médica.

A aquellos pacientes en remisión o que están curados, se les debe ofrecer apoyo psicológico para que, a través de esa ayuda y actividades, como el ejercicio, regresen sus energías. Los pacientes que están recibiendo un tratamiento deben ejercitarse, pero a una menor escala, alertó.

De acuerdo con Ramos Fernández, usualmente, no hay medicamentos que se les den a las personas sobrevivientes de cáncer para que se sientan mejor, pero aquellos pacientes que están en una etapa más avanzada y se sienten cansados pueden recibir, durante períodos cortos, estimulantes que eleven sus energías.

El cáncer no solo afecta al paciente, sino también a su familia. “En términos de fatiga, es importante que los familiares entiendan que [...], por ejemplo, si el paciente no quiere comer toda la comida [...], no es que no quiera; es que a veces no puede”, explicó. Por esa razón, se recomienda que los familiares asistan a las citas médicas del paciente para que puedan dialogar y entender, detalló.

“Muchos pacientes de cáncer piensan que, si demuestran vulnerabilidad, a lo mejor su oncólogo no les va a querer dar tratamiento [...] y eso no es cierto”, señaló. “Es sumamente importante que no se marginalicen [...], que entiendan que esto es parte de lo que viven los pacientes de cáncer y que no hay nada de malo con hablar del tema”, concluyó.

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