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Conectarse con la naturaleza, meditar y realizar respiraciones profundas ayuda a canalizar las frustraciones.
Conectarse con la naturaleza, meditar y realizar respiraciones profundas ayuda a canalizar las frustraciones. (Shutterstock)

“Es inevitable que las cosas salgan tal y como uno espera todo el tiempo. Más aun en los momentos en los que estamos viviendo, donde estamos enfrentando retos grandes a consecuencia de esta pandemia”. Así lo expresaron las doctoras en psicología Carmen García Oller y Fabiola Santos Vilella, de San Juan Neurofeedback, quienes agregan que la frustración es esa sensación desagradable que se siente cuando algo no sale como se esperaba. “Esto surge de la idea que crean las personas en su mente sobre cómo ellas entienden que deben resultar lo que se proponen o como lo habían visualizado”, detallaron.

De acuerdo con las especialistas en conducta, las expectativas deben entenderse y manejarse para evitar llegar al sentimiento de fracaso. Por otra parte, explicaron que estas afectan cómo el individuo asume esa experiencia y cómo la siente. “La situación adversa se encuentra cuando esa persona considera lo que los demás piensan o evalúan sobre una situación determinada”, dijeron.

Según resaltaron, aunque puede ser inevitable considerar lo que esperan los familiares o la sociedad, es importante ser honesto con uno mismo y cumplir con nuestras metas primero, antes que las de los demás. A estos efectos, las preguntas que te debes formular son las siguientes:

  • ¿Se ajusta a mi realidad a lo que yo quiero que pase?
  • ¿Es real eso que espero?
  • ¿Tengo el control de lo que pasó en esa situación?
  • ¿Comprendo y acepto que es posible que las cosas no salgan como yo deseo?

Tanto García Oller como Santos Vilella comentaron que hacer esta introspección es lo que ayuda a evaluar la situación para poder ver de manera realista y objetiva lo que ocurre. Según las doctoras en psicología, sentir que no se ha logrado lo que se ha propuesto puede tener consecuencias que no solo afectan la salud mental, sino también la fisiológica. Por ello, si estas emociones no se manejan, pueden causar:

  • Comportamiento agresivo/coraje
  • Depresión
  • Estrés
  • Sistema digestivo afectado
  • Alta presión
  • Tensión muscular
  • Abuso de drogas o de bebidas alcohólicas

De igual forma, sentirse frustrado todo el tiempo no permite darse cuenta de lo que la persona ha logrado, como ocurre en el caso de quien logró una meta, tal vez no como se lo había imaginado, pero que la alcanzó. Por eso, es vital no tener expectativas tan altas o inflexibles.

“Hay que reconocer las fortalezas y aceptar las limitaciones para lograr transformar una experiencia frustrante en una energía que motive. En vez de darte por vencido, deberías motivarte para continuar hasta lograr lo que deseas, entendiendo que las expectativas pueden cambiar, según pasan los años o el estado de madurez, y aceptando que las cosas pueden cambiar”, abundó Santos Vilella.

Entre las recomendaciones que ofrecen las profesionales para manejar las situaciones cuando las cosas no salen como se desean se encuentran:

  • Respiración diafragmática
  • Meditación
  • Ventilar las emociones hablando con alguien o escribiéndolas.
  • Hacer una introspección para ver si las expectativas son reales o son las de otras personas.
  • Buscar ayuda siempre es importante: que las personas aprendan a monitorear su intensidad emocional es vital para el manejo de las emociones.

De acuerdo con las psicólogas clínicas, si las personas notan que esos sentimientos duran por mucho tiempo y no están logrando resolver sus problemas, es momento de buscar la ayuda de un profesional de la salud mental.

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